5 abr 2009

Fallece juez que condenó a la junta militar en 1985

Por Marcela Sosa





Ocurrió esta mañana en la Ciudad de Buenos Aires. Tenía 68 años. Como abogado defensor se ha desempeñado en algunos casos de interés público, como las defensas de los jueces Ricardo Lona, en 2004 y Juan José Galeano, éste por sus responsabilidades en el caso del ataque terrorista a la AMIA.

El ex juez de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, Andrés D’Alessio, uno de los magistrados que integró el Tribunal que juzgó a las Juntas Militares, falleció esta mañana a los 68 años en la Ciudad de Buenos Aires.


D’Alessio nació en Buenos Aires el 17 de abril de 1940 y se recibió de abogado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires a la que ingresó en 1958. Entre 1984 y 1987 se desempeñó como juez de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, y en ese carácter participó del histórico Juicio a las Juntas militares que se realizó en 1985.


Durante su carrera fue auxiliar docente no diplomado en las cátedras de Sebastián Soler y Eduardo Marquardt y en el Instituto de Derecho Penal y Criminología dirigido por Luis Jiménez de Asúa. Desde 1972 ha ejercido cargos docentes en la mencionada facultad.


Entre 1965 y 1974, 1977 y 1980, 1982 y 1984, 1989 y 1994 y 2002 y 2005, ejerció privadamente, primero como procurador y luego como abogado. Entre 1974 y 1977 se incorporó a la Procuración General de la Nación donde fue secretario letrado, al tiempo que era designado profesor adjunto interino de derecho penal.


Luego, en el período 1977 y 1979, fue abogado de la Administración Nacional de Aduanas, y entre 1980 y 1982 ocupó el cargo de secretario de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En 1994 fue elegido por el voto de profesores, docentes y estudiantes, Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, cargo que ejerció hasta 2002.


Como abogado defensor se ha desempeñado en algunos casos de interés público, como las defensas de los jueces Ricardo Lona, en 2004 y Juan José Galeano, éste por sus responsabilidades en el caso del ataque terrorista a la AMIA.




Fuente: DyN, Telam

3 abr 2009

Economistas del Plan Fenix plantean debate sobre política agropecuaria

Por Oscar Flores




Los economistas reunidos en el Proyecto Estratégico de la Universidad de Buenos Aires-Plan Fénix plantean el debate sobre la política agropecuaria. Destacan que lo que está en juego no es el interés sectorial, sino el patrón de acumulación y distribución. Proponen crear una comercializadora de carácter público y revisar la legislación referida a los arrendamientos rurales. Y reafirman su postura a favor del mantenimiento de las retenciones.


El documento es revelador en cuanto a que quienes lo suscriben son los mismos que, durante la década menemista eran profundos críticos de las políticas neo-liberales de ese gobierno.


El escrito del Plan Fenix establece que “Los reclamos por suprimir las retenciones a las exportaciones primarias ocupan, desde hace algún tiempo, un lugar destacado en la agenda de los medios de difusión. Los argumentos al respecto tienen muchas veces un contenido simplista, pero ello no impide que esto sea avalado por partidos políticos, organizaciones intermedias, cámaras empresariales y hasta organizaciones sindicales.”Así comenzaba un comunicado que emitiéramos desde el Plan Fénix, en marzo de 2005.


Cuatro años después, el debate sobre el tema permanece, con mayor vigor, habiendo atravesado instancias dramáticas durante el año 2008, con fuertes reverberaciones en el plano político y partidario. Una y otra vez se han reiterado argumentos a favor o en contra de este instrumento.


Así lo hemos hecho también nosotros, exactamente hace un año. Reafirmamos nuestra postura a favor del mantenimiento de las retenciones, graduando su impacto por producto, escala de explotación y región geográfica.


Se trata de un instrumento con indudables efectos positivos:


* Permite socializar parte de la renta primaria, que de derecho corresponde a toda la comunidad.


* Introduce un tipo de cambio diferenciado que favorece un desarrollo armónico de agro e industria, transfiriendo al conjunto de la economía la ventaja comparativa agrícola.


* Brinda holgura fiscal al Estado, lo que habilita el financiamiento de inversión productiva y otras prestaciones estatales, sin presionar sobre los mercados financieros.


La historia argentina de las últimas tres décadas avala esta postura: los dos ciclos más exitosos de la economía en términos de crecimiento (1963–1974 y 2003-2008) en los últimos 50 años contaron con la aplicación de tipos de cambio diferenciados mediante retenciones.


Sobresale en ambos casos el fuerte impulso resultante para las exportaciones industriales no tradicionales, que crecen en términos reales a un ritmo muy superior al de las exportaciones agrícolas. Es ésta una herramienta insustituible para apuntalar al desarrollo con equidad de la Argentina, sobre la base de un modelo híbrido, que combine ventajas comparativas naturales y aquellas que permiten la actividad de transformación.


En la actual coyuntura se añaden algunos elementos novedosos. La caída de los precios internacionales (que han regresado así a valores próximos a los históricos) ha reducido el margen de ganancias extraordinarias del año pasado. A ello se agrega una sequía inédita, con valores de precipitación pluvial menores en 50 por ciento o más con relación a promedios históricos, que ocasiona la disminución de los volúmenes producidos (particularmente en los casos de trigo y maíz).


A la disputa en torno de la posible apropiación de tales ganancias, que produjo la escalada del conflicto, se suman ahora los requerimientos para paliar la situación crítica ocasionada por la mencionada circunstancia climática.


La postura de las patronales rurales, respaldada por parte importante de la oposición política, no ha variado, sin embargo: el reclamo es por la abolición o drástica reducción de las retenciones, sin otros aditamentos.


Ante este escenario, el Gobierno ha anunciado recientemente algunas medidas, a partir de reuniones con los representantes rurales, que desgravan parcialmente algunas producciones (pampeanas y extrapampeanas), segmentan la aplicación de retenciones y brindan subsidios para revertir la reducción del stock ganadero. Se mantiene la alícuota para la soja, habiéndose dispuesto en estos días su parcial coparticipación con las administraciones provinciales y municipales.


Entendemos que modificar los principios que sustentan el sistema de retenciones sería equivocado. A los argumentos ya mencionados debemos agregar la profundización de la actual crisis internacional, con impactos recesivos que llegarán inexorablemente a nuestro país.


Hoy más que nunca, desguarnecer al Estado constituye un grave paso en falso, que entraña riesgos considerables. No es éste el momento, seguramente, de privilegiar intereses sectoriales, sobre todo cuando nada indica que la supervivencia de los emprendimientos agropecuarios esté bajo amenaza.


Sólo los acreedores de la aún impaga deuda social de la Argentina tienen derecho a este tipo de reclamo: hablamos de niveles de pobreza y marginalidad que no pueden ser aceptables.Ahora bien, los argumentos aquí expuestos no son por cierto desconocidos para la generalidad de los analistas y actores del quehacer económico y social.


Cualquier persona razonablemente informada e intelectualmente honesta puede reconocer su validez, más allá de los matices con los que el instrumento de las retenciones puede ser aplicado. Cualquier persona sabe que la supresión de las retenciones no paliará los impactos de la crisis internacional, ni tampoco devolverá la lluvia perdida.


En consecuencia, la presente puja en torno del tema no refleja sino un posicionamiento torpe y de miras cortas. Quienes abogan por la eliminación de las retenciones, en función de su interés sectorial inmediato, sacrifican una estrategia que a la postre resulta más beneficiosa para el conjunto. A ello contribuye, por otra parte, una dirigencia política incapaz de pensar más allá de la coyuntural capitalización de la protesta.


Entendamos que –tal como lo dijéramos en declaraciones anteriores– no es sólo el interés sectorial sino el patrón de acumulación y distribución lo que aquí está en juego. Hemos vivido y sufrido las consecuencias de esquemas fundados en la revaluación cambiaria y el desfinanciamiento estatal.


No están tan lejanos los recuerdos del empobrecimiento de los años ’90 y la correspondiente crisis terminal de 2001. Sin embargo, hay quienes parecen añorar este modelo.Señalamos además que –más allá del fragor producido por los numerosos cruces verbales– el posicionamiento gubernamental ha carecido de la necesaria claridad.


En lugar de ofrecer una fundamentación equilibrada y articulada de esta política, se ha recurrido a argumentos parciales, ora apuntando a aspectos distributivos, ora señalando necesidades fiscales.


La dirigencia política argentina debe comprender –desde el Gobierno o desde el llano– que es imperativo persuadir desde la razón, y a la vez desde una perspectiva que valore el bienestar del conjunto de la sociedad. De la misma manera corresponde reclamar a los medios de comunicación un tratamiento objetivo, que no priorice una toma de posición, como hoy se observa en forma generalizada.


Este conflicto debe ser encarado en términos adecuados no sólo a la coyuntura sino a una senda de desarrollo con equidad. Esto es, en el marco de un proyecto nacional todavía por definirse para la Argentina.


Deben esclarecerse por lo pronto los intereses y la representatividad de los actores, lo que lleva a reconocer que la dirigencia enfrentada a las retenciones no representa a la población campesina de recursos y horizontes productivos limitados.


