16 oct 2009

Premio Nobel de la Paz 2009, entre bastidores

Por Thierry Meyssan
(Analista político frances - Pres. Red Voltaire)
La atribución del premio Nóbel de la Paz ha dado lugar a un concierto de elogios entre los dirigentes de la alianza atlántica. Pero también suscita escepticismo a través del mundo. Más que sumarse al debate sobre las razones que pudieran justificar a posteriori la sorprendente decisión, Thierry Meyssan expone la corrupción del Comité Nóbel y los lazos que existen entre su presidente, Thorbjorn Jagland, y los colaboradores de Obama.

«Esta mañana, al escuchar las noticias, mi hija entró y me dijo: ‘Papá, eres Premio Nóbel de la Paz’.» [1] Esta fue la conmovedora historia que el presidente de los Estados Unidos contó a los periodistas como testimonio de que nunca deseó esa distinción y de que era el primer sorprendido. Sin tratar de indagar más sobre el tema, los periodistas publicaron titulares sobre la «humildad» del hombre más poderoso del mundo.

A decir verdad, no se sabe qué resulta más sorprendente: la atribución de tan prestigiosa distinción a Barack Obama o la grotesca farsa que la acompaña, o quizás el método utilizado para corromper al jurado y desviar ese premio de su vocación inicial.

En primer lugar, hay que recordar que, según el reglamento del Comité Nóbel, las candidaturas son presentadas por instituciones (parlamentos nacionales y academias políticas) y personalidades calificadas para ello, principalmente magistrados y ganadores de ese mismo premio. Teóricamente, es posible que se presentara una candidatura sin que el candidato lo sepa.

Sin embargo, cuando el jurado toma la decisión se pone directamente en contacto con el interesado para comunicarle la noticia una hora antes de la conferencia de prensa. Sería esta la primera vez en la historia que el Comité Nóbel viola esa regla de cortesía.

Según su vocero, lo que pasó es que el Comité Nóbel no se atrevió a despertar al presidente de los Estados Unidos en medio de la noche. Parece que no sabía que en la Casa Blanca hay consejeros que se turnan para recibir las llamadas urgentes y despertar al presidente de ser necesario.
La conmovedora historia de la niñita que le anuncia a su papá que le han dado el premio Nóbel no basta para disipar la incomodidad que provoca esa decisión. Por voluntad de Alfred Nóbel, el premio debe recompensar a «la personalidad que [en el transcurso del año anterior] haya realizado la mayor o la mejor contribución al acercamiento entre los pueblos, a la supresión o a la reducción de los ejércitos permanentes, a la reunión y a la propagación de los progresos por la paz». Lo que el fundador del premio tenía en mente era apoyar la acción militante, no simplemente conceder un certificado de buenas intenciones a un jefe de Estado.

Ciertos laureados pisotearon el derecho internacional después de recibir el premio, así que el Comité Nóbel decidió hace cuatro años dejar de recompensar un acto en particular y conceder el premio únicamente a las personalidades que hayan dedicado su vida a la paz. Así que, al parecer, Barack Obama ha sido el militante por la paz más meritorio del año 2008 y no ha cometido ninguna violación importante del derecho internacional en lo que va del año 2009.

¿Qué piensan de eso los hondureños que actualmente viven bajo la bota de una dictadura militar? ¿O los pakistaníes cuyo país se ha convertido en el nuevo blanco del Imperio? Sin entrar a mencionar a las personas que siguen detenidas en la base estadounidense de Guantánamo y en Bagram, ni a los afganos y los iraquíes que enfrentan la ocupación extranjera.

Vayamos al punto central del tema, a lo que los expertos en «relaciones públicas» de la Casa Blanca y los medios de la prensa anglosajona quieren esconder al público: los sórdidos lazos entre Barack Obama y el Comité Nóbel.

