28 oct. 2008

“Los medios no buscan la verdad”

“Los medios son el poder”, señaló el periodista Mariano Saravía en las Jornadas de la semana del Comunicador, realizadas en Córdoba. Además, consideró que por “…la globalización y la absorción de los medios financieros”, hoy los medios no buscan la verdad. “El periodista no sale a la calle…y vive en burbujas, lejos de las historias de la vida común...”, manifestó el periodista del Diario Crítica, Eduardo Blaustein. Ofuscados en generar confusión y desconcierto en la opinión pública, en nuestro país la construcción mediática de la realidad acuña una tendenciosa frivolización de la información. Por éstos motivos, es importante “crear los propios medios de comunicación”, afirmó Gabriel Fernández, director periodístico de la Revista Question Latinoamérica.
Al cierre de las jornadas, Saravía recordó que en Córdoba se despidió de La Voz del Interior a Enrique Lacolla, “…el mejor periodista en medios gráficos” sin que nadie “moviera un dedo”.

Cobertura de Cristian Pérez para el Gen Periodístico.


videover en : www.youtube.com

26 oct. 2008

“Los medios llegaron a su máxima decadencia"



ENTREVISTA A AMY GOODMAN, UN FENÓMENO DEL PERIODISMO NORTEAMERICANO

Cristian Maldonado y Natalia Gómez Calvillo, desde Nueva York (*)

“Es la única voz que dice la verdad en la radio de Estados Unidos.” Así la definió Michael Moore, quien además llegó a considerarla un “tesoro nacional”. Noam Chomsky reconoce que, gracias a ella, el periodismo de investigación alcanzó “nuevas alturas” y sostiene que hizo una “contribución única para crear un público informado”. Podría decirse aún bastante más acerca del invaluable trabajo de la periodista Amy Goodman. O elegir como aproximación el modo en que ella se presenta a sí misma: “Ir donde está el silencio, ésa es la responsabilidad del periodista: dar voz a quien ha sido olvidado, abandonado, golpeado por el poderoso. Es la mejor razón que conozco para portar nuestros bolígrafos, cámaras y micrófonos”.
Amy Goodman recibe a los cronistas de este diario en los estudios de Democracy Now!, en el Barrio Chino de Manhattan. Apenas comienza a hablar se advierte que siente una profunda pasión por lo que hace. Muestra una convicción contagiosa. Asegura que es imprescindible construir medios independientes en serio como alternativa a las “compañías que tienen poco que decir y mucho que vender”. Lo asegura y lo lleva a la práctica: Democracy Now!, el programa de radio y televisión que conduce desde 1996, se ha convertido en un fenómeno periodístico capaz de informar con un admirable rigor y de ser, a la vez, financiado exclusivamente por los millones de personas que lo miran y escuchan. Se trata de un informativo internacional diario que se retransmite en más de 500 emisoras de Estados Unidos desde las ondas de Radio Pacífica, una radio creada en 1949 por el pacifista Lew Hill.

–¿Por qué el proyecto de Democracy Now!?
–Es más que un programa, es un movimiento. Es un movimiento para la democracia mediática. Es un movimiento para responsabilizar a los medios masivos. Para que hagan su trabajo. Es para que aquellos que están en el poder asuman su responsabilidad. Hay un motivo por el cual nuestra profesión es la única que está protegida por la constitución de los Estados Unidos: porque se supone que somos nosotros quienes vamos a mantener al poder, al gobierno, bajo control. Los periodistas somos esenciales para el funcionamiento de una sociedad democrática. Pero, sin embargo, los medios masivos de comunicación en EE.UU. han llegado al punto más decadente de la historia. Ellos fueron los que prepararon el camino para la guerra. Actuaron como un megáfono para aquellos que están en el poder. Como una cinta transportadora de las mentiras de la administración Bush. Entonces tenemos que recuperar a los medios porque están utilizando nuestras ondas, ondas públicas. Y las ondas públicas son un tesoro nacional. Las corporaciones privadas alquilan estas ondas, pero tienen de todas maneras la responsabilidad de cuidar los intereses públicos.

–¿En qué podría decir que se diferencia concretamente Democracy Now! a la hora del trabajo?
–Simplemente adherimos a una creencia básica en lo que concierne a los principios fundamentales del buen periodismo. Como decía un gran periodista, Isidor Feinstein Stone, cuando les enseñaba a sus alumnos: “Si van a recordar tres palabras: los gobiernos mienten”. Entonces, empezás tu trabajo creyendo firmemente que tenés que esforzarte mucho para llegar a la verdad, que no se encuentra en las esferas altas, sino que se trata de darle voz a la gente, en las agrupaciones de base. En todo el mundo. Creo que es muy importante que los medios actúen como puente entre todos estos movimientos sociales, y no sólo para los sectores de elite: esto es lo que nos hace a nosotros tan diferentes.

Tras la metáfora del puente que une o articula, Amy Goodman apuesta a otra imagen más casera:
–Veo a los medios como una gran mesa de la cocina que se extiende a lo largo y a lo ancho del mundo, a la que todos nos sentamos y debatimos y discutimos los temas importantes del día. La guerra y la paz; la vida y la muerte: todo lo que sea menor a eso, es un daño para cualquier sociedad democrática.

DE NIGERIA A INDONESIA. Suena drástica. Tan drástica que parece que exagera. Pero no, su compromiso con el periodismo que practica es así, concluyente. Ni siquiera la detuvo una parálisis facial periférica que la sorprendió en un aeropuerto de Nueva York. Con el labio caído y en medio de ese panorama, su preocupación era saber si podría o no presentar el informativo. Al día siguiente decidió continuar:
–Podía hablar perfectamente bien, y ya estoy cansada de ver a mujeres (y a hombres) en la televisión que lucen como si acabaran de salir del set de Dinastía.
Durante varios años Goodman cubrió el genocidio de Timor Oriental. Eso le valió, entre otras cosas, una paliza feroz a cargo de un grupo de soldados indonesios. Pero ella prefiere insistir en que lo importante fue haber podido dar cuenta de lo que ahí sucedía. “Suharto fue responsable por la muerte de millones, pero era amigo de los presidentes de Estados Unidos”, recuerda ahora con impotencia.
En 1998 viajó hasta el delta del Níger para investigar los negocios de las petroleras estadounidenses en Nigeria. Luego de conocer la política extranjera de Chevron en ese país, la denunció junto a Jeremy Scahill en un documental radiofónico titulado “Perforar y matar: Chevron y la dictadura del petróleo en Nigeria”. Estas y otras investigaciones pueden leerse en su libro En la cama con el enemigo, una lapidaria serie de investigaciones sobre la administración Bush, que ya en la tapa deja en claro que no se trata de periodismo genuflexo: “Contra los políticos untados de petróleo, los empresarios que se benefician de las guerras y los medios de comunicación que los encubren”.

–Usted dijo una vez que considera peligrosa para el periodismo su relación con los intereses comerciales ...
–Y también intereses militares. NBC es de General Electric, uno de los más grandes contratistas de armas militares en el mundo. Durante la Guerra del Golfo Pérsico en 1991, General Electric era dueña de NBC y Westinghouse poseía CBS: General Electric y Westinghouse, dos de los más grandes fabricantes de armas nucleares del mundo. Entonces, no es ningún accidente que lo que vemos se asemeje a un show militar.
Inmediatamente Goodman agrega:
–Tenés en todas las cadenas a los mismos criminales que saben tan poquito respecto de tanto, y lo entienden tan mal: y ellos son los que nos explican el mundo. Tenés los publicistas… The Wall Street Journal escribió respecto de las publicidades en CBS durante la guerra del Golfo Pérsico que los ejecutivos de la cadena estaban preocupados porque las noticias que precedían a las publicidades tenían que ser muy optimistas, porque no querían que hubiese “sangre” en la pasta de dientes. Entonces hicieron que los periodistas asumieran un tono alentador, enérgico, respecto de la guerra, “la guerra es buena”; de otra manera, las personas tendrían una actitud negativa ante el producto que se publicitaba en la propaganda. Sí, los intereses comerciales importan muchísimo. En EE.UU., sólo tenés un manojo de estos magnates de los medios, que son los dueños de cientos de diarios, radios y televisiones.

EL FINANCIAMIENTO. –¿Ustedes consiguen su financiamiento sólo a través de donaciones?
–Sí...

Goodman interrumpe su propia respuesta: “De hecho, dame sólo un minuto. Gracias por hacerme acordar porque estoy enviando mensajes a nuestras listas de correos, hay 100 mil personas más o menos… ‘No se olviden de hacer la contribución a DN!’”.
Y entonces retoma el hilo de la charla.
–Nos mandan 10 dólares, 25, 50, y los envían aquí. No somos ricos en las finanzas, pero somos ricos en lo humano, en la creencia de que ser independientes es lo más importante de todo. Somos el único programa de radio y televisión que se emite en simultáneo en Estados Unidos. Estamos en 650 estaciones y no se trata solamente de recaudar fondos para nosotros, también recaudamos fondos para las distintas estaciones públicas de radio y televisión en todo el país.