Se trata por lo contrario de propietarios de medio y alto porte, rentistas en muchos casos, y en su mayoría de la llanura pampeana. Ellos se han beneficiado considerablemente con la conjunción de precios altos y devaluación verificada en los últimos años.


Así lo evidencian los elevados precios de la tierra (e incluso de los inmuebles urbanos en las ciudades del interior agropecuario pampeano).


Pero la realidad de la actividad agropecuaria en la Argentina es considerablemente más compleja. Ella comprende producciones de diversa naturaleza y escala, cadenas de intermediación fuertemente oligopolizadas en muchos casos, proveedores de insumos críticos también concentrados.


Es necesario entonces comprender la problemática agropecuaria en toda su diversidad. Esto implica ir más allá de la cuestión puntual de las retenciones.


El modelo de agricultura intensiva en tecnología que se ha desarrollado en la última década conlleva una fuerte expansión del cultivo de soja, en detrimento tanto de usos más equilibrados de los suelos (lo que puede comprometer la sostenibilidad a futuro), como de cultivos más intensivos en uso de mano de obra en zonas extrapampeanas.


Asimismo, ha puesto en entredicho la viabilidad de la actividad ganadera, que se ha visto desplazada, afectando el stock total e incluso la actividad lechera. Se avizoran los riesgos propios del monocultivo en términos de su viabilidad ecológica como de precios internacionales no previsibles.


Estos aspectos requieren definiciones estratégicas por parte del Estado, ya que la preservación del suelo y la sostenibilidad en el largo plazo no pueden dejarse libradas a las señales de mercado dado el limitado horizonte de evaluación de los decisores privados. Estas definiciones se encuentran ausentes.


Sólo se han ensayado medidas puntuales, con éxito diverso.Debe ser objeto de particular consideración la agricultura de escala familiar en áreas alejadas de las zonas cerealeras. Asimismo, las cadenas de elaboración y comercialización, tanto en granos como en carnes, hoy día se apropian de una parte no desdeñable de la renta primaria.


Esto amerita un estudio en profundidad para su reformulación. Es imperativo un ejercicio participativo de planificación sectorial, que defina un perfil futuro a la vez factible y deseable, en lo que atañe al sector y a su vinculación con el resto de la economía.


Se podrán establecer así los roles que cada actividad debe cumplir en el conjunto del quehacer agropecuario, incorporando explícitamente la consideración de aspectos ambientales. Otros tópicos que deben integrar esta agenda son la creación de una comercializadora de carácter público y la revisión de la legislación referida a los arrendamientos rurales.


Las herramientas de intervención gubernamental deben encontrarse correctamente diseñadas y ser implementadas en forma confiable. La imagen resultante debe ser la de un Estado comprometido con una política eficaz, con aristas diversas, correctamente fundamentada, y que no se limita seguramente a introducir un tipo de cambio diferenciado o a atender requerimientos fiscales.


Se requiere entonces a la vez voluntad de diálogo y convicción fundada en la defensa de posturas que benefician al colectivo de los argentinos.


La negociación de ninguna manera puede transcurrir bajo la amenaza de medidas que comprometen la continuidad de las actividades productivas, ni mucho menos con la concreción de aquéllas.


El conflicto con el sector agropecuario lleva ya demasiado tiempo. Urge en esta nueva etapa una solución duradera en pro de un proceso de crecimiento sostenible y equitativo, ajustada además a un escenario internacional muy diferente y seguramente más duro que el que vivimos en los últimos años.

2 abr 2009

Los vecinos de la localidad cordobeza de Bouwer protestan por la contaminación ambiental que padecen



“Quien controla las semillas, controla la comida y la vida”


DIALOGOS › ENTREVISTA A MARIE-MONIQUE ROBIN, AUTORA DE EL MUNDO SEGUN MONSANTO

Una compañía líder, un modelo agrario y sus consecuencias sociales y sanitarias. Los secretos de la empresa, su poder ante los gobiernos y la ciencia. La investigadora francesa aborda todas las claves para contextualizar el monocultivo de soja y los agrotóxicos a nivel global.


Por Darío Aranda

–¿Cómo define a Monsanto?


–Monsanto es una empresa delincuente. Lo digo porque hay pruebas concretas de ello. Fue muchas veces condenada por sus actividades industriales, por ejemplo el caso de los PCB, producto que ahora está prohibido, pero sigue contaminando el planeta. Durante 50 años el PCB estuvo en los transformadores de energía. Y Monsanto, que fue condenada por eso, sabía que eran productos muy tóxicos, pero escondió información y nunca dijo nada. Y es la misma historia con otros dos herbicidas producidos por Monsanto, que formaron el cóctel llamado “agente naranja” utilizado en la guerra de Vietnam, y también sabía que era muy tóxico e hizo lo mismo. Es más, manipuló estudios para esconder la relación entre las dioxinas y el cáncer. Es una práctica recurrente en Monsanto. Muchos dicen que esto es el pasado, pero no es así, es una forma de obtener ganancias que aún hoy está vigente. La empresa nunca aceptó su pasado ni aceptó responsabilidades. Siempre trató de negar todo. Es una línea de conducta. Y hoy sucede lo mismo con los transgénicos y el Roundup.


–¿Cuáles son las prácticas comunes de Monsanto en el orden global?

–Tiene prácticas comunes en todos los países donde actúa. Monsanto esconde datos sobre sus productos, pero no sólo eso, también miente y falsea estudios sobre sus productos. Otra particularidad que se repite en Monsanto es que cada vez que científicos independientes tratan de hacer su trabajo a fondo con los transgénicos, tienen presiones o pierden sus trabajos. Eso también sucede en los organismos de Estados Unidos como son la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) o EPA (Agencia de Protección Ambiental). Monsanto también es sinónimo de corrupción. Dos ejemplos claros y probados son el intento de soborno en Canadá, que originó una sesión especial del Senado canadiense, cuando se trataba la aprobación de la hormona de crecimiento lechera. Y el otro caso es en Indonesia, donde Monsanto fue condenada porque corrompió a cien altos funcionarios para poner en el mercado su algodón transgénico. No dudamos que hay más casos de corrupción donde Monsanto es quien corrompe.–Usted también afirma que la modalidad de “puertas giratorias” es una práctica habitual.–Sin duda. En la historia de Monsanto siempre está presente lo que en Estados Unidos se llama “la puerta giratoria”. Un ejemplo claro: el texto de reglamentación que regula los transgénicos en Estados Unidos fue publicado en 1992 por la FDA, la agencia norteamericana encargada de la seguridad de alimentos y medicamentos. La cual se supone es muy seria, al menos siempre yo pensaba eso, hasta antes de este trabajo. Cuando decían que un producto había sido aprobado por la FDA pensaba que era seguro. Ahora sé que no es así. En el ’92, el texto de la FDA fue redactado por Michael Taylor, abogado de Monsanto que ingresó a la FDA para hacer ese texto y luego fue vicepresidente de Monsanto. Un ejemplo muy claro de “puerta giratoria”. Hay mucho ejemplos, en todo el mundo.–Monsanto fabricó el agente naranja, PCB y glifosato. Y tiene condenas por publicidad engañosa.


¿Por qué tiene tan buena prensa?

–Por falta de trabajo serio de los periodistas y la complicidad de los políticos. En todo el mundo es igual.–¿Por qué Monsanto no habla?–


¿Has probado llamarlos?

–Sí, pero no aceptaron preguntas.–También es lo mismo en todo el mundo. Ante cualquier periodista crítico, Monsanto tiene una sola política: “No comments” (sin comentarios).


–¿Qué significa Monsanto en el mercado mundial de alimentos?

–La meta de Monsanto es controlar la cadena alimentaria. Los transgénicos son un medio para esa meta. Y las patentes una forma de lograrlo. La primera etapa de la “revolución verde” ya quedó atrás, fue la de plantas de alto rendimiento con utilización de pesticidas y la contaminación ambiental. Ahora estamos en la segunda etapa de esa “revolución”, donde la clave es hacer valer las patentes sobre los alimentos. Esto no tiene nada que ver con la idea de alimentar al mundo, como se publicitó en su momento. El único fin es aumentar las ganancias de las grandes corporaciones. Monsanto gana en todo. Te vende el paquete tecnológico completo, semillas patentadas y el herbicida obligatorio para esa semilla. Monsanto te hace firmar un contrato por el cual te prohíbe conservar semillas y te obliga a comprar Roundup, no se puede utilizar un glifosato genérico. En este modelo Monsanto gana en todo, y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. De paso, recordemos, que la soja transgénica que se cultiva aquí no es para alimentar a los argentinos, es para alimentar a los puercos europeos. Y qué pasará en Argentina cuando las carnes de Europa deban etiquetarse con que fueron alimentadas con soja transgénica. Se dejará de comprar carnes de ese tipo y Argentina también recibirá el golpe, porque le bajará la demanda de soja.–Estuvo en Argentina, Brasil y Paraguay.


¿Qué particularidades encontró en la región?