En 2006, el European Command (o sea, el comando regional de las tropas estadounidenses cuya autoridad cubría entonces toda Europa y la mayor parte de África) solicita al senador de origen kenyano Barack Obama que participe en una operación secreta que reúne los esfuerzos combinados de varias agencias (la CIA, la NED, la USAID y la NSA). Se trataba de utilizar su condición de parlamentario para que realizara un recorrido por África, lo que le permitiría al mismo tiempo defender los intereses de los grupos farmacéuticos (ante las producciones no patentadas) y rechazar la influencia china en Kenya y Sudán [2]. En este trabajo abordaremos solamente el episodio kenyano.

La desestabilización de Kenya


Barack Obama y su familia llegan a Nairobi en compañía de un agregado de prensa (Robert Gibbs) y de un consejero político-militar (Mark Lippert), a bordo de un avión especial fletado por el Congreso. Detrás de aquel avión llega otro, fletado por el US Army, a bordo del cual viaja un equipo de expertos en guerra psicológica bajo las órdenes del general, supuestamente retirado, J. Scott Gration. Kenya se encuentra entonces en pleno ascenso económico. Desde el principio de la presidencia de Mwai Kibaki, el crecimiento ha pasado del 3,9 al 7,1% del PIB y la pobreza ha retrocedido de un 56 a un 46%. Tan excepcionales resultados han sido posibles gracias a la reducción de los lazos económicos postcoloniales con los anglosajones y a su reemplazo por acuerdos comerciales más justos con China. Para poner fin al milagro kenyano, Washington y Londres han decidido derrocar al presidente Kibaki e imponer a un oportunista obediente, Raila Odinga [3].
Para ello, la National Endowement for Democracy ha propiciado la creación de una nueva formación política, el Movimiento Naranja, y está preparando una «revolución coloreada» en ocasión de las próximas elecciones legislativas de diciembre de 2007.



El senador Barack Obama hace campaña a favor de su «primo» Raila Odinga.



A su llegada, el senador Obama es recibido como un hijo de Kenya y los medios dan a su visita la más amplia cobertura. El senador estadounidense no vacila en inmiscuirse en la vida política local y participa en los mítines políticos de Raila Odinga. Aboga por una «revolución democrática», mientras que su «acompañante», el general Gration, entrega a Odinga 1 millón de dólares en efectivo. Estas intervenciones desestabilizan el país y Nairobi protesta oficialmente ante Washington.
Al término de la gira y antes de regresar a Estados Unidos, Obama y el general Gration rinden su informe en Stutgart, ante el general James Jones (a la sazón jefe del European Command y comandante supremo de la OTAN).

Continuando la misma operación, Madeleine Albright viaja a Nairobi, en calidad de presidenta del NDI (la rama de la National Endowment for Democracy [4] especializada en las relaciones con los partidos de izquierda), donde supervisa la organización del Movimiento Naranja. Más tarde, John McCain también viaja a Kenya, como presidente del IRI (la rama de la National Endowment for Democracy especializada en las relaciones con los partidos de derecha), para completar la coalición de oposición con pequeñas formaciones de derecha [5].
Durante las elecciones legislativas de diciembre de 2007, un sondeo financiado por la USAID anuncia la victoria de Odinga. El día de la votación, John McCain declara que el presidente Kibaki ha “arreglado” el escrutinio a favor de su propio partido y que la victoria es en realidad de la oposición que liderea Odinga. La NSA, en contubernio con operadores locales de telefonía, envía SMS anónimos a la población.

En las zonas pobladas por los luos (la etnia a la que pertenece Odinga), los SMS difunden el siguiente mensaje: «Queridos kenyanos: los kikuyus han robado el porvenir de nuestros hijos... Tenemos que darles el único tratamiento que ellos entienden... la violencia». Mientras tanto, en las zonas pobladas por los kikuyus, la redacción es la siguiente: «No se derramará la sangre de ningún kikuyu inocente. Los masacraremos hasta en el corazón de la capital. Por la Justicia, hagan una lista de los luos que conozcan. Haremos llegar a ustedes los números de teléfono a los que se debe enviar esa información». En pocos días, un apacible país se ve sumido en la violencia étnica. Los motines dejan más de 1 000 muertos y 3 000 desplazados. Se pierde medio millón de empleos. Regresa Madeleine Albright. Propone servir de mediadora entre el presidente Kibaki y la oposición que está tratando de derrocarlo.