–¿Han tenido alguna vez apuros económicos por depender de esta situación? ¿Qué pasa si los donantes no donan?
–Simplemente seguimos adelante. Recibimos apoyo de las estaciones que a la vez retransmiten DN!, porque éstas son apoyadas por sus propios oyentes y televidentes. Estamos conformando una red de medios independientes: estaciones públicas de radio y tevé que la gente ni siquiera conoce. Entonces DN! empieza a colaborar en esas emisoras, y la gente comienza a prestarles atención y así otras personas quieren aparecer en ese canal… Y la gente se da cuenta de que se trata de un recurso público. Entonces, nos acercamos y el público empieza a dar dinero a ese canal o a esa radio, y así es como vamos creciendo en todo el país. Y también estamos presentes en estaciones públicas que son más poderosas, parte del establishment. Y éstas nos apoyan porque producen dinero puesto que nos acompaña una audiencia muy grande.

–¿Creés que este sistema de donaciones puede ser viable en países empobrecidos, por ejemplo en África o en América Latina?
–Sí, la radio es un medio de comunicación muy íntimo y muy barato. Cuando fui a cubrir a los zapatistas, en el 94 en México, cuando se dirigieron por primera vez a la catedral de San Cristóbal, solamente hicieron una conferencia de prensa para periodistas de radios mexicanas, porque Marcos dijo: “Es el medio más poderoso y al que accede la mayoría de las personas”. En Haití, cuando ocurrieron los golpes, lo que primero hicieron fue destruir las estaciones de radio que pasaban música comprometida, porque conocen cuál es el poder movilizador de este medio. Creo que es un modelo muy importante para el mundo. Creo que tenemos que construir nuestros propios medios y claro que no es bueno tener una audiencia pequeña. Tenemos que llegar a todas las personas que podamos. Ahora con internet es como que tenemos una hendija en la pared.

CUESTIONES DE RATING. En marzo del 2004, Amy Goodman logró cubrir el regreso a Jamaica del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, luego del exilio en la República Centroafricana. Esa cobertura consiguió más de tres millones de entradas en la web de Democracy Now! Por estos días, ella cuenta con una audiencia que supera incluso a la de programas de cadenas como NBC, CNN o Fox. “Entre todos nuestros oyentes y espectadores tenemos más seguidores que Larry King”, afirma, y no duda en subrayar su tesis de que cada vez hay más gente “hambrienta de voces independientes”.

–¿Cómo es el perfil del público al que apuntan?
–A todo el mundo: militares, personas en el gobierno, personas pobres, personas de color, estudiantes, profesores, trabajadores, sindicatos. Existe un movimiento masivo hoy en los Estados Unidos: Bush ha unido a la gente en su contra. Pero las corporaciones son muy poderosas. Exxon Mobil, Chevron… Chevron es la única petrolera que puede operar en Birmania. El régimen no podría continuar si no recibiese los billones de dólares que la empresa ingresa para el oleoducto.

–¿Has recibido presiones por parte de estos grupos?
–A veces los tenemos encima… Pero, cuando ellos dicen que no, que es muy a menudo, y a diferencia de los medios corporativos, no nos perjudica, no destruye a nuestras historias el que se nieguen a hablar. Y nos movemos, nos seguimos moviendo porque nos protege el hecho de que tantas personas nos escuchan y miran. Estamos muy contentos de que nuestros titulares están siendo traducidos al español en distintas estaciones en Latinoamérica, en Argentina.

Dos partidos que son uno

Semanas atrás Amy Goodman fue distinguida con el Premio Nobel Alternativo por su labor periodística. Quienes la eligieron destacaron el “formato innovador en el periodismo político e independiente que lleva a la sociedad voces alternativas”. Nos pregunta por la situación de América Latina. Parece estar al tanto, pero quiere saber más. “Es muy importante lo que pasa en Latinoamérica, y es como que toda la atención está en Irak y esto hace que Latinoamérica se salve”, comenta luego de escuchar.
Sobre las elecciones en su país, entiende que se trata probablemente de las más importantes de la historia de Estados Unidos. E inmediatamente ironiza: “Tenemos un problema muy grande en Estados Unidos. Necesitamos al menos dos partidos, porque por un lado tenés a los demócratas y los republicanos: un partido. Y necesitamos el segundo… Tener un sistema bipartidista sería un gran comienzo”.

La mano de Wall Street

“Las industrias banquera, financiera, de inversiones y aseguradora, durante mucho tiempo acérrimos enemigos del pago de impuestos, ahora necesitan dinero de los contribuyentes de la clase trabajadora para mantenerse a flote. Los contribuyentes deberían estar al mando, entonces. En lugar de ello, los ricos, los reguladores y aquellos a los que los reguladores no han sido capaces de regular toman decisiones a puertas cerradas, decisiones que pesarán sobre la población durante décadas.
(…) Ambos candidatos presidenciales, John McCain y Barack Obama, han recibido millones de dólares de estas mismas empresas que están quebrando y que se aprovechan de la asistencia gubernamental en beneficio propio.”

*De la columna de Amy Goodman titulada “Los socialistas de Wall Street”.