–Hay que recordar que Monsanto entró aquí gracias al gobierno de Carlos Menem, que permitió que la soja transgénica entrara sin ningún estudio. Fue el primer país de América latina. Luego desde Argentina se organizó un contrabando de semillas transgénicas, de grandes productores, hacia Paraguay y Brasil, que se vieron obligados a legalizarlo porque eran cultivos que luego se exportaban. Y luego llegó Monsanto a reclamar sus regalías. Fue increíble cómo se expandió la soja transgénica en la región, y en tan pocos años. Es un caso único en el mundo.


–En la década del ’90 Argentina era denominada como alumno modelo del FMI. Hoy, con 17 millones de hectáreas con soja transgénica y la utilización de 168 millones de litros sólo de glifosato, ¿se puede decir que Argentina es un alumno modelo de los agronegocios?

–Sí, claro. Argentina adoptó el modelo Monsanto en tiempo record, es un caso paradigmático. Pero también hubo algunos problemitas con el alumno modelo. Como las semillas transgénicas son patentadas, Monsanto tiene el derecho de propiedad intelectual. Eso significa, como lo vi en Canadá y Estados Unidos, que les hacen firmar a los productores un contrato en los que se comprometen a no conservar parte de sus cosechas para resembrar el año próximo, lo que suelen hacer los agricultores de todo el mundo. Monsanto lo denuncia como una violación de su patente. Entonces Monsanto envía la “policía de genes”, que es algo increíble, detectives privados que entran a los campos, toman muestras, verifican si es transgénico y si el agricultor ha comprado sus semillas. Si no las han comprado, realizan juicios y Monsanto gana. Es parte de una estrategia global: Monsanto controla la mayoría de las empresas semilleras y patenta las semillas, exigiendo que cada campesino compre sus semillas. Lo que pasó aquí es que la ley argentina no prohíbe guardar las semillas de una cosecha y utilizarlas en la próxima siembra. En un primer momento Monsanto dijo que no iba a pedir regalías, y dio semillas baratas y Roundup barato. Pero en 2005 comenzó a pedir regalías, rompió el acuerdo inicial y por eso mantiene un enfrentamiento judicial con su alumno preferido.–El Roundup tiene un papel protagónico en este modelo. Muchas comunidades campesinas e indígenas denuncian sus efectos, pero hay pocas prohibiciones.–Es un impacto increíblemente silenciado. Nadie puede negar lo que traen aparejadas las fumigaciones con este herbicida, totalmente nocivo. Tengo la seguridad de que va a ser prohibido en algún momento, como fue el PCB, estoy segura de que llegará ese momento. De hecho en Dinamarca ya fue prohibido por su alta toxicidad. Es urgente analizar el peligro de los agroquímicos y los OGM (Organismos Genéticamente Modificados).–Sin embargo, las grandes empresas del sector prometen desde hace décadas que con transgénicos y agrotóxicos se logrará aumentar la producción, y así se acabará con el hambre del mundo.–Argentina es el mejor ejemplo de esa mentira. ¿Qué tal le ha ido con la sojización del país? Se ha perdido en la producción de otros alimentos básicos y aún hay hambre. Este modelo es el modelo del monocultivo, que acaba con otros cultivos vitales. Es una transformación muy profunda de la agricultura, que lleva directo a la pérdida de la soberanía alimentaria, y lamentablemente ya no depende de un gobierno para poder revertirlo.


–¿Por qué al proceso agrario actual usted lo llama “la dictadura de la soja”?

–Es una dictadura en el sentido de un poder totalitario, que abarca todo. Hay que tener claro que quien controla las semillas controla la comida y controla la vida. En ese sentido, Monsanto tiene un poder totalitario. Es tan claro que hasta Syngenta, otra gran empresa del sector y competidora de Monsanto, llamó a Brasil, Paraguay y Argentina “las repúblicas unidas de la soja”. Estamos en presencia de un programa político con fines muy claros. Una pregunta simple lo demuestra: ¿Quién decide qué se va a cultivar en Argentina? No lo decide ni el Gobierno ni los productores, lo decide Monsanto. La multinacional decide qué se sembrará, sin importar los gobiernos, lo decide una empresa. Y, para peor, la segunda ola de transgénicos va a ser muy fuerte, con un modelo de agrocombustibles que acarrea más monocultivo. Y, a esta altura, ya está claro que el monocultivo es pérdida de biodiversidad y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. Ya no hay dudas de que el monocultivo, ya sea de soja o para biodiésel, es el camino hacia el hambre.


–¿Cuál es el papel de la ciencia en el modelo de agronegocios, donde Monsanto es sólo su cara más famosa?

–Antes pensaba que cuando un estudio era publicado en una prestigiosa revista científica, se trataba de un trabajo serio. Pero no. Las condiciones en que se publican algunos estudios son tristes, con empresas como Monsanto presionando a los directores de las revistas. En el tema transgénico queda muy claro que es casi imposible realizar estudios del tema. En muchas parte del mundo, Estados Unidos o Argentina, los laboratorios de investigación son pagados por grandes empresas. Y cuando el tema es semillas, transgénicos o agroquímicos, Monsanto siempre está presente y siempre condiciona las investigaciones.


–¿Los científicos tienen temor o son cómplices?

–Ambas cosas. El temor y la complicidad están presentes en los laboratorios del mundo. En el libro dejo claro que hay científicos, en todos los países, cuya única función es legitimar el trabajo de la empresa.


–¿Cuál es el papel de los gobiernos para que empresas como Monsanto avancen?

–Los gobiernos son los mejores propagandistas de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados). Realizan un trabajo de lobby increíble. Monsanto les lleva sus estudios, su información, sus revistas y fotos, todo muy lindo. Les dicen a los políticos que no habrá contaminación y salvarán al mundo. Y los políticos hacen lo suyo. Y también hay presiones. Diputados franceses han denunciado públicamente las presiones de Monsanto, hasta reconocieron que la compañía contactó a cada uno de los 500 diputados para que legislen según los intereses de la empresa.


–¿Y el papel de los medios de comunicación?

–Me da mucha pena porque soy periodista y creo en lo que hacemos, creo que es una profesión con un papel muy importante en la democracia, pero hay una gran manipulación de los medios. En todo lo referido a los transgénicos, la prensa no trabaja seriamente. Los medios miran la propaganda de Monsanto y la publican sin cuestionamientos, como si fueran empleados de la empresa. También es público que Monsanto invita a comer a los periodistas, les realiza regalos, los lleva de viaje a Saint Louis (donde está su sede central); los periodistas van muy contentos, pasean por los laboratorios, no preguntan nada y ya. Así funcionan los medios con Monsanto. También registré casos en los que Monsanto busca, en cada medio de comunicación, un defensor. Establece contacto con él y logra opiniones favorables. No sé si hay corrupción, pero sé que Monsanto logra su objetivo. En Argentina es claro cómo actúa, al ver algunos artículos de suplementos rurales se ve que en lugar de artículos periodísticos son publicidades de Monsanto. No pareciera que un periodista lo escribió, fue directamente la compañía.


–¿Qué evaluación hace del enfrentamiento entre el Gobierno y las entidades patronales del agro?

–En 2005 entrevisté a Eduardo Buzzi, estaba furioso por el asunto de las regalías reclamadas por Monsanto. Hablaba de las trampas de Monsanto. Y además hablaba de los problemas que traía la soja, hasta me puso en contacto con pequeños productores que me hablaron de las mentiras de Monsanto, de la resistencia que mostraban las malezas, que había que utilizar más herbicidas y que los campos quedaban como tierra muerta. Buzzi sabía todo eso y me decía que cuestionaba ese modelo, afirmaba que la soja traía la destrucción de la agricultura familiar y me decía que Federación Agraria representaba ese sector, que enfrentaba a los pools de siembra y a las grandes empresas. Y Buzzi denunciaba mucho este modelo, muy buen discurso. Pero ahora no sé qué pasó. Nunca lo volví a ver y me gustaría preguntarle qué le pasó que ahora se une con las entidades más grandes, me extraña mucho el cambio que muestra. Y encima Buzzi está con Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa –integrada por todas las grandes empresas del sector, incluidas las semilleras y agroquímicas–), que es la que más gana con todo este modelo, y que apareció poco en este conflicto. Aapresid manipula todo y está con los grandes sojeros, que no son agricultores y que hasta promueven un modelo sin agricultores. Entonces no entiendo cómo Federación Agraria dice representar productores chicos y está con Aapresid. Lo de Federación Agraria es muy extraño, no se entiende.


–¿Y el papel del Gobierno?

–Las retenciones pueden ser que frenen algo del proceso de sojización. Pero no es una solución frente a un modelo tan agresivo. La solución tiene que ser algo mucho más radical y no a corto plazo. Claro que la tentación de los gobiernos es grande, la soja trae buenos ingresos, pero hay que pensar a largo plazo. No hay soluciones simples y cortoplacistas para un modelo que echa a campesinos de sus tierras y, fumigaciones mediante, contamina el agua, la tierra y la gente.


DIALOGOS › ¿POR QUE MARIE-MONIQUE ROBIN?
Periodismo y denuncia

Por D. A.

