
Por Lic. Cristian Pérez
Ilustración: Joaquín Oliva
El 24 de julio se presentaron antecedentes jurídicos e históricos para gran parte de la sociedad cordobesa. Luciano Benjamín Menéndez, el máximo torturador, genocida y cipayo que tuvo la dictadura militar en Córdoba, fue condenado a prisión perpetua en una cárcel común. Además, recibieron la misma sentencia Luís Alberto Manzanelli, Carlos Alberto Díaz, Oreste Valentín Padován y Ricardo Alberto Lardone; mientras que Vega fue condenado a 18 años, y Hermes Oscar Rodrigues junto a Jorge Ezequiel Acosta a 22 años.
Los descargos que los represores manifestaron no pasaron desapercibidos por este medio, ya que libró la peor de las “bestias” de la sociedad Argentina: la hipocresía fascista e ideológica.
¿Pero, qué significa llamar “guerrilleros” al actual Gobierno Nacional? ¿Qué características tienen estos calificativos en la actualidad? Particularmente, dos aspectos tan coyunturales como contradictorios. Primero, deslegitimar una institucionalidad que perdió fuerza política por no asimilar que gran parte de la sociedad argentina acompaña una política de retenciones, pero no visualiza una justa distribución de la riqueza. Segundo, instalar una histórica retórica de antinomias. Peronismo vs. Gorilismo/oligarcas (anti-peronista). Rojos vs. Azules. En última instancia: Civilización o Barbarie. Divagación que remite no solo a un pasado reciente, si no también que interpela al presente, mencionando a la “doctrina subversiva” como “enemiga de la constitución, puesto que niega a dios, suprime la patria, prohíbe la libertad y reemplaza la justicia por el conflicto general y permanente, disuelve la familia, elimina la propiedad, y los valores de nuestra carta magna”, según afirmó el represor.
¿Qué más refleja este discurso que pasa muchas veces desapercibido? Trasluce la poca profundidad y mediocridad del periodismo en
“Antes los terroristas estaban en la ilegalidad y ahora están en la legalidad. Desde el poder intentan convertirnos a su sistema esclavista (…) No pueden decir los guerrilleros que estaban defendiendo la democracia, cuando la democracia estaba defendida por los gobiernos democráticos” Así, se remitió Menéndez en un discurso que intenta borrar las huellas y revertir la historia de los supuestos “militares victoriosos” que fueron los responsables de la persecución, la tortura y el horror en
Sigo preguntándome, impregnado en las raíces más ondas de la sociedad como si conviviera con una epidemia social hasta los tuétanos, porqué aparece el hipócrita argentino.
Sigo indagándome si estaré en la misma Argentina o estamos observando dos realidades diferentes.
“Che Blanquitaaaaaaaa…” se escucha por la radio del taxista, con una voz socarrona. “Este hace patria”, me dice, “regala banderitas argentinas”. Siempre firme, haciendo patria, Don Mario Pereyra. 3
1-Palabras textuales del Programa Hora Clave trasmitido por Canal 9.
2-Libro de Mariano Grondona editado en 1993. Editorial Planeta.
3-Medio Radial más popular de Córdoba. LV3
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