(*) Publicada en Diario Crítica de la Argentina



20 oct. 2008

FUMIGADOS


Por Cristian Maldonado (*)
Durante su primera intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente paraguayo Fernando Lugo exigió acabar con “el terrorismo” que mata niños en Paraguay “a causa de los agrotóxicos”. Sus declaraciones suscitaron airados reclamos desde los sectores vinculados económicamente a los agrotóxicos. En Argentina, el tema genera una enorme rispidez. Se trata nada menos que del segundo productor mundial de soja transgénica, lo que supone por ejemplo que este año se utilicen en nuestro país alrededor de 130 millones de litros de glifosato para fumigar. “Es mucha la plata que hay en juego, por eso no se habla del tema”, nos dice Mónica, una vecina de Villa Las Chunchulas. Mónica vive a sólo cinco metros de un campo con soja. Una angosta calle de tierra separa el campo de su casa. En diagonal, al otro lado del camino a Pajas Blancas, se alcanza a ver el aeropuerto. “Mi hijo se enfermó acá. Cuando vinimos estaba sano, él se enfermó acá”, repite señalando el campo. Algunos años atrás, a su hijo le diagnosticaron leucemia. “La doctora me dijo que en el 70, 80 por ciento de los casos que hay en el Hospital de Niños, la mayoría de los chicos vive así, con plantaciones de soja en el fondo de las casas. De leucemia, púrpura y otras enfermedades en la sangre. Dicen que no tienen la certeza, pero ellos sospechan que es una de las causas, porque todos los chicos que van, todos viven como yo, con las plantaciones de soja al lado”.
Mónica nos cuenta que desde hace ya un tiempo no ve fumigar frente a su casa, pero teme que con las lluvias vuelva a suceder en cualquier momento. Y además explica: “Lo que pasa es que a veces fumigan de noche y no los vemos. Una vez estaban fumigando y nosotros nos despertamos y fuimos a pararnos ahí adelante del hombre, nos pusimos frente a la máquina y al final se fue. Acá a la vuelta hay otro callejón grande con soja y ahí también, vos los ves que fumigan sin problemas, al lado de las casas, donde hay chicos jugando, pero les da lo mismo”. Recuerda haber llegado a la villa 11 años atrás y dice que fue a partir de las fumigaciones que empezaron a aparecer casos de chicos con enfermedades en la sangre y otros problemas de salud.
María Gladis Romero vive en barrio Cabildo. Su casa está a unos cien metros de campos con soja que son habitualmente fumigados. Cuenta que le impresiona ver cómo en todos estos últimos años se han secado las plantas y los árboles: “A la señora de al lado se le secaron los dos paraísos. A mí se me secó un damasco. Eso te da la pauta de lo que vivimos acá”. Y dice que lo que más le preocupa es la cantidad de problemas de salud que advierte al mismo tiempo en la gente: “Hace casi 14 años que vivo en el barrio y todo esto de las enfermedades empezó a aparecer desde que comenzaron con las fumigaciones. En estos últimos tres años ha habido un montón de casos de personas con problemas en la piel, de gente que vive resfriada o con problemas de alergia”.
En otras zonas de la ciudad, también lindantes a campos fumigados, hemos recogido decenas de testimonios similares. Coinciden en que los casos de cáncer, de alergias en la piel y de problemas respiratorios se dispararon a partir de las fumigaciones. Aunque esto no se verifica con contundencia en las cifras oficiales. “La falta de estudios epidemiológicos es el principal cómplice de las grandes empresas productoras de agroquímicos y de los propios productores que los usan en forma indiscriminada. Si realmente se hicieran estos estudios, comprobaríamos cómo se está afectando la salud de las personas por culpa de los plaguicidas. El actual uso masivo y generalizado de plaguicidas está aumentando la morbilidad y mortalidad a niveles prácticamente desconocidos”, advirtió el biólogo Raúl Montenegro a este medio.
“¿Es necesario esperar a que alguien se muera? No, no hay que probarlo, los delitos ambientales son delitos de peligro (en los términos del art. 55 y 56 de la ley 24.051) por lo que no es necesario probar el daño a las personas. Es suficiente con probar la presencia de un residuo en la tierra, en el agua o en el aire por encima de los niveles permitidos por el decreto reglamentario 831. Es un grave error exigir que alguien esté contaminado. A mí me sorprendieron mucho algunos dictámenes de fiscales provinciales cordobeses, en los que se dice que los glifosatos no están causando daño porque no se puede probar la causalidad entre el daño que sufre una supuesta víctima por un cáncer, y el glifosato que hay en el ambiente. Creo que es morboso necesitar que alguien se enferme o se muera para decir que existe delito de contaminación”, explicó a Veintitrés el fiscal federal Gustavo Gómez, titular de la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente en el NOA.
La ley provincial 9.164 prohíbe la aplicación aérea de productos químicos o biológicos de uso agropecuario, de las Clases Toxicológicas Ia, Ib y II, dentro de un radio de 1.500 metros del límite de las plantas urbanas, y dentro de un radio de 500 metros para las Clases Toxicológicas III y IV. En el caso de la aplicación por vía terrestre, la ley provincial prohíbe que se realice con las Clases Toxicológicas Ia, Ib y II dentro de un radio de 500 metros a partir del límite de las plantas urbanas de municipios y comunas, y sí permite la aplicación de las Clases Toxicológicas III y IV dentro de ése radio. Según Raúl Montenegro, se trata de una ley “medieval” que fue concebida para proteger a las personas sólo de las dosis agudas (DL 50), pero para no protegerlas de las bajas dosis y la exposición crónica a estos agrotóxicos. Montenegro señala que esto debería representar una de las mayores preocupaciones: “Los plaguicidas tienen muchos efectos sobre el sistema hormonal y el sistema inmune, y a partir de estos efectos pueden desplegarse una gran cantidad de enfermedades. En el caso particular de la soja, donde se utiliza glifosato, endosulfán y 2,4 D, estas tres sustancias alteran el sistema hormonal por ejemplo y son peligrosas incluso en bajas dosis”.
Para Ricardo Fernández, responsable del Servicio de Toxicología del Hospital Infantil de Córdoba, uno de puntos a tener en cuenta es el fenómeno de dilución de estos productos: “Hay que respetar sí o sí la clasificación del producto. Un producto que es clase II, no deja de ser clase II por más que se lo diluya en el momento de la aplicación. Ese argumento se está utilizando y me parece peligroso, porque con ese mismo criterio se podría usar (dentro del radio de los primeros 500 metros) hasta un producto clase I mientras se lo diluya y eso no es correcto”. Por su parte, Daniel Gómez, jefe del Servicio de Toxicología del Hospital de Urgencias de Córdoba tuvo otra opinión al ser consultado por este medio respecto a si los plaguicidas de grado II diluidos pueden utilizarse como si fuesen de grado III ó IV: “Sí, eso es algo muy importante que se conozca, un plaguicida que se diluye en 70 ó 100 litros de agua, su concentración tóxica disminuye”. A todo esto, Raúl Montenegro manifestó que no es suficiente la participación de ingenieros agrónomos para autorizar una receta fitosanitaria: “No están capacitados para proteger la salud de las personas expuestas a bajas dosis. Ni siquiera ven durante su carrera los mecanismos de disrupción endocrina. Es indispensable replantear el sistema de autorización y que participen médicos, biólogos y otras profesiones en esto”.
El fiscal federal Gustavo Gómez, quien se convirtió en un referente ineludible en materia ambiental luego de conseguir el primer fallo en Latinoamérica contra una multinacional minera por contaminación (Bajo de La Alumbrera), reveló que, a diferencia de lo que muchos creen, la utilización del glifosato representa un verdadero problema: “La Agencia de Protección Ambiental (EPA) reclasificó los plaguicidas que contienen glifosato como clase II, dentro de la categoría altamente tóxicos. La Organización Mundial de la Salud, ha clasificado al glifosato como extremadamente tóxico (categoría I). Estudios realizados por científicos independientes han demostrado que el glifosato ha sido erróneamente calificado como ‘toxicológicamente benigno’. Los efectos en humanos, incluyen irritaciones dérmicas y oculares, náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea, reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos, electrocardiogramas anormales y daño o falla renal. Creo que habría que prohibir el uso de los glifosatos”.
Sofía Gatica es una vecina de barrio Itauzaingó Anexo. Vive también junto a un campo con soja. Se la conoce por su férrea lucha contra la contaminación del barrio. “Yo perdí una hija que falleció por malformación. Nosotros tenemos estudios, no es que lo decimos por decir. Tenemos estudios hechos por el Ceprocor, por la UBA y por la Universidad de Rosario. Ahí se han hecho los análisis de los chicos. O sea que nosotros sí podemos decir por qué estamos enfermos. A nosotros se nos hizo todo tipo de análisis y la gente no tiene PCB ni PVC ni otra cosa, tiene agrotóxicos: tiene endosulfán y distintos agroquímicos”, cuenta con firmeza. Dice que en noviembre viajarán a Salta al Congreso Nacional de Equipos de Salud, en donde presentarán un informe con nuevos relevamientos que registran hasta la actualidad más de 300 casos de cáncer en el barrio”.
María Godoy es otra de las vecinas de Intuzaingó Anexo que lucha contra las fumigaciones. Hace saber que en el barrio hay malformaciones en casa de por medio. “Hay chicos que nacen totalmente deformados y mueren”, explica dolida. María asegura que no van a parar hasta que dejen de fumigar. Dice que cada vez que ven una máquina “mosquito” fumigando se meten al campo a detenerla. Recuerda que la última vez le quedaron los ojos hinchados por acercarse a la fumigadora. “Pero esto al final nos perjudicó porque ahora salen con la avioneta. En febrero hicimos una denuncia por eso y pusieron preso al sojero que fumigaba. Lo que pasa es que lo hacen de noche y sólo a veces nos damos cuenta. Encima hay días que está la CAP cuidando al “mosquito” en lugar de cuidarnos a nosotros”.
Para Alicia Morales Lamberti, titular de la Cátedra de Derecho de los Recursos Naturales del Ambiente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNC, la ley provincial es inconstitucional porque avanza sobre los municipios. Además, sostiene que el gobierno no tiene capacidad efectiva para controlar y añade: “El problema es que el secretario de Agricultura haga cumplir lo que obviamente no va a hacer cumplir, porque han puesto al lobo a cuidar a las ovejas. O sea, el secretario de Agricultura está para promover la actividad agrícola, ¿y la tiene que fiscalizar también?, es una burla”.
María quiere que se sepa que el problema de las fumigaciones afecta a muchos barrios de Córdoba y pide que esto se difunda: “Pasa en camino a Alta Gracia, en barrio Comercial, en Guiñazú, y también en otros barrios: toman contacto con nosotros porque tienen a sus hijos enfermos, pero lo que pasa es que no protestan, no se organizan y todo esto sigue oculto, es como si no existiera. Queremos concretizar a la gente para que no les pase lo que nos ha pasado a nosotros. La gente no logra entender las enfermedades que esto le puede traer. Hasta que no te pasa, no tomás conciencia”.



Una voz ciudadana

En la ciudad de San Francisco, un grupo de mujeres consiguió alejar las fumigaciones que se realizaban habitualmente junto a sus viviendas. Preocupadas por la gran cantidad de casos de cáncer, problemas respiratorios, alergias y pérdidas de embarazos que se daban especialmente en los barrios pegados a los campos con soja, decidieron formar la agrupación Voz Ciudadana. Después de mucho buscarlo, consiguieron finalmente que se aprobara una ordenanza municipal que prohíbe fumigar con cualquier producto en los primeros 500 metros, y en los 500 metros siguientes sólo permite hacerlo con productos de clases toxicológicas III y IV. “Ahora la población misma se ocupa en general de controlar que no haya máquinas fumigadoras trabajando en los 500 metros del límite de las viviendas”, explicó Alicia Rópolo, una de las fundadoras de la agrupación.