Monsanto es la empresa de agronegocios más grande del mundo, presente en 46 países, controla el 20 por ciento del mercado mundial de semillas transgénicas y es líder en la venta de agrotóxicos. En sus 108 años de existencia impulsó el uso del PCB (elemento cancerígeno utilizado en transformadores eléctricos), fue proveedor en la guerra de Vietnam del químico “agente naranja” (utilizado por las tropas estadounidense para arrasar el territorio enemigo) y cuenta con centenares de denuncias por afectar el ambiente y la salud de campesinos e indígenas. Con su sede central en Estados Unidos, fue fundada en el 1901 por John Francis Queeny, empleado de la industria farmacéutica que tomó el nombre de su esposa (Olga Méndez Monsanto) y creó una pequeña empresa, pero de rápido crecimiento: en la década del ’20 ya había convertido a la compañía en una de las principales químicas del país. En 1976 comenzó su escalada mundial, cuando fue autorizada a comercializar el agrotóxico –a base de glifosato– Roundup, “que pasaría a convertirse en el herbicida más vendido del mundo”, se ufana la publicidad corporativa. En 1981 la compañía se estableció como líder en investigación biotecnología, pero recién en la década del ’90 fue aprobada una decena de sus productos modificados genéticamente, entre ellos la “Soja RR (Roundup Ready)”. Marie-Monique Robin es periodista y documentalista. En 2004 realizó un documental en el que explica de qué manera los militares franceses influyeron en sus pares argentinos durante la dictadura militar (Escuadrones de la Muerte: lLa Escuela Francesa). Y en 2005 realizó un trabajo específico sobre el monocultivo (Argentina, la soja del hambre). Fue su primer acercamiento a las multinacionales del sector y, luego de tres años de investigar el rol global de las empresas, escribió El mundo según Monsanto –un libro de 528 páginas que se acaba de presentar en Argentina–, donde explicita basándose en pruebas el accionar silenciado de Monsanto, la empresa pilar del actual modelo de agronegocios.

1 abr 2009

Bancarios de asamblea pese a los jubilados

Por Pedro Agüero D.








En la jornada de hoy se registro malestar entre los pobres jubilados que esperaban cobrar sus salarios ante la asamblea sorpresiva de los empleados del Banco de Córdoba.


En todas las sucursales, los trabajadores de dicha entidad bancaria se sumaron a las asambleas de dos horas que comenzaron a las 8hs de la mañana.


En las sucursales céntricas, los jubilados esperaban desde tempranas horas de la madrugada y tuvieron que soportar la espera, parapetados a la intemperie, muchos de ellos con problemas de motricidad.
A causa de esta situación se generaron empujones, gritos y desmayos por la irresponsabilidad de los empleados bancarios por semejante situación y a la ineficiente gestión provincial por no atendie los reclamos de sus trabajadores.
No obstante los jubilados sufren dichos desplantes cada vez que tienen que cobrar sumado al tardío cronograma de pagos que establece el gobierno.

Según dirigentes gremiales de la Bancaria, el motivo de esta acción de protesta se debe a la falta de respuesta de la patronal al aumento salarial que pretenden los empleados.
Por su parte el Gobernador Juan Schiaretti ha vuelto de sus vacaciones por Brasil con medidas de reducción impositiva y beneficios a los sectores rurales y no así para el resto de la sociedad.


Con un gobierno provincial que no atiende la demanda de los empleados y beneficia a ruralistas con medidas de corte electoral y una oposición, cuyos dirigentes se preocupan por salir en la televisión, los ciudadanos de Córdoba están a la deriva en la coyuntura que los ahoga.

31 mar 2009

Los susanos

Por Ivan tcach

Crisis, inseguridad, desempleo, pena de muerte, paco, delincuencia, oposición, retenciones. Se viven tiempos convulsionados en Argentina y no esta mal que la gente este al tanto, se preocupe y se manifieste sobre los temas de interés público. Pero ¿sobre qué asuntos y de qué manera se manifiesta la ciudadanía? ¿Qué es lo que más molesta y preocupa? ¿Cuáles son las causas que se defienden?
Resulta que un día la vedette que tomaba champagne con Menem mientras se rifaba el país, es la abanderada de los sin voz ni voto que ven con simpatía la aplicación de la pena de muerte, al día siguiente se da cuenta de que sus palabras fueron desmedidas y se retracta, pero posteriormente dice muy suelta de cuerpo que tendría que volver el servicio militar obligatorio. Entonces, ese es el nivel de debate que existe hoy en nuestro país. Es el debate, la queja y la manifestación “popular” que ocurre cada vez que a la clase media se ve amenazada. Y la historia se repite una y otra vez, como un círculo vicioso que agobia.
Básicamente el problema no se vincula a izquierdas versus derechas, sino más bien a seriedad versus estupidez, la cual no hace distinciones ideológicas. Obviamente la mayoría de los grandes medios no ayudan. Hace dos años, cuando la situación del país era otra, no se ponía tanto empeño en hablar de la inseguridad.
No es menos cierto que la clase política se dirime en luchas de poder que no atañen a la ciudadanía. El gobierno esta asustado por perder demasiado o 10 gramos de hegemonía que le impida conducir el país a su antojo como un camión que se lleva todo por delante, aunque esta nueva modalidad de decisión en el congreso sea un avance. Por otro lado, la oposición examina los golpes más bajos que puede pegar desde un lugar en el cual es muy fácil hacerlo, se saca fotos con sojeros estafados por el estado, legítimos o no, y asegura que este país es mas inseguro que Colombia lo que no ayuda a combatir el problema y menos aún la psicosis generalizada.
Mientras tanto los pobres se mantienen al margen y tratan de subsistir, muchos trabajando, otros viviendo el día a día a paco y bolsón. Un poco porque así los acostumbraron otro poco porque al poder de turno le sigue conviniendo que así sea.
Lo que parece más sensato -y pocos parecen advertir- es buscar soluciones ahí abajo en lugar de poner más policías en la calle.
Es difícil terminar de comprender por qué la ciudadanía prefiere que el estado se encargue de poblar las calles con uniformados en lugar de desarrollar programas para rehabilitar a los adictos al paco. También habría que preguntarse si la cantidad de policía es directamente proporcional a la calidad de seguridad que se podría brindar.
Seguramente muchas de las victimas de un hecho de inseguridad no acordarían con este análisis pero lo imprescindible es actuar con sensatez y no impulsivamente.
Veremos cómo continúa la historia sabiendo que estamos en un momento complicado y que tenemos experiencia para saber que estas situaciones se resuelven pensando soluciones para la sociedad en su conjunto.

29 mar 2009

Verdades y fabulaciones acerca de la soja

*Por Salvador Treber

Estamos frente a una pelea que en el fondo busca dirimir de manera definitiva el destino futuro de una parte de las ganancias que arroja el cultivo de soja

El conflicto entre el Gobierno nacional y las entidades representativas del campo es, sin lugar a dudas, un enfrentamiento que en el fondo busca dirimir de manera definitiva el destino futuro de una parte de las ganancias que arroja el cultivo de soja. Los representantes del agro seguramente han evaluado que el primero está debilitado y por ello acentuaron su presión como nunca antes lo habían hecho.