Hábilmente, Albright se aparta y pone bajo la luz de los proyectores al Oslo Center for Peace and Human Rights. El nuevo presidente de esta respetada ONG es el ex primer ministro de Noruega, Thorbjorn Jagland. Rompiendo con la tradicional imparcialidad del Oslo Center, Jagland envía a Kenya dos mediadores, cuyos gastos corren por cuenta del NDI que preside Madeleine Albright (dicho de otra manera, el dinero que paga las cuentas proviene del presupuesto del Departamento de Estado de los Estados Unidos). Los mediadores son otro ex primer ministro noruego, Kjell Magne Bondevik, y el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan (ghanés muy presente en los Estados escandinavos desde que se casó con la sobrina-nieta de Raoul Wallenberg).
Obligado a admitir el compromiso que se le impone como condición para el restablecimiento de la paz civil, el presidente Kibaki acepta la creación de un puesto de primer ministro y la nominación de Raila Odinga en ese cargo. Lo primero que hace Odinga es reducir los intercambios con China.


Regalitos entre amigos


Ahí termina la operación kenyana, pero la vida de los protagonistas sigue adelante. Thorbjom Jagland negocia un acuerdo entre la National Endowment for Democracy y el Oslo Center, acuerdo que se hace formal en septiembre de 2008. Se crea una fundación adjunta en Minneapolis, permitiendo así que la CIA pueda subvencionar indirectamente a la ONG noruega.

Esta interviene por cuenta de Washington en Marruecos y principalmente en Somalia [6]. Obama es electo presidente de los Estados Unidos. En Kenya, Odinga decreta varios días de fiesta nacional para celebrar el resultado de las elecciones estadounidenses. El general Jones se convierte en consejero de seguridad nacional, y nombra a Mark Lippert jefe de su equipo y al general Gration como adjunto. Durante la transición presidencial estadounidense, el presidente del Oslo Center, Thorbjorn Jagland, es electo presidente del Comité Nóbel, a pesar del riesgo que un político tan retorcido representa para la institución [7].

La candidatura de Barack Obama al premio Nóbel de la Paz es presentada a más tardar el 31 de enero de 2009 (fecha límite reglamentaria [8]), o sea 12 días después de su entrada en funciones en la Casa Blanca. Ásperos debates se desarrollan en el seno del Comité que no logra ponerse de acuerdo en cuanto al nombre del laureado para principios de septiembre, contrariamente a lo previsto en su calendario habitual [9]. El 29 de septiembre, Thorbjorn Jagland es electo secretario general del Consejo de Europa como resultado de un acuerdo, convenido por debajo de la mesa, entre Washington y Moscú [10]. Cuando se recibe un regalo, hay que devolver la cortesía.

La condición de miembro del Comité Nóbel es incompatible con una importante función política de carácter ejecutivo, pero Jagland se mantiene en el Comité argumentando que el reglamento se refiere a una función ministerial pero que no dice nada del Consejo de Europa. Así que regresa a Oslo el 2 de octubre. Ese mismo día, el Comité designa al presidente Obama como premio Nóbel de la Paz 2009.

En su comunicado oficial, el Comité declara con la mayor seriedad del mundo: «Es muy raro que una persona, Obama en este caso, logre cautivar la atención de todos y transmitirles la esperanza de un mundo mejor. Su diplomacia está basada en el concepto de que los que dirigen el mundo tienen que hacerlo sobre la base de valores y de comportamientos compartidos por la mayoría de los habitantes del planeta. Durante 108 años, el Comité del premio Nóbel se ha esforzado por estimular el tipo de política internacional y de acción cuyo principal vocero es Obama» [11].
Por su parte, el feliz laureado declaró: «Recibo la decisión del Comité Nóbel con sorpresa y con profunda humildad (...) Aceptaré esta recompensa como un llamado a la acción, un llamado a todos los países a que se alcen ante los desafíos comunes del siglo XXI». Así que este hombre «humilde» se ve a sí mismo como representante de «todos los países». Eso no parece augurar nada de paz.