Las presiones de la Rural


Alicia Rópolo le narró a Veintitrés una particular historia previa a la ordenanza: “En un determinado momento, mientras tratábamos de lograr la ordenanza y había mucha presión de las dos partes, y la gente de la Rural de San Francisco estaba empeñada en que no saliera ningún tipo de modificación a la ley provincial, recorrieron los 4 ó 5 sanatorios de San Francisco y pidieron en cada uno de ellos un certificado en donde los directivos aseguraban que nunca habían atendido a nadie por un problema de agroquímicos. 4 sanatorios lo hicieron, les dieron esos certificados y ellos los presentaron, y bueno, eran falsos. Nosotros en ese momento los denunciamos. Hicimos una presentación en el municipio, y presentamos pruebas de que era absolutamente falso, porque nosotros teníamos historias clínicas, teníamos certificados de gente que había pasado por cada uno de estos sanatorios con algún problema relacionado a los agroquímicos. Eso fue realmente una vergüenza”.


(*) En Revista Veintitrés

Desmitificando a Mario, a Rony y al “negro” Oro




Por Iván Tcach

Tirando tiros al cielo, celebrando el arribo de Radio 10 a Córdoba y, sobre todo, poniéndome en el lugar de nuestros trabajadores del volante y su posibilidad de ampliar su abanico de consumo radial; se me ocurrió pensar en eso de “vivir del Estado”.
Últimamente retumba en mi cabeza ese discurso que reza: “este país va a salir adelante cuando el estado deje de financiar a esa manga de vagos (en el mejor de los casos) que viven a costillas del pueblo”. Fue entonces cuando me pregunté, ¿qué significa vivir del Estado? O mejor... ¿qué quiere decirnos la derecha desde los medios de comunicación cuando dice que hay mucha gente que vive del estado? A partir de ahí me invadieron más preguntas: ¿Vivir del Estado es cobrar 250 pesos por mes?, ¿Vivir del estado es recibir zapatillas un día antes de una elección para votar a tal o cual candidato?
No se trata aquí de cuestionar o defender los planes de asistencia social, aunque no estaría mal debatirlo. Lo que cuestiono, es el significado de este discurso de la derecha instalado en la cabeza del ciudadano medio.
Investigando un poco descubrí una editorial del diario Clarín (que no impulsa precisamente el lanzamiento de kolhozes en Argentina) que dice: “La evasión impositiva y previsional oscila entre el 30% y el 40% de lo que podría efectivamente recaudarse, estimándose que gran parte de ella es responsabilidad de grandes contribuyentes. Gran parte de los pequeños contribuyentes, a su vez, paga sus impuestos por dos vías: el IVA, cuando compran productos o servicios gravados; y la seguridad social y los impuestos a las Ganancias, que se descuentan de sus salarios”.
Además, según una estimación realizada por este diario, “las personas de clase media que trabajan en relación de dependencia o en forma autónoma, destinan un 30% de sus ingresos al pago de las diferentes contribuciones”.
Otro aspecto grave de la evasión es el que afecta al sistema previsional. “Una reciente información del Ministerio de Trabajo y la DGI revela que las empresas que tienen personal contratado en negro evaden 5.750 millones de pesos, por año, en aportes provisionales”.
Es decir, si es por perjudicar los intereses y las finanzas del Estado, esta evasión contribuye al desfinanciamiento del sistema de seguridad social y obliga a que el Estado destine fondos para cubrir la diferencia entre los ingresos y los pagos. “El aporte estatal oscila en los 3.500 millones de pesos, una cifra similar a todo el déficit fiscal.”
Además de los grandes evasores, que realmente perjudican al Estado, existen sobrados casos de sospechas sobre empresas involucradas en “negociados” con el Estado. Vasta con mencionar los casos de Suez- Roggio, CLIBA, TBA, etc. Tampoco aquí se trata de abordar la cuestión judicial en relación a estas causas por corrupción. Pero si sería cuanto menos prudente pensar, antes de hacer aseveraciones (a veces peligrosas) que proliferan en la clase media y media alta, cuando repiten aparentemente sin procesar, los postulados de Mario, Rony y el “negro” Gonzales Oro.

18 oct. 2008

CEMIDA: Un centro de militares retirados poco conocidos

Por Gen Periodístico

El Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA) es un nucleamiento de militares retirados que se originó en 1984 durante los primeros meses de la Democracia Argentina.
Su formación se debe a que rechazaban con hastío los sucesivos golpes de Estado y sus respectivas dictaduras militares. Por este motivo, decidieron unirse y formar dicha asociación que brega por la continuidad de la institucionalidad de la Republica Argentina. El CEMIDA sostiene que “la democracia es el medio de profundización de la Liberación Argentina y Latinoamericana”.
Además, entre sus objetivos es tratar de generar hacia el interior de las Fuerzas Armadas, un sentido nacional y continental con una subordinación a la voluntad soberana del pueblo.

Por esto sufrieron persecuciones institucionales y personales, como así también, acusaciones de ser subvencionados por el Gobierno o por el Movimiento Comunista Internacional.
Sus Directivos padecieron numeroso juicios militares, privaciones de libertad y hasta la colocación de bombas en la sede de la Institución.

En 1985, durante el Juicio a las Juntas Militares de la ultima dictadura en nuestro país, los Coroneles Retirados Horacio Ballester y José Luís García declararon como testigos de la Fiscalía.
Participaron en diferentes Congresos y Foros Sociales en defensa de la Democracia y la Liberación Latinoamericana.
Fueron expositores en encuentros sobre el ALCA, la no proliferación de armas nucleares y en defensa de la autodeterminación de los pueblos de Latinoamérica.
En el interior de las FF.AA se los mira de reojo y hasta de traidores pero en el exterior de las mismas, la gente no los conoce y los medios no informan sus acciones.
Es hora de que las FF.AA demuestren tener el valor de defender los ideales de solidaridad y defensa de los Derechos Humanos. Aquellos que durante el periodo de 1976-1983 se encargaron de violarlos de manera sistemática por un Alto Mando, imbuidos en un Mesianismo, que acabó con gran parte de una generación y con la economía de un país.
De ésta manera, con el CEMIDA se puede mantener un hálito de esperanza viendo a un grupo de militares argentinos que quieren mantener enarboladas las banderas de los Derechos Humanos, la Democracia, la independencia argentina y continental; y por ende unas FF.AA con sentido latinoamericano y defensor de su propio pueblo sin mesianismo alguno.


Entrevista al Crnel. (Retirado) Horacio Ballester. Presidente del CEMIDA

“Ellos quieren la impunidad”


El Gen periodístico entrevistó al Presidente del Centro de Militares para la Democracia Argentina, el Crnel. (R) Horacio Ballester, en su paso por la ciudad de Córdoba, en el marco del seminario de “Agua y geopolítica en América Latina”, organizado por el Seminario Internacional de Estudios Sociales y Económicos (SIESE).

Gen: ¿Cuál es la visión que tienen con respecto al conflicto en Colombia?
Ballester: Hay un problema interno muy serio en Colombia. Yo creo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN), con todos los errores que cometen… son más nacionalistas que el propio Uribe, quien indudablemente está al servicio de los Estados Unidos. Incluso a la enorme cantidad de dinero que aporta EE.UU. no se la utiliza para el desarrollo social. Teóricamente ese dinero que es para el desarrollo social y para operaciones militares, lo usan simplemente para combatir a la guerrilla y nada más.

G: ¿Están informados sobre las estrategias de EE.UU. de fomentar las autonomías regionales en América Latina?
B: lo que uno ve, son todas estas medidas que (los Estados Unidos) están tomando en Bolivia para perturbar el funcionamiento del gobierno de Evo Morales. Quien indudablemente está dirigiendo una integración Latinoamericana hacia una reparación de las injusticias cometidas a los indígenas desde hace cinco siglos.
Todas esas cosas que afectan indudablemente los intereses de EE.UU, tampoco respetan lo que ellos dicen, de que hay que respetar a la mayoría de la gente. Evo Morales después de las eyecciones tiene más del 67% de los votos. ¿Qué esperan? ¿Qué más tiene que hacer Evo Morales para que le hagan caso?
La secesión que le están haciendo en Santa Cruz de la Sierra, es para disponer fundamentalmente del petróleo y el gas que están en las entrañas de dicha localidad.
Ese asunto de secesionar territorios para lograr sus objetivos y debilitar a los países, lo vienen haciendo (EE.UU.) desde nuestras naciones independientes.
El caso más evidente es el caso Panamá, que se lo arrancaron a Colombia para poder construir el Canal y que Colombia no autorizaba a construirlo.

G: ¿Que opinión tiene sobre la política de DD.HH que lleva adelante el Gobierno Nacional?
B: La mayoría de los militares retirados está en contra de la política de Derechos Humanos del Gobierno Nacional. Ellos quieren la impunidad y el símbolo de todo eso es la Sra. Cecilia Pando, la esposa del Mayor Mercado.
Otros….en el CEMIDA estamos de acuerdo con los juicios que se realizan y pensamos que la Justicia es lo que puede unir a los argentinos.
No podemos proyectarnos al futuro dejando en el pasado tremendas heridas tapadas con una curita.