Debe tenerse muy en cuenta que al inicio de marzo de 2008 las perspectivas eran inmejorables, circunstancia que un bisoño ministro pretendió aprovechar para elevar la carga tributaria del sector que, salvo por vía de las retenciones, no está habituado a pagar impuestos. Prueba de ello es que su producto interno bruto (PIB) representa el 8,4 por ciento de la economía general, pero sus pagos al fisco nacional –sin tomarlas en cuenta– bajan al 4,8 por ciento, mientras que las contribuciones de seguridad social sobre el personal son aun más bajas (3,6 por ciento) debido a que el 69,7 por ciento permanece “en negro”.Respecto de la jurisdicción provincial, la situación es semejante, pues el 40 por ciento de los propietarios de bienes rurales pagan el impuesto Inmobiliario, aunque el 60 por ciento no lo ha hecho en los últimos cinco años. Y eso que gozaron de buenos precios y mejores resultados...
La “estrella” del proceso productivo ha sido y sigue siendo la soja. Cabe advertir que 25 años atrás su producción era sólo de cuatro millones de toneladas. Desde entonces, su crecimiento fue verdaderamente explosivo. En la temporada 2001-2002 fue de 30 millones, con un aumento promedio de 1,37 millones por año transcurrido. En los siguientes seis (2003-2008) se agregaron otras 18 millones de toneladas, lo que elevó el citado promedio anual a tres millones.
Nadie puede suponer que ese avance se logró sin el incentivo de muy buenos beneficios. Es así como la superficie cubierta con soja pasó de 1,9 a 16,6 millones de hectáreas (2008); sobre un total de 31 millones que ocupan los cereales y oleaginosas, representa el 53,5 por ciento del área.
A su vez, de las 14,7 millones de hectáreas en que se amplió su cultivo, 8,5 millones corresponden a la extensión de la denominada “frontera agraria”, que significó incorporar campos inexplotados o dedicados al pastoreo y por talado de bosques; otras 2,6 millones que antes estaban sembradas con trigo –cereal que duplicó el rinde utilizando un área menor– y 3,6 millones que antes estaban afectadas a la cría de ganado vacuno.
En esta última actividad, obligó a modificar el proceso productivo, integrando cría e invernada para hacerlo en corrales, establos o avanzando sobre tierras marginales, lo cual permite dedicar las mejores superficies a la soja.
Todo esto sería muy bueno para los productores y el país si al cabo de 10 años, sin la debida rotación de cultivos, no se esterilizara la tierra. Evitarlo requiere una alternancia de siembras; pero no se hace. Allí, por lo tanto, hay una verdadera bomba de tiempo.
Grandes y pequeños propietarios. Un tema adicional, del que se habla muy poco, es la enorme diferencia que hay entre el número de “pequeños propietarios”, que ascienden a 288 mil (según el último censo nacional), mientras que cuando computamos “productores” sólo son 71 mil. Ello se explica porque 217 mil de aquéllos no laboran sus campos, sino que los arriendan y cobran el precio respectivo en una suma equivalente a cierto número de quintales por hectáreas (entre 12 y 20, según su calidad y rendimiento potencial).
Esta característica ha dado lugar al crecimiento de los denominados “pools de siembra” que, pese a constituir el 3,8 por ciento del total (alrededor de 2.800) concentran el 60 por ciento de la cosecha. El mayor de ellos –que opera en nuestro país, Uruguay y Paraguay– lo hace sobre 240 mil hectáreas, aunque sólo son dueños de alrededor de 15 mil.
Una cuarta parte de la soja la generan unos 64 mil propietarios, con un promedio de 1.900 quintales cada uno. Dado que este volumen les permite cubrir algo más que el nivel de supervivencia y reinversión necesaria, un gran número de este colectivo se “defiende” vendiéndola “en negro” a los “valijeros”, personajes que ofician de intermediarios con los más importantes acopiadores u operan por cuenta de éstos.
Dado que en esos casos no extienden comprobantes, el destino de esa producción se comercializa de la misma forma y, en alta medida, es objeto de contrabando a través de países fronterizos. Esta situación, sin admitirlo, es la que los lleva a rechazar que el Gobierno les haga reintegros, porque no pueden demostrar el volumen producido ni adónde va.
La existencia de derechos de exportación (retenciones) data de 1956 y tal mecanismo rigió siempre, salvo en la década de 1990. La política cambiaria, cualquiera haya sido el color político del gobierno de turno, optó por mantener una paridad “peso-dólar” bastante por encima de la que surgiría del libre juego de la oferta y demanda. Las fuertes presiones inflacionarias, que se agudizaron desde comienzos de 2008, llevaron a la conducción económica y al Banco Central a atenuar el ajuste de esa relación, por lo cual las retenciones determinaron un tipo de cambio efectivo más bajo.
A ello se sumó un gravísimo error de apreciación sobre la futura evolución que tendría la cotización internacional de la soja, que si bien superó los 600 dólares a principios de julio pasado, se redujo a casi la mitad, junto con todos los denominados “bienes commodities”, como consecuencia de la grave crisis mundial.
Si el stock disponible se hubiese vendido cuando cortaron rutas y el precio era muy alto –los líderes del sector optaron por impedir su comercialización y depositarla en silos– hubieran embolsado 2.500 millones de dólares más sobre su valor actual; al margen de 1.350 millones dólares que no recaudó el Gobierno por retenciones. Por lo visto, en los seis meses de conflicto nadie ganó...
Además, la sequía. Luego se agregó el efecto de la peor sequía ocurrida en las dos últimas décadas. Se estima que la producción de cereales y oleaginosos en 2008-2009 se reducirá 50 por ciento en trigo y maíz, y la soja será la que menos perderá (10 por ciento).
La insistencia de la Mesa de Enlace para que se eliminen o rebajen las retenciones de manera sustancial –descartada una vez más por la Presidenta– encuentra a las finanzas nacionales en una difícil situación. La recaudación tributaria, en términos reales, descendió en forma notoria y se corre el riesgo de caer en un fatídico déficit presupuestario.
No es cierto, como alega el agro, que sin retenciones ellos harían el “milagro” de reactivar al país recuperando dichos ingresos por medio de los demás impuestos. Por lo pronto, su derogación en la exportación de trigo implicaría un automático incremento del precio interno del pan y los fideos, mientras que en el caso del maíz encarecería los alimentos balanceados que inciden en el costo de la carne aviar.
A su vez, las prometidas compensaciones a los tamberos, los subsidios a productores cárneos, de cultivos regionales y de zonas afectadas por la sequía brillan por su ausencia, demoradas por una burocracia morosa que funciona a paso de tortuga. Desde los niveles superiores deberían sacudirla con toda energía, ya que los funcionarios que “ponen la cara” en las negociaciones aparecen como los incumplidores.
Esta situación es una realidad, pero ello no justifica que los miembros de la Mesa de Enlace digan que es inútil negociar “porque no creen nada” de lo que ofrece el Gobierno. Esta aseveración es muy peligrosa, pues llevaría a sostener un conflicto permanente y medir fuerzas hasta que las autoridades aflojen o sean sustituidas por otras. Legalmente, esto sólo es posible en oportunidad de la renovación presidencial, en 2011, ya que la próxima elección parlamentaria no puede provocar un vuelco tan drástico como el que aspiran los quejosos. Y siempre estará el recurso del veto.
Pese al cuidado que ponen en no dar mayores explicaciones de lo que pretenden en esa materia, al propio presidente de la Federación Agraria Argentina, en el calor de las discusiones, se le “escapó” que el objetivo era “desgastar” al Gobierno. Si bien después trató de modificar y atenuar el significado de esa virtual confesión, es obvio que fue traicionado por lo que piensa en su fuero íntimo.
Opositores o saboteadores. Los tiempos que corren en el mundo son de enorme gravedad y sería un verdadero atentado poner por sobre los intereses de toda la población los de un sector que no se resigna a tener un año malo o menos rentable.
Quienes con tanta desaprensión arguyen esta engañosa “solución” no aportan ninguna precisión de cuáles serían los gastos que por valor equivalente deberían suprimirse; o, en su defecto, qué nuevos recursos tributarios sustituirían a los que propugnan eliminar para no desbalancear de manera peligrosa el equilibrio presupuestario.

En la dura emergencia que se vive hoy en el orbe, no hay lugar para los opositores sistemáticos que, quizá sin advertirlo por ser parte de su accionar, se han convertido en verdaderos saboteadores de la tranquilidad pública.

*Profesor de posgrado, Ciencias Económicas, UNC.






La voz del interior

28 mar 2009

Gran Bretaña admite participar en el traslado de sospechosos a países donde la tortura no es ilegal

Por Marcela Sosa



El gobierno británico admitió por primera vez su participación en el traslado de sospechosos de terrorismo a países donde la tortura no es ilegal o rendition, como se conoce a esta práctica utilizada por agencias de inteligencia de Estados Unidos durante la llamada "guerra contra el terror".




El ministro de Defensa británico, John Hutton, comunicó al Parlamento que se trató de un caso específico, el de dos ciudadanos de origen paquistaní que fueron capturados en Irak y entregados en 2004 a las fuerzas estadounidenses que luego los trasladaron a Afganistán, donde aún permanecen


"Lamento que información inexacta sobre este tema en particular haya sido entregada a los legisladores por parte de mi ministerio, pero quiero destacar que esa información estaba basada en los datos que tenían en ese momento los ministros y aquellos que les informaban a ellos", dijo Hutton.


Rob Watson, analista de la BBC en temas de Defensa, indicó que el gobierno británico siempre había negado tomar parte de esta controvertida práctica que consiste en trasladar detenidos entre distintos países sin seguir los procedimientos legales conocidos, pero agregó que el ministro sugirió que Londres no sabía en ese momento que los sospechosos iban a ser enviados a territorio afgano.


A pesar de estas aclaraciones de Hutton -dice Watson- el tema no será olvidado tan fácilmente por algunos legisladores como el conservador Andrew Tyrie.


"La cuestión principal es que si no cerramos este tema del rendition, si no sabemos cuál fue la complicidad del gobierno británico con este programa estadounidense, y si no podemos lograr

que los estadounidenses terminen con esta práctica, vamos a corroer la confianza en esos valores que nosotros tratamos de exportar".



"Referencias breves"


El ministro dijo que, contradiciendo comunicados anteriores, él sabe ahora que funcionarios británicos conocían en su momento que estos hombres habían sido entregados en custodia a fuerzas de EE.UU. sin tomar ninguna acción al respecto.


Hutton indicó que "referencias breves" sobre el caso habían sido enviadas a los entonces ministro de Relaciones Exteriores, Jack Straw, y ministro del Interior, Charles Clarke, en abril de 2006, pero que la importancia del tema no había sido destacada en estos informes.
Aunque para los conservadores se trató de un "caso específico más que de una política general", el principal partido de la oposición destacó que los ministros se equivocaron al no valorar la importancia de lo ocurrido.


"Es una preocupación muy seria que exista un cargo subyacente de complicidad con el abuso serio de personas detenidas por fuerzas británicas en operaciones en el exterior", opinó el vocero en temas de seguridad del Partido Conservador, Crispin Blunt.


La información sobre el caso de estos dos ciudadanos paquistaníes, que pertenecerían al grupo clandestino Lashkar e Tayyiba, fue descubierta mientras se revisaban casos de detenidos por fuerzas británicas en Irak y Afganistán desde 2003, señaló Hutton.