1] « Remarks by Barack Obama on Winning Nobel Peace Prize », Voltaire Network, 9 de Octobre de 2009.
[
2] Más detalles sobre esta operación serán dados a conocer en el libro de Thierry Meyssan Le Rapport Obama, de próxima publicación.
[
3] Raila Odinga es el hijo de Jaramogi Oginga Odinga, quien tuvo como principal consejero político al padre de Barack Obama.
[
4] «Las redes de la injerencia "democrática"», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 22 de enero de 2004.
[
5] Estados Unidos ya había creado hace tiempo su propio partido en Kenya, bajo la dirección de Tom Mboya. Su objetivo era contrarrestar la influencia rusa y, ya en aquella época, la influencia china.
[
6] El Oslo Center también ha participado también en la desestabilización de Irán, durante la reciente elección presidencial, a través del envío de fondos al ex presidente Jatami.
[
7] Vicepresidente de la Internacional Socialista, Thorbjorn Jagland es un ferviente partidario de la OTAN y de la incorporación de Noruega a la Unión Europea. Se codea con las élites mundialistas y ha participado en los trabajos del Council on Foreign Relations, de la Comisión Trilateral y del Grupo de Bilderberg. Su historial político incluye varios escándalos por corrupción que implican a personas de su entorno, como su amigo y ministro de Planificación Terje Rod Larsen (actual coordinador de la ONU en las negociaciones del Medio Oriente).
[
8] El Comité recibió 205 proposiciones de candidatura pero, conforme al reglamento, sólo 199 eran elegibles. Después de alcanzar esa cifra, el Comité Nóbel no podía agregar otros nombres durante sus deliberaciones.
[
9] El anuncio del premio debió haber tenido lugar el 9 de octubre. Por razones organizativas, el nombre del laureado tenía que estar determinado a más tardar el 15 de septiembre.
[
10] A pesar de no formar parte del Consejo de Europa, Estados Unidos goza de gran influencie en el seno de ese órgano. Moscú no estaba de acuerdo con la elección de Jagland, pero quería evitar sobre todo la del polaco Wlodzimierz Cimoszewicz.
[
11] « Anuncio del Comité del Premio Nobel sobre el premio Nobel de la Paz de 2009 », Red Voltaire, 9 de Octobre de 2009.

15 oct 2009

400000 niños realizan tareas agrícolas en EE.UU

Por Agencias

Unos 400 000 niños, la mayoría hispanos, laboran en actividades agrícolas en Estados Unidos bajo el amparo de la ley, denunció hoy una organización defensora de los derechos de los menores.
Durante décadas, menores desde los ocho años han trabajado en ese sector, empleando herramientas de trabajo cortantes y peligrosos pesticidas, reveló Davis Strauss, director de la Asociación de Programas de Oportunidades para los Trabajadores del Campo (AFOP).
Ernie Flores, presidente de la Junta de Directores de la AFOP, advirtió que un 20% de las muertes en la agricultura de este país corresponde a menores de edad.
La Ley de Estándares del Trabajo Justo permite que los niños realicen tareas en los campos desde los 12 años, bajo un intenso sol y largas jornadas; sin embargo, les prohíbe trabajar en oficinas con aire acondicionado, ni siquiera en negocios de comida rápida.
Ante esta grave situación, la congresista Lucille Royball-Allard presentó un proyecto de ley federal que eleva la edad establecida en el permiso a 16 años, y a 18 años en algunas actividades más riesgosas.
La medida, además, aumentaría las multas por violaciones a las leyes laborales infantiles de 11 000 a 15 000 dólares, y establecería por ello condenas de hasta cinco años.
Según el Departamento de Educación, la mitad de los infantes que suelen laborar en actividades agrícolas nunca se gradúan de la secundaria.