G: ¿Existe dentro de la oficialidad joven, un espíritu renovador y de conciencia y compromiso en comparación a los años 60 y 70?
B: Honestamente, no.

G: Dentro de las FF.AA, ¿el CEMIDA es respetado?
B: No, no respetado no…Diría tolerado. Por supuesto que no tenemos ningún enlace ni comunicación con el Estado Mayor de las Fuerzas, ni con el Ministerio de Defensa. No tienen interés de juntarse con nosotros.

G: ¿Han recibido amenazas o presiones actualmente?
B: Actualmente, no.

G: y antes?..
B: y antes si… bombas, arrestos domiciliarios… y el tener que dar explicaciones al Estado Mayor…. Eso si,
a menudo.

13 oct. 2008

Violencia en la escuela: una historia repetida


Por Melisa Busaniche (Corresponsal en Santa Fe)



Fórmulas repetidas, frases hechas, fenómenos con los que se conviven y naturalizan en la sociedad santafesina.
Se abre el telón, cientos de actores en escena, docentes, alumnos, padres que interactúan, dirigidos por el hilo conductor de una sociedad violenta.

Es casi imposible no reconocer que la violencia escolar, adquirió con el paso del tiempo, un lugar protagónico en los principales medios de comunicación nacional y por supuesto también provincial, el tema se instaló en la agenda mediática y poco a poco se va acrecentando.
Es necesario resaltar que hay muchos tipos de violencia, no solo es violento el acto de pegar a una persona, existe también un fuerte incremento en la violencia gestual, verbal, que se da de docentes a alumnos y de alumnos a docentes.
Es claro que las instituciones educativas enfrentan múltiples demandas y hasta suplen al Estado en muchas de sus obligaciones. Pero la cuestión de la violencia, adquirió el carácter de lo cotidiano, y muchas veces la desborda.
Facundo Blestcher, psicólogo y profesor en las universidades de Buenos Aires, La Plata, Católica de Santa Fe y de la Universidad Nacional del Litoral (en el área de Extensión), sostiene que la “violencia escolar” se denomina así por el lugar en donde acontece, aún cuando no es distinta de la que se produce en el seno de la sociedad. Expresa el psicólogo que “Reducir la problemática a una cuestión meramente disciplinaria termina generando acciones de control o represivas sobre los alumnos que, lejos de resolverla, precipitan un agravamiento de las situaciones”.

Violencia escolar, algo más que un sustantivo adjetivado

Una pregunta interesante para repensar es ¿por qué hablamos de violencia escolar?
Rápidamente se dibuja como respuesta su nacimiento dentro de la institución escuela. A pesar de todo, y esto es muy conmovedor, los niños y también los jóvenes siguen yendo a la escuela, porque es el lugar donde experimentan el reconocimiento de sí mismos como sujetos, donde pueden ser pensados, escuchados, frente al nivel de desamparo que muchas veces se vive socialmente. Por eso, que la violencia acontezca en la escuela marca el nivel de gravedad de la problemática social, que se agudizó en la sociedad santafesina.
En Santa Fe se suele tratar a la violencia escolar como un sustantivo adjetivado, como la versión escolar de un fenómeno ya conocido y cada vez más extendido: la violencia social. Pero lo que se denomina violencia escolar, como por ejemplo, que un alumno le tire una silla a una maestra por haber sido reprobado en un examen, merece algo más que ser tratado como la expresión de un fenómeno ya conocido por todos.
No es nada nuevo encontrar en los titulares de los medios santafesinos, que la gente de vez en cuando se mate a cuchilladas, pero eso no rima con la combinatoria alumno-docente-escuela. Resulta insuficiente explicar lo que está pasando en las escuelas como mera violencia sin objeto, que se topa en su recorrido con un compañero de curso o un docente. La diferencia entre violencia callejera, violencia escolar o violencia doméstica, no pasa simplemente por la ubicación espacial de los hechos en cuestión en esta historia.

Una historia con principio y sin final

Actualmente en las escuelas santafesinas se observan acciones que arrojan datos para pensar y repensar: los espacios se modificaron, los jóvenes cambiaron y algunos asisten a la escuela con armas (según lo que expresado por los mismos alumnos), otros comentan que golpean a sus docentes y también suele ser moneda corriente ver disputas por la belleza o el protagonismo de la misma escuela.
Santa Fe no vive una realidad al margen, aunque este tema no tiene porcentajes específicos, salta a la vista de cualquier observador la realidad poco ajena a todos los ciudadanos.
Lo que preocupa y mucho en las secundarias es el desánimo, la apatía de los jóvenes, además de la agresión que manifiestan.
Los episodios que ellos mismos protagonizan, que producen formas transgresoras, destructivas, son el efecto de haber perdido la posibilidad de pensar un futuro deseable para sí mismos.
Observamos a los jóvenes profundamente anómicos, alcoholizados, apáticos, y es que les han quitado la posibilidad de pensar para sí mismos una vida deseable. Y esto es lo que después aparece bajo ciertas conductas, que lo que buscan es una satisfacción inmediata, una resolución de los conflictos por la vía más corta, que no es la palabra sino el acto. Justamente porque no hay nada que amortigüe el impacto traumático que tiene no poder pensar para si un futuro mejor.
Y esto es lo que los adolescentes nos devuelven de un modo excesivamente crudo, cuando nos dicen “estudiar ¿para qué?”, “trabajar ¿para qué?”, si eso no garantiza ninguna posibilidad de realización, ni tampoco inclusión en la lógica del mercado. Esto es lo que está en el origen de muchas formas de violencia, que observamos en los adolescentes, ya sean de las más manifiestas y ruidosas hasta las que aparecen más larvadas, con esa forma de melancolía, abulia, desentendimiento, que muchas veces es una forma defensiva de anestesiarse psíquicamente al impacto traumático que produce una realidad que los sobrepasa. Por eso también el uso de las drogas y el alcohol, para lograr un estímulo placentero, aunque sea fugaz.

Escenarios de violencia

Nuestra intención en este informe, es apreciar las relaciones humanas y detenernos en los vínculos más ásperos y violentos.
El escenario gira y nos encontramos ante un colegio común de la ciudad de Santa Fe. En los recreos, en medio de charlas, carcajadas, manotazos entre compañeros y “la pifia” entre los varones, el bollo de papel que de pronto se transforma en proyectil; él que la deja caer pierde y todos “le dan” como dicen los chicos; pero no precisamente un abrazo de amigos, por lo general termina en un batalla entre grupos contrarios. En clase se ve a pocos alumnos interesados en los estudios y un grupo numeroso apático, obligados a estudiar cosas que creen inservibles. Molestan y amenazan a sus compañeros y también a los docentes. Ante esta situación los profesores, desbordados, se sienten injustamente exigidos a adaptarse a un mundo para el que fueron formados.
Algunas voces escolares autorizadas, piensan que la única manera de controlar las cosas es responder con autoridad. Directivos afirman que “el problema es que los padres no están en todo el día. Estos chicos se crían con la televisión y nosotros sufrimos en muchos casos, no en todos, las consecuencias”.
En la siguiente escena, un gran televisor nos muestra cientos de noticieros que alertan sobre la violencia, saturándonos con imágenes de guerras, asaltos, peleas. Vemos películas donde los héroes son rudos y agresivos; dibujos animados repletos de golpes e insultos; políticos que se pelean por el poder, publicidades y campañas millonarias, manifestaciones de trabajadores, de estudiantes, de jubilados pidiendo respuestas.
Ahora vemos una empresa familiar. Transmitida de un abuelo inmigrante a un padre profesional y de éste, a su vez, a un hijo muy adaptado a las nuevas pautas empresariales. En ella conviven las tradiciones y los valores del fundador con la mirada joven e inquieta del “cómo se deben hacer las cosas hoy”. A pesar de los constantes cambios e intenciones de modernización, de la persistencia de robustos valores en su historia, la empresa presenta graves dificultades para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo. Reduce personal, realiza constantes ajustes, hay horas extra que no se pueden pagar, se producen despidos. Vemos estrés, ansiedad y temor en los empleados y en los dueños.
Por último, el escenario gira nuevamente, se descubre ante la vista una calle como cualquier otra. Se ven autos y transeúntes. La ciudad santafesina comienza despertarse, gente que limpia la vereda, chicos jugando en la calle, jóvenes que se encaminan a la escuela, bocinazos, taxistas que discuten con colectiveros. A plena luz del día se presencian asaltos en cualquier comercio e inclusive hasta en el banco. En la plaza, policías y patotas mirándose de reojo y con desconfianza, murmurando insultos y amenazas, y de vez en cuando enfrentándose a golpes.
Nos involucramos en cada escena, con sus personajes, en su trama y llegamos a olvidarnos que todas pertenecen a la misma obra. Las situaciones recreadas de un escenario se trenzan con las de otro y forman nudos.
Los episodios de violencia se intensifican, se desbordan y contaminan otros escenarios: la violencia del trabajo se traduce en irritabilidad en el hogar, los mensajes de los medios bombardean, según el Profesor José Robert, los valores que se intentan construir en la escuela. Según lo expresado, la violencia muestra su verdadera naturaleza: la de ser un fenómeno social y complejo.
Para descifrar el mensaje de la violencia necesitamos ver todas estas escenas desde una mirada integral, entender las vinculaciones entre unas y otras, y auto-observarnos como parte integrante de la obra. Nos encontramos ante síntomas claros y más que evidentes del tejido social que todos construimos.
Nunca se da una sola forma de violencia aislada en la escuela, siempre viene enredada con otras. La violencia se expresa de muchas maneras, y la mayoría de las veces aquella que vemos es reflejo de otras que no se ven. Tendemos comúnmente a ver la violencia sólo en golpes y se desestiman otras manifestaciones que pueden ser igual de nocivas.
¿Por qué se desencadena la violencia en los distintos escenarios? ¿Qué tan cercanos estamos cada uno de nosotros a ésta? ¿Tenemos algún tipo de responsabilidad ante estos hechos? Cada manifestación de violencia oculta múltiples factores que la promueven.
Son muchas las preguntas y pocas veces llegamos a una respuesta satisfactoria, la intención es cuestionarnos sobre lo que están hablando estos síntomas, qué tienen en común y que cambios nos están pidiendo a gritos.