El ministro agregó que ambos detenidos están clasificados como "combatientes enemigos ilegales" y que no existe "evidencia sustancial" que indique que hayan sido maltratados o sujetos a abusos.


El año pasado, el ministro de Relaciones Exteriores británico, David Miliband, admitió por primera vez que vuelos secretos estadounidenses habían aterrizado en territorio británico en 2002, contradiciendo informaciones y comunicados oficiales anteriores.

26 mar 2009

El Muro de la Vergüenza



Los vendidos.


Karen Batres El Norte

El estado de Carolina del Norte, en Estados Unidos, produce camote, pepino y calabaza en cantidades importantes.Éstas son cosechas que sólo pueden recogerse a mano. No hay máquinas que puedan hacerlo sin dañar los productos.Por lo mismo, los que se dedican a estas tareas son indocumentados mexicanos en su mayoría.Los granjeros en Carolina del Norte se abastecen de trabajadores mediante "contratistas": mexicanos legales o ilegales que pasan de ser mano de obra a empresarios en pequeña escala que reclutan, organizan el cruce de la frontera, el transporte de indocumentados hacia los campos de Carolina del Norte, y su organización en el campo.
Una vez allá, los trabajadores se hospedan en viejas casonas o estructuras hechas con el propósito de proveer espacios reducidos para dormir, una cocina elemental y baños. Algunos granjeros cobran renta para estos espacios, otros no. Algunos cobran gastos de luz y agua. Un elemento en común es una falta de mantenimiento: los mosquiteros están rotos, la única limpieza es la que proporcionan los mismos trabajadores. Los granjeros dicen que, como los trabajadores no cuidan su vivienda, ya no están dispuestos a seguir gastando en mantenimiento.
En realidad tienen razón. No obstante, con regaderas que no permiten un cupo adecuado, con baños que carecen de privacidad y condiciones de hacinamiento, nadie se siente motivado a ponerse a limpiar.Estos sitios se encuentran al final de pequeños caminos rurales, lejos de vías transitadas, para que nadie pueda ubicarlos fácilmente. Aunque esto otorga un poco de tranquilidad para los indocumentados, también los aísla, los hace dependientes del transporte provisto por el contratista para ir a algún centro poblado para lavar ropa o comprar lo que requieran.
No cuentan con servicios médicos, y menos están enterados de los pocos derechos que sí tienen. Carecen de protección contra la exposición a insecticidas dañinos, porque no pueden negarse a trabajar un campo fumigado antes de que se quite el efecto tóxico. Negarse es perder el empleo.
Las compañías que compran los productos agrícolas de Carolina del Norte son grandes e importantes. Históricamente, suelen ser apoyadoras incondicionales del Partido Republicano. Tienen el poder de obligar a los granjeros a permitir la entrada de sindicatos para la mano de obra agrícola, pero en general no lo hacen, con el espurio argumento de la autonomía intocable de los productores. Las que sí han presionado a este fin no han sufrido un aumento significativo en el costo de los productos que consumen, pero las condiciones de los indocumentados han mejorado (The Working Poor, 2005).
Existen muchísimas cosechas en Estados Unidos que se recogen a mano. Nadie más hace ese trabajo. Si se elimina o se reduce el flujo de indocumentados, cosechas enteras se perderán. La mano del indocumentado alimenta al mundo desde los campos de Estados Unidos.El partido que se beneficia de las grandes compañías que viven del trabajo de ilegales es el partido que por fin permitió el muro fronterizo, porque los políticos tienen una visión que sólo abarca desde este momento hasta la próxima elección. Su imagen lo es todo.

Vivimos de las remesas. Tenemos el mérito de saberlo. Estados Unidos se alimenta de la mano mexicana y exporta al mundo. Su infame hipocresía es no reconocerlo en voz alta, no cuidar a los que trabajan en sus campos y fábricas, no admitir que están ahí porque no existe una alternativa, ni aquí ni allá. El mexicano vende su trabajo. El político vende su alma.

karen_batres@yahoo.com

25 mar 2009

Miles de personas marcharon pidiendo acelerar juicios

Por Oscar Flores




En el día de ayer nuestro país conmemoró los 33 años de aquel fatídico 24 de Marzo, donde se acentuaron los años de terror.

Todo el país se sumó a los actos de recordación por los 30.000 desaparecidos y para pedir mayor celeridad en las causas judiciales que tienen a Emilio Massera, Rafael Videla y otros militares y civiles como protagonistas.

En Bs.As decenas de miles de personas marcharon hacia Plaza de Mayo, hubo dos marchas, una convocada por los organismos de derechos humanos y otra que reunió a las organizaciones de izquierda. Así, se hicieron dos actos con discursos muy diferenciados, durante una jornada en la que se pudo ver gente marchando a la plaza toda la tarde.


Los primeros manifestantes llegaron al escenario montado junto a la Pirámide de Mayo a las tres y media, y cuatro horas más tarde todavía los últimos grupos seguían tratando de que se hiciera espacio para acercarse al lugar.

En Formosa los gremios docentes, organizaciones políticas y de derechos humanos marcharon hasta la sede judicial donde se desarrolla el juicio oral y público al ex gobernador de facto general Juan Carlos Colombo, para repudiar el golpe. Los manifestantes recordaron a cada uno de los desaparecidos formoseños y exigieron justicia al tribunal que juzga “la historia negra del Proceso en Formosa”. Hubo también “una radio abierta” en la zona céntrica de la capital, se proyectaron documentales y hubo un acto junto al monolito que recuerda a los desaparecidos.

En Río Gallegos, entre diversas actividades, se produjo un acto en el monumento que recuerda a los 30 mil desaparecidos, con la participación de organizaciones de derechos humanos, militantes políticos, gremiales, docentes de la Universidad de la Patagonia Austral y otros. Un grupo de estudiantes secundarios de treinta colegios de la ciudad comenzaron con una pintada de murales alusivos “para no olvidar”. También se inauguró la muestra “25 años de democracia”.

En Misiones la Justicia Federal entregó los restos de Susana Ferreira, una docente desaparecida durante la última dictadura, a sus familiares. La ceremonia se realizó en la sede del juzgado federal de Posadas. Los restos de la docente permanecían en poder de la Justicia, tras ser exhumados en abril pasado para la realización de una autopsia solicitada por la familia. Graciela Ferreyra, hermana de la víctima, la recordó como “una mujer con una mente privilegiada y con principios inquebrantables”.

En Córdoba se produjo la apertura de uno de los centros clandestinos de detención más crueles conocido como “La Perla”, mientras a las 18:30 hs comenzaba una multitudinaria marcha que convocó a cerca de 8.500 personas por el centro de la ciudad.

En Santa Fe varios querellantes en causas de violaciones de derechos humanos y también algunos legisladores provinciales fueron objeto de intimidaciones. En los cementerios municipales de la capital provincial y de Rincón Potreros fueron arrojados volantes con las fotografías de los diputados santafesinos provinciales de Solidaridad e Igualdad, Alicia Gutiérrez y Antonio Riestra, y la leyenda “terroristas”.


Por la madrugada alguien disparó un arma de fuego frente al comercio del hijo de Daniel García, uno de los querellantes en las causas por la represión ilegal durante la última dictadura militar y también realizaron pintadas en el estudio de la abogada querellante, Lucila Puyol.


Por otra parte, momentos antes de que se efectuaran los actos recordatorios de las víctimas del terrorismo de Estado se arrojaron también volantes con inscripciones de “terroristas”, “montoneros” y “por otro 24 de marzo”.

Lo de ayer marca la tendencia de que los Derechos Humanos deben ser respetados y tenidos en cuenta siempre. Para ello se comienza investigando y sentenciando a los responsables de tamaño genocidio.

24 mar 2009

El mismo día del golpe de 1976, la dictadura mostró crueldad y saña



Por Eduardo Barcelona y Rodolfo Colángelo



Existe la creencia popular de que la dictadura militar instalada en el país el 24 de marzo de 1976 no mostró los rasgos de crueldad y saña, que la caracterizaron, hasta varios días más tarde del desalojo del poder de la presidenta María Estela Martínez de Perón.


Hay pruebas que demuestran la criminalidad de los golpistas puesta al servicio del proyecto represor, desde aún antes de que pusieran en el aire las marchas militares, señal inconfundible de que el poder político había cambiado de mano.


Los sones de las marchas se escucharon a partir de las 3 de la madrugada, pero una hora antes, un contingente militar del Ejército ingresó a la propiedad del mayor Bernardo Alberte y lo arrojó, sin mucha explicación, por la ventana desde un sexto piso de la avenida Libertador, en esta capital.La noticia sobre el asesinato del mayor Alberte no se conoció sino mucho más adelante. Pese a ello, se puede asegurar que en el crimen está contenido, en forma concentrada, la manera de proceder del llamado Proceso de Reorganización Nacional.


El asesinato de Alberte, un militar de inspiración peronista, no fue el único hecho donde se exhibieron las garras dictatoriales, ante una sociedad que creyó -un gran sector, por cierto- que los militares venían a imponer orden y respeto.


La mayor parte de los argentinos seguían dormidos cuando las tropas conjuntas hacían de las suyas en todo el país.El luchador gremial de Propulsora Siderúrgica, Carmelo Cipollone, fue apresado en su casa de Berisso, a las 3 de la madrugada.


Los obreros de Astarsa, un astillero naval de Tigre vieron con sorpresa que en el momento en que se disponían a fichar la entrada, un grupo de tanques del Ejército se apoderaba de la planta.La redada militar se llevó detenidos a 60 operarios, 16 de los cuales nunca volvieron y hasta la fecha permanecen como desaparecidos.


Varios de ellos eran delegados sindicales. Lo mismo ocurrió en la fábrica Mestrina.A las 7 de la mañana, el obrero y activista sindical del astillero Río Santiago, Julio Machado, fue secuestrado en su casa por un grupo de la Armada.


En la mañana del 24, tropas del Tercer Cuerpo de Ejército, al mando del general Luciano Benjamín Menéndez, secuestraron al dirigente sindical de los mecánicos, René Salamanca, del que se supo que estuvo en el campo de concentración La Perla, pero después se perdió el rastro. Sigue desaparecido.


En Lanús, a las 7.30, Liliana se cruzó con Horacio, delegado y estudiante universitario, en la playa de estacionamiento de la empresa Primicia.Se conocían del trabajo, pero también de los claustros de la Universidad de Lomas de Zamora.Horacio la abrazó a Liliana y al oído le dijo "se pudrió todo", en referencia a la caída del gobierno peronista.Liliana terminó la carrera universitaria, pero antes se enteró que Horacio había desaparecido.El "se pudrió todo" fue una frase que lo involucraba, aunque él no supiera con la lucidez con que la fue dicha.Liliana se desempeña hoy como periodista de Política en un medio porteño.Alberto, alias Beto, entabló una discusión política no bien llegó al aula con sus compañeros de 5to. año del Colegio Mariananista, de Caballito, en esta capital.


El debate dividía a los adolescentes sobre si era bueno o malo que hubiera habido otro golpe de Estado en la Argentina.Beto asegura que perdieron los que defendían el respeto de la democracia.Los curas marianistas tenían afinidad con los postulados del movimiento tercemundista.


Por eso, días más tarde comenzaron a ser trasladados a otros puntos del país, e, inclusive, fuera de las fronteras.El cura Julio Collado, profesor del Marianista, fue enviado a la ciudad de 9 de Julio. Algunos meses después, un batallón de militares lo arrancó de la cama y así como estaba lo metieron en el baúl de un Ford Falcon.Cuando salió del encierro descubrió que estaba en el aeropuerto de Ezeiza.


Lo echaron del país, pero antes le dijeron: "vos sabés por qué te salvás".Collado había sido profesor de Carlos Galtieri, hijo del represor Leopoldo Fortunato Galtieri, jefe del Ejército y Presidente de facto durante la Guerra de Malvinas.Mariana tenía seis años en la mañana del golpe de Estado, pero recuerda la sorpresa que le causó ver a su padre regresar de la planta de Gas del Estado, ubicada en la rotonda de Alpargatas, en el cruce de la ruta 2 y el camino a la Plata.


Los militares se hicieron presentes en la distribuidora de gas, se hicieron cargo del control y ordenaron a todos los trabajadores regresar a sus hogares.La custodia quedó a cargo de tropas militares, todos ellos soldados conscriptos.


Tiempo más tarde, Mariana y sus padres comenzaron a escuchar tableteos de ametralladoras en una casa abandonada del parque Pereyra Iraola, cercana a su vivienda. Después supieron que la dictadura usaba la casa de la zona del cruce vial como muro de fusilamiento de opositores.


También Mariana trabaja hoy como periodista de Política en medio porteño.A las 10, la Junta Militar se hizo cargo, en forma oficial, en la Casa de Gobierno del mando del país, algo que de hecho ejercía desde las últimas horas de la jornada precedente.Entre la Casa Rosada y el edificio Libertador, sede del comando en jefe del Ejército, se había formado una larga hilera de soldados conscriptos con fusiles ametralladoras.Dialogaban en voz alta entre ellos y se decían "Uy, parce que hay muchos muertos".


En realidad, era una broma macabra. Nadie podría creer que ellos supieran lo que más tarde sería un baño de sangre.A la medianoche del 23, estos cronistas observaron el paso de una columna de tanques por la avenida Córdoba, en plena capital. Detrás marchaban patrulleros de la Policía Federal con el símbolo de un triángulo blanco o de un rombo amarillo encima del sello policial.


El mismo día en que el intendente porteño, el general José Embrioni, renunció al cargo, apareció en el primer piso -donde hoy funciona la sala de prensa del Gobierno de la Ciudad- un grupo de civiles, al mando de un oficial de la Armada del sector Inteligencia.Ese oficial integró luego la primera secretaría de Seguridad del ex intendente, brigadier Osvaldo Cacciatore.


Otro indicio de que el 24 era el día elegido para el golpe fueron las luces durante el día que iluminaban los cuarteles del Regimiento de Patricios, en Palermo, sede del mando del Primer Cuerpo de Ejército. En los días anteriores, la penumbra había sido el signo característico.Cuando la mañana del fatídico día quebraba hacia el mediodía, un grupo militar intentó ingresar por la fuerza en el periódico del Partido Comunista, Nuestra Palabra.No lo pudo hacer, tropezó con el blindaje de la puerta.Entonces, ametrallaron la puerta, con tal mala fortuna que una esquirla hirió en forma leve a un oficial.La cuestión era que el blindaje colocado había resultado de buena calidad.


En el departamento, ubicado en Bartolomé Mitre y Uruguay, había un grupo de cuatro o cinco personas que cuidaban la finca periodística.Los del grupo de custodia hablaron con un responsable político y recibieron la orden de abrir si presentar resistencia. El responsable, un hombre de 70 años, se ofreció como voluntario. "Ya estoy jugado", fue la frase, pensando que ésta podía ser acción por la causa.Justo abrió la puerta y el grupo militar subió en tropel por las escaleras hasta el primer piso de la casa. El se quedó apoyado sobre la pared, pero después bajó hasta el escalón de entrada.La segunda oleada de militares iba a entrar, cuando el oficial a cargo le preguntó "¿Qué hace usted aquí?".- Nada. Estaba mirando, respondió el veterano. Después de ver cómo trepaban por las escaleras y ante la evidencia de que no quedaba nadie en la calle para identificarlo, Justo se largó a caminar sin llamar la atención rumbo a su casa.En el cielo brillaba el sol con una temperatura primaveral, pero aunque se creyera que era un día apacible, pronto se sabría que la crueldad estaba desatada y ya había comenzado a correr sangre.

22 mar 2009

Soldados israelíes con remeras racistas

Por Gen Periodistico


Las tropas israelíes comenzaron a imprimir remeras con consignas racistas acompañadas de atroces imágenes luego de los recientes ataques en Gaza.
Muchos soldados ya visten los distintos modelos de camisetas con dibujos y lemas impresos en ellas.
El diario israelí Haaretz informó que un soldado de la Brigada Givati del batallón Shaked llevaba puesta una remera con una imagen impresa de una mujer palestina embarazada con "una diana superpuesta sobre su vientre que decía en inglés: "1 disparo, dos muertos ".
Bebés muertos, madres llorando a sus hijos en las tumbas, un arma destinada apuntando a un niño, son algunas de las imágenes que más populares entre los soldados.
El ejército israelí, mientras tanto, niega la existencia de tales remeras . Según el informe, una remera para el batallón de soldados Lavi lleva la frase "Vinimos, vimos, destruimos!"."
Hay una percepción de que los palestinos no son personas ni tienen derechos y, por tanto, nada se puede hacer con él ", dijo el sociólogo Orna Sasson-Levy, de la Universidad Bar-Ilan.
Él cree que este fenómeno refleja un proceso de radicalización en el interior de la sociedad israelí y los soldados están en la primera línea del proceso.
Fuente Diario Haaretz

21 mar 2009

Un docente muy especial en la Sociedad Rural

Por Pedro Agüero D.

En estos tiempos que corren las instituciones se adaptan a la coyuntura, algunas para mejorar y otras para prevalecer sobre el resto.

Como lo anunciara este medio tiempo atrás, los sectores rurales y en especial la “Famosa Sociedad Rural Argentina” se está dedicando a la formación de nuevos dirigentes. De esta manera, se está esforzando para generar “cuadros” que sean fieles a sus ideas y tradiciónes.

Esta reconocida institución ligada a lo más recalcitrante de la argentinidad terrateniente, no dudó en encomendar tamaña misión pedagógica a un referente del pensamiento de extrema derecha como lo es Vicente Massot.

Además de su histórica vinculación familiar con la actividad agropecuaria, Vicente Massot incluye otras actividades que lo tornan un docente acorde con las expectativas de la SRA: director ejecutivo del ultraconservador diario de Bahía Blanca La Nueva Provincia –de aceitados vínculos con la Marina y cuyo nombre hace honor al deseo autonomista del sector más acomodado de la sociedad bahiense–, colaborador frecuente del magazine reaccionario Cabildo, ex militante de la fascista Falange Restauradora Nacionalista y ex viceministro de Defensa durante el primer mandato de Carlos Menem que renunció tras afirmar que eran “excesos necesarios” los cometidos por la última dictadura militar.