10 oct. 2008

Cabeza quemada

Más de 20 mil jóvenes trabajan en call centers en Córdoba. Con un régimen de trabajo condicionado por el ritmo que imponen las empresas, muchos empleados sufren consecuencias en su salud física y psicológica, denuncian malos tratos y reclaman condiciones dignas de trabajo. El gobierno provincial, dice que las empresas se controlan a sí mismas y la cámara que agrupa al sector destaca la creación de fuentes de trabajo y descarta críticas.
Por Guillermo Posada (*)


Pedí carpeta médica porque tuve un sarpullido en todo el cuerpo. Es el stress, la angustia permanente. Llevo cuatro años trabajando y me animo a contarlo a pesar del contrato de confidencialidad que nos hacen firmar. He visto chicos llorando en el baño simplemente porque los retaron. La gente queda quemada después de tantas presiones por parte de los supervisores, de la empresa, de las llamadas sin descanso y de las puteadas que se comen de los que llaman para quejarse”, cuenta

Laura en un bar del centro.

Joven diseñadora, Laura se recibió y ahora con su título bajo el brazo quiere contar lo que vivió en los pasillos del call center Apex. Pero Laura no es Laura, su nombre es ficticio y, al igual que el resto de los entrevistados para este reportaje que trabajan en call centers, prefiere el anonimato para no sufrir represalias de sus jefes.
Desde el departamento de “Training and Quality”, el viejo departamento de calidad en el específico léxico de estas empresas, Laura controla las llamadas que realizan los empleados para una de las cuentas que tiene contratada la empresa y ha visto pasar mucha agua bajo el puente.

Los chicos atienden, por ejemplo, 100 llamadas cuando tienen capacidad para 50. Eso genera una presión permanente porque los jefes piden que hagan las llamadas cada vez más cortas y encima tienen que dejar satisfechos a los usuarios. Como las empresas cobran por cantidad de llamadas que se realizan, cuanta más gente atendés, más plata ganan. La solución sería que tomen más empleados, pero eso sube los costos, algo que las empresas quieren evitar de todas formas; sobre todo si las facturas se cobran en dólares o euros”, explica Laura.

Dispuestos en habitáculos mínimos donde pasan las horas hablando con argentinos, norteamericanos o europeos, los empleados de call centers se agrupan por cientos en grandes salones, mientras los supervisores recorren los pasillos controlando que todo funcione “como corresponde” y alentando a los operadores a acortar los tiempos de llamadas.

“La presión que se siente al tener en línea aun tipo que se queja porque el servicio que contrató no le funciona mientras los jefes te dicen que los despaches rápido pero dejándolo contento, aunque no puedas darle un solución, produce una sobrecarga que al tiempo termina quemándote la cabeza”, cuenta Federico, empleado de Próximo Contact Center, un call que ese encuentra cerca del colegio Deán Funes, en Nueva Córdoba.
La oportunidad para los jóvenes de conseguir un primer empleo, cuando las oportunidades de trabajo que se anuncian en los diarios no alcanzan o exigen largas jornadas, motivó a miles a apuntar a estas empresas como forma de ganarse el sustento, sumar pesos a las mensualidades estudiantiles que mandan los padres, o lograr independencia económica.
Los call centers en Córdoba realizan atención a los clientes de infinidad de empresas de servicios, pero además venden seguros, conexiones de Internet, teléfonos, autos, bienes de todo tipo, tanto para consumidores de Argentina como de lejanas tierras allende los mares.
Los teleoperadores cordobeses hablan con usuarios de servicios y consumidores de Norteamérica o Europa con “tono neutro” y sin modismos, tanto sea en castellano como en inglés.

“Las empresas se instalaron en la provincia porque tienen grandes beneficios impositivos y mano de obra calificada en abundancia que surge de las universidades que convocan a jóvenes de todo el país. Además han realizado un convenio con la Universidad Nacional de Córdoba para recibir recomendaciones sobre higiene y seguridad y hacen un fuerte autocontrol interno para mejorar las condiciones de trabajo”, explicó el secretario de Comercio de la Provincia, Nicolás Hüniken.

Ritmo imposible

El esquema de trabajo se basa en la aplicación de programas informáticos que ingresan las llamadas para que los operadores, sentados frente a las pantallas con auriculares y micrófonos sin manos (head-set, vinchas en la jerga de los teleoperadores), atiendan a los clientes. Este software controla la duración de las llamadas, permite que los jefes se comuniquen en pantalla con los empleados e ingrese una nueva llamada inmediatamente terminada la anterior.
De esta forma los trabajadores no tienen un segundo literalmente de descanso, sumado a las llamadas ‘métricas’ que estipulan la duración de cada comunicación conforme a la cantidad de clientes diarios que cada trabajador debe a tender en su jornada laboral, tanto sea de cuatro como de seis horas cotidianas, según sean las necesidades de las empresas.
Este frenético ritmo de trabajo genera en los jóvenes un sinnúmero de problemas para su salud física y emocional que, en muchos casos y de acuerdo alas características propias de cada individuo, el doctor en medicina Mario Epelman conoce de cerca.

“Desde el punto de vista de la medicina laboral, los call centers reúnen todos los males de la globalización. El control permanente afecta a la salud, genera síntomas psicosomáticos como irritación, nerviosismo, erupciones en la piel, insomnio, problemas de relaciones interpersonales, gastritis, colitis, colon irritable, ataques de pánico, aumento de la presión arterial. Por supuesto que estamos hablando de chicos de menos de 30 años que son fuertes y que pueden aguantar un tiempo relativamente largo hasta que se empiezan a notar estos síntomas”, explica Mario Epelman, que trabajó en el Ministerio de Trabajo de la Nación como Director de Capacitación e Investigación de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo.

En dicha cartera ministerial, Epelman fue también asesor en Higiene y Seguridad, y autor del libro “Efectos sobre la salud en los trabajadores de las nuevas tecnologías informatizadas”, trabajo publicado en 1991 y primero sobre la materia en el país.

“Además, esta clase de trabajos, si no se realiza una prevención adecuada, generan disminución auditiva, con riesgos de hipoacusia, lumbalgias por la postura en las sillas y tendinitis en las articulaciones de las manos”, describe el especialista.

Federico reconoce que a los tres meses de trabajar comenzó a sentirse muy mal y que recién al comenzar una terapia psicológica pudo tranquilizarse. “Para los supervisores siempre que hay algún problema o algo sale mal esculpa nuestra. Eso nos genera una presión permanente, todo el mundo termina loco”.
El sistema de ventas exige que los empleados convenzan de cualquier forma los consumidores que les atienden el teléfono. Los argentinos están bien conceptuados para trabajos de esta característica, sean las promesas que se enuncian vía telefónica ciertas o falsas. “El trabajo en ventas consiste en que los coordinadores les mientan a los operadores, y que éstos le mientan a su vez a los clientes”, señala Marcos, con larga trayectoria en los call y ahora contratado por una pequeña empresa ubicada en Nueva Córdoba.
Las falsedades de que las empresas prometieron a los clientes de un servicio de Internet en España llevaron a una serie de denuncias de fraude en abril de 2006, con el saldo de 100 trabajadores despedidos, a sólo seis meses de ponerse la empresa en funcionamiento en los locales de la avenida Sagrada Familia.

“Les echaron la culpa a los pibes pero eran los jefes quienes querían incrementar los niveles de ventas a como diese lugar”, cuenta el fotoperiodista Roberto Lillo, cuya esposa fue despedida en aquella oportunidad

Beneficios y reclamos

“Cuando me contrataron dijeron que me incorporaba a un sector de punta, donde los empleados formaríamos un gran equipo para tirar todos juntos, pero lo cierto es que las empresas manipulan al personal, aíslan a los chicos entre sí por medio de la competencia y la implantación del miedo como forma de control para que nadie se queje por temor a ser segregado o despedido. Yo me cansé de queme pidan el 100% de rendimiento mientras ellos me dan el 25% de lo que me prometieron”, sentencia Laura.
Las quejas de los trabajadores y las preguntas de Veintitrés sobre el tema exasperan a Sergio Finzi, vocero de la Cámara Empresarial de Servicios de Contactos para Terceros de la Provincia de Córdoba (CESCT). “Las críticas siempre son negativas ¿No habrá detrás de todo eso una intencionalidad gremial?”, pregunta (ver “¿Quién da tanto trabajo?”).
Los más de 20 mil puestos de trabajo que generó el sector en los últimos 6 años son la carta de presentación y el principal argumento del Gobierno de la Provincia para alegrarse de que las empresas elijan Córdoba como la principal plaza del país para instalarse.

Cuando Juan Schiaretti fue ministro de la Producción, y tras la devaluación que bajó a un tercio los costos en sueldos de las patronales, ideó una matriz productiva provincial que tuviera a las empresas de desarrollo tecnológico y a los call centers como fuerza para expandir el desarrollo económico y laboral.

Hablamos de un momento en el que la industria metalmecánica estaba agotada tras la década menemista y la crisis del 2001. Primero con la firma de José Manuel De la Sota del decreto 683 del 2002, y después con la sanción legislativa de la ley 9232 del 2005, el fisco provincial estableció que dichas empresas, denominadas en el texto de la norma como Call Centers y Web Hosting, cuentan con la exención total de pago de los impuestos sobre los Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliarios.
“Las empresas entendieron los beneficios que pueden obtener por instalarse en Córdoba. Y encontramos la forma de que los jóvenes puedan ingresar al mercado laboral con un trabajo calificado, en blanco y ganando sueldos dignos. De hecho, otras provincias nos están copiando para seducir a más firmas”, señala el secretario de Comercio, Hünicken.
Para la legisladora Liliana Olivero, las empresas del sector inhiben cualquier posibilidad de que los trabajadores se organicen sindicalmente para reclamar sus derechos.
“Hay una gran persecución sobre quienes quieren trabajar pero también mejorar las condiciones laborales. No hay elección de delegados, los trabajadores están encuadrados en la rama de comercio, que tiene bajos sueldos de convenio y no contempla las especificidades del sector. Por eso los chicos salen de esos trabajos con las cabezas quemadas".

"Presentamos, junto a Julián Benassi y Eduardo Fernández, un proyecto de ley para la regulación del trabajo en los call centers, donde se señala cuánto descanso deben tener los trabajadores por jornada laboral, cuáles deben ser las condiciones ambientales, cómo deben diseñarse los puestos de trabajo según normas ergonométicas, como debe ser la organización del trabajo, la metodología del control de los empleados por parte de las empresas, los tipos de exámenes médicos y la seguridad en el lugar. Pero los legisladores oficialistas nunca se han detenido a pensar sobre la posibilidad de discutir normas laborales que defiendan a los trabajadores de los abusos de las empresas”.

Cabe recordar que el diputado Miguel Bonasso presentó un proyecto similar en el Congreso Nacional en el 2005, pero aún no se ha tratado.

Para el abogado laboralista Eugenio Biafore debería realizarse un convenio laboral especial para el sector. “Es un sector nuevo y debe ser regulado según sus características particulares. Tiene algo de comercio y algo de telefónicos, pero es distinto en su conjunto a ambos convenios. Lo cierto es que, como está estructurado el trabajo hoy, los empleados terminan con secuelas en la psiquis y el físico. Se desnaturalizan nociones cognoscitivas básicas por la repetición constante de un mismo discurso”.
La Asociación de Trabajadores de Centros de Contactos y Afines de Córdoba (Atccac) denuncia la explotación de los trabajadores y reclama ante el Ministerio de Trabajo la representación de los empleados de call centers sin resultados positivos hasta el momento.
Motores del aumento del empleo o bestias negras, los call centers cuentan con una característica que no es un detalle menor: están en condiciones de levantar campamento e instalarse en otro lugar en cuanto consideren que las condiciones no son las adecuadas para funcionar. En ese sentido se asemejan alas maquilas mejicanas o filipinas.

“En definitiva, mediante la IP utilizan Internet a muy bajo costo para transmitir información y eso lo pueden hacer desde cualquier lugar del mundo. Desde ese punto de vista son inversiones volátiles, condicionadas sobretodo por los bajos costos laborales. No olvidemos que cobran en dólares y pagan en pesos”, señala un ex supervisor de uno de los más importantes call centers de la provincia, que prefiere mantener el anonimato porque “uno no sabe que puede llegar a pasar en este país y en una de esas tengo que volver a trabajar para cualquiera de ellos”, dice con una mueca socarrona.

Revista Veintitrés

(*) Periodista - Colaborador de la revista umbrales del Cispren.

6 oct. 2008

NADA ES PARA SIEMPRE…

Por Norberto Ganci
Director de El club de la pluma. Radio UTN

Algunas veces sucede que, despertamos, abrimos una ventana y ¡¡¡oh sorpresa!!!, el paisaje ha cambiado inesperadamente…¿Inesperadamente? Tal vez no nos detuvimos lo suficiente para observar los anuncios que pronosticaban alguna modificación en lo acostumbrado. Tal el comportamiento de la gran mayoría que, sumergida en lo imperioso, lo inmediato, se mueve, nos movemos, apresurada y distraídamente, sin prestar atención a cuanto acontece a nuestro alrededor. Algo recurrente, pero no por ello atinado…
Cuando niños, con los cuentos y relatos "importados", nos acostumbraron a imaginar grandes imperios que, con su poderío, sojuzgaban a poblaciones enteras imponiendo sus designios, sometiendo a los pobladores a situaciones de miseria. Por supuesto que siempre aparecía un "personaje" que, haciendo gala de su valentía y desprendimiento, ponía al servicio de los más necesitados toda su bravura y arrojo…
Si llevamos nuestra mirada por la gran mayoría del planeta, podremos encontrarnos con situaciones sumamente angustiantes, donde la miseria, el hambre, la desolación y el desamparo, son imágenes lastimosamente cotidianas. Las guerras, con sus más variadas mascaradas, han provocado innumerables historias donde el dolor escrito con sangre ha marcado generaciones condenadas a mirar, siempre, un mismo paisaje…No apareció el valiente y desprendido "personaje".
En historia se pueden encontrar muchos casos donde "el imperio", construido en base a genocidios y sometimiento, fue acumulando riquezas y poder, pero…no dura para siempre su esplendor. Invariablemente, cada indeterminado tiempo, "el imperio" se derrumbó. Bizancio, Roma, España, URSS, sólo alguno de los que se han desplomado, arrastrando en su caída todo lo conquistado, lo sometido.
Desde hace décadas, EE.UU. ha experimentado un crecimiento sumamente exponencial, no sin costos para el resto del mundo. En su carrera demencial por el dominio y poder, ha sacrificado a naciones enteras, promoviendo y provocando más y más genocidio disfrazado con distintos argumentos: "defensa del modelo democrático", "ayuda humanitaria", "tropas de paz", "lucha contra el terrorismo", "campaña contra el narcotráfico", etc., etc.
El modelo que ha instalado el "gigante" del norte, ha logrado que un sector importante de sus ciudadanos anhele y goce "el gran sueño americano". Dicho modelo, con algunas variantes, ha pretendido ser instalado en varios países, fundamentalmente en los denominados países del tercer mundo o en vías de desarrollo. Piedritas de colores de otras épocas, vueltas a entregar a cambio de…la vida.
Y ese sueño americano, no ha tenido límites, desde lo armamentístico, pasando por lo financiero, hasta lo espacial ha diversificado y multiplicado su potencial, pretendiendo demostrar al resto del planeta su importancia como rector de la vida y la muerte.
Desde los laboratorios farmacológicos, las automotrices, las industrias alimenticias, los monopolios de información, etc. "el imperio" se ha esmerado en sentar presencia y lograr sumisión.
Bien, ¿y todo esto qué tiene que ver con el tema de los paisajes cambiados y el héroe salvador del principio de la nota?
A pesar de haber contado en su historia "el imperio", con una situación sumamente grave, como lo fue la crisis del '30, no ha cejado un instante en continuar en su derrotero de conquista, dominio y especulación. La historia parece que no fue bien entendida.
A medida que el crecimiento los hacía más y más fuertes, tuvieron que encontrar la manera de ubicar, invertir, especular con las fortunas amasadas y lo producido. Todo, cualquier motivo fue suficiente para lograr la meta: producción de enfermedades nuevas e implantación de epidemias en otro tiempo controladas; generación de situaciones extremas de pobreza; promoción de sectores orientados a lograr escisiones en países emergentes; generación de conflictos entre naciones; etc. Etc.
Para lograr todo esto, invariablemente "el imperio" ha instalado la imagen de "su" héroe benefactor, casi siempre personificado en la figura del ocupante del Salón Oval de la Casa Blanca. Éste, en casi todas sus versiones, ha promovido los cambios paisajísticos de cada individuo, habitante de las naciones sometidas a su merced.
Pero bueno, como la letra de una canción: "…Nada es para siempre…"
Ningún imperio, por más sólido e invencible que se haya sentido, ha podido sostener in eternun su dominio. De una u otra forma, siempre han caído.
Parece ser que, a pesar de la experiencia acumulada, el gigante vuelve a caer, y esta vez de manera contundente, no sin arrastrar a estados aduladores o sometidos en su caída.
Este derrumbamiento del sistema financiero norteamericano, lamentablemente traerá para la región Suramericana una situación muy difícil de predecir en cuanto a su intensidad, pero si desestabilizadora. Y por supuesto que no va a perder la oportunidad, el gigante, de utilizar la coyuntura para exportar su problemática y desequilibrar la región. Graves serán las instancias, aunque espero equivocarme…
No existe sistema que pueda sobrevivir sin experimentar su autodestrucción; capitalismo, comunismo, socialismo, etc. etc. no pueden lograr la eternidad… todo tiene un fin pero también el esbozo de una respuesta al porqué o qué: la ambición personalista desmedida – egoísmo-.
Tal vez en algún tiempo se logre aprender la lección, para no terminar siendo polvo de un derrumbe, para ver con variantes propias el horizonte y siendo nosotros los héroes de nuestra propia historia. Sólo tal vez…que así sea.