Por estos y otros méritos, Massot fue escogido por el jefe de la SRA, Hugo Biolcati, para sumarse al equipo de expertos que comenzaron a diseñar las pautas ideologicas para los futuros dirigentes rurales que hoy, se encuentran como alumnos en los estableciemientos de Bahia Blanca y Paraná.
Ademas este personaje, hoy docente prestigiosos de la SRA, es empresario de la seguridad y columnista del periódico la Nación. Como "analista internacional" reclama "la inmunidad a las tropas de los EE.UU. para instrumentar los ejercicios militares conjuntos Aguila III", al tiempo que como "comentarista político" advierte que si el gobierno de Cristina Fernández no cambia su rumbo, "no terminará el mandato".

Desde la embestida realizada en contra de la famosa resolucion 125 y sumado a los movimientos de desgaste que encabezaron durante esos días, los sectores del campo viven con entusismo solapado, la creación del “partido del campo”.

Es que, tras la extensa contienda con el Gobierno, varios dirigentes agropecuarios se instalaron como “candidateables”. Tal es el caso del reticente Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina (FAA) quien fue tentado por la Coalición Cívica y en particular por el Partido Socialista; del entrerriano Alfredo De Angeli seducido por Elisa Carrió, o del vehemente Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y reclamado por toda la tribuna macrista para que tenga un lugar en las listas del Pro.

Massot se sumó a la troupe de Biolcati (Socieda Rural) en reemplazo del rabino Sergio Bergman –que había expuesto en Paraná– y con la promesa de aportar sus conocimientos en materia de “poskirchnerismo”. Pero, si se tiene en cuenta que al director de La Nueva Provincia no le tiembla el pulso a la hora de defender a militares denunciados por crímenes de lesa humanidad, también podría dar cátedra sobre cómo se hacían las cosas en los años de plomo. Que, dicho sea de paso, para la dirigencia de la SRA también fueron años de oro.

20 mar 2009

Estatización sin escalas

Gen Periodístico

“Se que cada vez que se inician procesos de profundización en la transformación y en el cambio, se tocan intereses minoritarios, pero también poderosos”, expresó Cristina Fernández de Kirchner al anunciar el proyecto de reestatización de la Fabrica de Aviones Militares situada en el Área Material Córdoba. Ésta Industria que perteneció al Estado hasta 1994, año que el ex-mandatario Carlos Menem decidió privatizarla por 25 años a la firma estadounidense Lockheed Martin. Una de las tres grandes fabricantes de armamentos de EEUU junto con Boeing y Northrop Grumman.
Tras la desnacionalización fueron despedidos casi 1000 trabajadores, entre ellos técnicos e ingenieros aeronáuticos. “Hubo un plan y una estrategia que fue desmontar prolijamente todos los instrumentos de autonomía y soberanía que implican la tecnología, la innovación y el trabajo para convertirnos sólo en un país de servicios”, recordó la presidenta argentina.
Por otra parte, el Gremio (APTA), que representa a los 1100 trabajadores de la fábrica Argentina de Aviones, concordó en la importancia de la nacionalización, ya que la firma jamás cumplió con las obligaciones contractuales. No sólo que nunca termino un avión, si no que el gobierno nunca dejo de aportar: $820,6 millones en 2004, $131,3 millones en 2005, $186,8 millones en 2006 y $331,6 millones en 2007. Con todo ese dinero, la empresa podría haber fabricado unos 54 aviones Pampa, valuados en 9 millones de dólares cada uno.
“Tenemos que volver a articular todos los pedazos como en un rompecabezas. Fueron desarmando al país de su potencial y de su capacidad. Nada de esto, fue casual”, dijo Cristina Fernández en su rasante visita por la capital cordobesa.



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19 mar 2009

La teología de la Liberación se propaga pese al veto del Vaticano

Por Leonardo Boff
IPS


Desde sus inicios a fines de los años 60, la Teología de la Liberación adoptó una perspectiva global, enfocada en la condición de los pobres y oprimidos en el mundo entero, víctimas de un sistema que vive de la explotación del trabajo y de la depredación de la naturaleza.

Este sistema explota a las clases trabajadoras y a las naciones más débiles. Y además reprime a los que oprimen y por lo tanto contrarían sus propios sentimientos humanitarios. En una palabra, todos deben ser liberados de un sistema que perdura desde al menos tres siglos y ha sido impuesto en todo el planeta.

La Teología de la Liberación es la primera teología moderna que ha asumido este objetivo global: pensar el destino de la humanidad desde la condición de las víctimas. En consecuencia, su primera opción es comprometerse con los pobres, la vida y la libertad para todos. Surgió en la periferia de las Iglesias centrales, no en los centros metropolitanos del pensamiento consagrado. Por ese origen ha sido siempre considerada con sospecha por los teólogos académicos y principalmente por las burocracias eclesiásticas y la de la Iglesia más importante, la romano-católica.

De su cuna en Latinoamérica la Teología de la Liberación pasó a África, se extendió a Asia y también a sectores del primer mundo identificados con los derechos humanos y la solidaridad hacia los desposeídos. La pobreza entendida como opresión revela muchos rostros: el de los indígenas que desde su sabiduría ancestral concibieron una fecunda teología de liberación indígena, la teología negra de la liberación que resiente las marcas dolorosas dejadas en las naciones que fueron esclavistas, el de las mujeres sometidas desde la era neolítica a la dominación patriarcal, la de los obreros utilizados como combustible de la maquinaria productiva. A cada opresión concreta corresponde una liberación concreta.

La cuestión teológica de base que hasta ahora no acabamos de responder es: ¿cómo anunciar creíblemente un Dios que es un Padre bondadoso en un mundo atestado de miserables? Sólo tiene sentido si implica la transformación de este mundo, de manera que los miserables dejen de gritar. Para que un cambio semejante tenga lugar ellos mismos tienen que tomar conciencia, organizarse y comenzar una práctica política de transformación y liberación social. Como en gran mayoría los pobres en nuestros países eran cristianos, se trataba de hacer de la fe un factor de liberación. Las Iglesias que se sienten herederas de Jesús, que fue un pobre y que no murió de viejo sino en la cruz como consecuencia de su compromiso con Dios y con su justicia, serían las aliadas naturales de este movimiento de cristianos pobres.

Este apoyo se ha verificado en muchas iglesias en las que ha habido obispos y cardenales proféticos como Helder Camara y Paulo Evaristo Arns en Brasil, Arnulfo Romero en El Salvador y muchos otros, así como numerosos sacerdotes, religiosos y religiosas y laicos comprometidos políticamente.

En razón de su causa universal ya a inicios de los años 70 la Teología de la Liberación era un movimiento internacional y convocaba verdaderos foros teológicos mundiales. Se estableció un consejo editorial integrado por más de cien teólogos latinoamericanos para compilar una sistematización teológica desde la perspectiva de la liberación en 53 tomos. Ya se habían publicado 13 tomos cuando el Vaticano intervino para hacer abortar el proyecto. El entonces cardenal Joseph Ratzinger fue riguroso. Cortó de raíz un trabajo promisor y benéfico para todas las iglesias periféricas y especialmente para los pobres. Pasará a la historia como el cardenal -y después Papa- enemigo de la inteligencia de los pobres.

La Teología de la Liberación creó una cultura política. Ayudó a formar organizaciones sociales como el Movimiento de los Sin Tierra, la Pastoral Indígena, el Movimiento Negro y fue fundamental en la creación del Partido de los Trabajadores en Brasil cuyo líder, el Presidente Lula siempre se reconoció en la Teología de la Liberación.

Hoy en día esta teología ha trascendido los límites confesionales de las Iglesias y se ha convertido en una fuerza político-social. Además de Lula se identifican públicamente con la Teología de la Liberación el Presidente Rafael Correa del Ecuador, el Presidente de Paraguay y ex obispo Fernando Lugo, el Presidente Daniel Ortega de Nicaragua, el Presidente Hugo Chávez de Venezuela y el actual Presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas, el sacerdote nicaraguense Miguel de Escoto. Su fuerza mayor no reside en las cátedras de los teólogos sino en las innumerables comunidades eclesiásticas de base (sólo en Brasil existen cerca de cien mil), en los millares y millares de círculos en los que se lee la Biblia en el contexto de la opresión social y en las llamadas pastorales sociales.

Roma incurre en la profunda ilusión de creer que con sus documentos doctrinarios emitidos por burocracias frías y distantes de la vida concreta de los fieles conseguirá frenar la Teología de la Liberación. Ella nació oyendo el grito de los pobres y hoy la conmueve el grito de la Tierra. Mientras los pobres continúen lamentándose y la Tierra gimiendo bajo la virulencia productivista y consumista, habrá mil razones para sentir el llamado de una interpretación libertaria y revolucionaria de los evangelios. La Teología de la Liberación es la respuesta a una realidad injusta y salva a la Iglesia central de su alienación y de un cierto cinismo.

(*) teólogo de la liberación brasileño y coautor de la Carta de la Tierra.