Norberto Ganci

Director

4 oct. 2008

El trasfondo de los secesionistas de Bolivia


Por Lic. Pedro Agüero D.

De más está decir, que ya son conocidos los sucesivos hechos de violencia que se registraron durante las ultimas semanas en las localidades de Pando y Santa Cruz de Bolivia, protagonizados por los grupos opositores al gobierno de Evo Morales.
Estos grupos, denominados “autonomistas”, luchan para separarse del Estado boliviano por motivos racistas, cumpliendo con lo que anteriormente habíamos adelantado: los planes del Confilar (Confederación Latinoamericana para las Autonomías Regionales).
Pero el caso boliviano es todavía más profundo y existe un manto de oscuras conspiraciones históricas que tienen su origen en el fin de la II Guerra Mundial.


Orígenes.

Cuando finalizó la II Guerra Mundial, con la caída de Adolf Hitler en manos de los aliados, numerosos criminales de guerra escaparon de Europa hacia Sudamérica.
Muchos se instalaron en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, siendo conoci
dos los casos de: Adolf Eichmann, Josef Mengele y Claus Barbie, entre otros.
Lo que no se sabe es que en Bolivia se asentaron contingentes de ex cr
iminales de guerra nazis, junto a colaboradores del III Reich de origen croata.
Estos fueron ayudados por los gobiernos civiles y dictatoriales que les brindaron tierras y protección, a cambio de formar parte de la logística, el adiestramiento y
la participación en las fuerzas represivas de ese entonces.
De esta manera, el ex dictador Hugo Banzer, de ascendencia alemana, fue quien les ofreció el poder necesario para consolidarse como una fuerte élite en la sociedad boliviana, y en la actual llamada “Media Luna” Oriental.

Los Ustachas: Criminales de Guerra en Bolivia

En los años posteriores al fin de la II Guerra Mundial, el gobierno boliviano aceptó dar cobijo a miembros de la organización nazi, llamada “LA USTACHA”.
Estos ex criminales, fueron condenados por numerosas Cortes de Justicia por delitos de Lesa humanidad, por despreciar (aún lo hacen) a todos los que no son miembros de la “Raza Blanca”.
Estos criminales de guerra se instalaron en Santa Cruz, cuando era una pequeña localidad, hasta que en época del ex dictador Banzer Suárez, los croatas influyeron en los centros de poder (empresarios y de FFAA) , y Santa Cruz logró convertirse en una gran urbe industrializada.
Lo mismo sucedió en Pando, Beni y Tarija; donde el fervor agroindustrial y la ideología nacional socialista (nazi), arraigada en las clases altas, fomentaron un espíritu de superioridad racial en contra de los collas.
Desde entonces, los croatas han ido cerrando filas en su comunidad y han tomado un perfil bajo en la sociedad, transformándose en una logia.
Así, los miembros de este grupo croata, fueron ocupando cargos importantes en el empresariado y en los diferentes gobiernos, siendo su mayor exponente, el actual terrateniente santacruceño BRANCO MARINCOVIC.

La Media Luna: Un lugar de nazis de ayer y hoy

El grupo croata es el más activo en el proceso de secesión de Bolivia, por impulsar la creación de varios grupos separatistas como “La Nación Camba” y su brazo político formado por el Comité Cívico de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca.
Su idea es crear una nación Blanca llamada Camba, con simbologías que incorporan la media luna, en alusión a la Media Luna Croata (que en 1482 se constituyó en el ultimo bastión contra la amenaza del imperio Otomano), en contra del peligro de los collas.
En este sentido, sujetos como Branco y Svonko Marincovic, Andrés Petricievic, Mirta Acalinovic; y los prefectos Rubén Costas,
Ernesto Suárez, Mario Cossío y Leopoldo Fernández, son sus caras visibles.

Branco Marincovic: un Ustacha de estos tiempos

Este terrateniente descendiente de croatas, es quien fomenta activamente la división de Bolivia. Estudió en el Santa Cruz School y se recibió de ingeniero en la Universidad de Texas (EE.UU.).
Es presidente de la Federación de Empresarios Privados y el Comité Cívico de Santa Cruz, además de ser dueño de Industrias Oleaginosas (IOL), y accionista del Banco Económico.
No obstante, tiene un proceso judicial por apropiación irregular de 26 mil hectáreas, producto de la alteración de planos, de documentos oficiales.
Sin embargo, financia a grupos de jóvenes denominados “Unión Juvenil Cruceñista”, de orientación xenófoba, para reprimir, desaparecer y asesinar a campesinos e indígenas partidarios de Evo Morales.

Paramilitares entrenados por colombianos y ex militares de la dictadura

Con el apoyo del empresariado, se han ido formado milicias paramilitares en las regiones autonomistas y, de este modo, han perpetrado atentados a partidarios de Evo Morales. Actualmente, estas milicias están siendo entrenadas por mercenarios colombianos y ex militares de la dictadura de Banzer.
Sin embargo, los medios de comunicación han omitido esta realidad y se han dedicado a defenestrar al presidente indígena y socialista, Evo Morales.
Por tal motivo el presidente ha denunciado, en foros y encuentros presidenciales sudamericanos, esta situación. Mientras tanto la Unión Juvenil Cruceñista se ha armado y ha cometido asesinatos de indígenas, que luego han sido arrojados a los ríos aledaños.
Los Ustachas vinieron en los años ‘40 para intentar formar un gobierno autoritario, pero actualmente el tiempo no es el mismo, las dictaduras y los totalitarismos no encuentran su lugar en aquellas naciones donde los gobiernos han sido elegidos por sus respectivos pueblos, con la finalidad de representar a la mayoría. Aquellas sociedades que fueron oprimidas por décadas, hoy intentan levantarse en pos de una sociedad ecuánime.


2 oct. 2008

"Lo que esta en crisis es el sistema Penal"

En el marco de la Conferencia sobre Ejercicio de Derechos y Justicia Ambiental el Fiscal Federal Ambiental, Dr. Gustavo Gómez, manifestó su preocupación por la aplicabilidad de la Ley 24.051, que rige a los Desechos Peligrosos. Además remarcó que el principal problema que posee Córdoba son los Agroquímicos y lamenta que muchas causas ambientales presentadas a la justicia provincial, no prosperen por ser causas de competencia Federal. Informe Especial de Cristian Pérez para el Gen Periodístico. Primera Parte http://www.youtube.com/watch?v=EB_1ALNnvIE


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