13 oct 2009

"Clarín defiende los intereses del establishment económico"

Por Cristian Pérez para el Gen Periodístico

Claudio Díaz tiene más de veinte años en el periodismo y fue ganador del Martín Fierro como integrante del equipo periodístico de radio Mitre. Organizó la Red Informativa de TELEFE y en 1989 ganó el premio latinoamericano de periodismo José Martí por una serie de artículos publicados en el diario La Razón sobre las sectas evangélicas financiadas por los Estados Unidos. Desde el 2001 trabajaba en el diario Clarín y hace algunos meses renunció luego de recibir presiones por las críticas efectuadas al grupo empresario de Ernestina Herrera de Noble. Sostiene que Clarín defiende los intereses del establishment económico y que quiere volver al modelo agrario de principio de siglo XX, ya que los principales accionistas del grupo han invertido en el negocio de la soja y crearon una sociedad comercial con George Soros. Ahora, en esta entrevista Claudio Díaz desmenuza el tema del rol del periodismo frente a ley de Servicios audiovisuales y admite que los medios han perdido decoro y son meros panfletos de los sectores dominantes.

GP: ¿Cuáles son los intereses que tiene el Grupo Clarín frente al conflicto del “campo” y la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual?

CD: Claramente, los intereses son políticos y económicos. Lo político siempre esta enganchado a lo económico. Clarín diversificó tanto su capital accionario que hoy, parte de ese capital, esta invertido en el negocio de la explotación sojera. Además las relaciones con los grupos de poder económicos extranjeros intentan volver al modelo agrario que se planteo, por primera vez, la generación del 80 con Mitre y Sarmiento cuando éramos una granja del imperio británico. Este modelo se irrumpe, levemente, con el Yrigoyenismo, pero mucho más con la llegada del Peronismo. Se reemplazaría lo que es un país con producción de trigo, por un país de producción de soja. Clarín lo defiende porque su vicepresidente, José Aranda, creó una sociedad comercial para producir y exportar arroz a todo el mundo con George Soros, el nuevo rockefeller del siglo XXI. Este en la Argentina es propietario de enormes extensiones de campos en la patagonia, la zona del acuífero guaraní y en la ciudad de Buenos Aires, es el propietario de los principales shopping Center.
Héctor Magneto y Ernestina Herrera de Noble, otros de los principales accionistas del grupo también tienen campos en la provincia de Buenos Aires, el sur de Entre Ríos, en Santa Fe y dedican parte de sus inversiones al cultivo de soja. De modo que la defensa tan cerrada que desde el año pasado se hizo del sector agrario exportador tiene que ver con el bolsillo y el trasfondo político. El modelo que les cierra es el de la dominación a través de los poderes coloniales que, históricamente, la Argentina ha conocido y que implementaron las dictaduras, pero también la democracia con los gobiernos de los años 90 que aplicaron las políticas del Banco Mundial. Concretamente por lo antes mencionado se puede decir, claramente, que Clarín, hoy responde a ese ideario político y económico.

GP:¿Qué opinión te merece la ley de medios? ¿Cómo te posicionas frente a ella?

CD: Estoy de acuerdo por convencimiento político. Hace más de veinte años que estoy en periodismo y he transitado por muchas redacciones, radios y pude comprobar, muy fehacientemente, que la tan mentada libertad de prensa o de expresión, no existe. Hay una libertad de empresa. La ley es una herramienta muy legítima, pero además muy democrática. Que muchos sectores que conforman una comunidad en cualquier país puedan tener acceso a un medio para expresarse, implica precisamente una democracia efectiva. Que un sindicato, universidad, cámara patronal, cámara comercial, ONG, sociedad civil sin fines de lucro o un ente de representación social que hoy no tiene cabida en los medios, ¿Qué tiene de malo que el día de mañana tengan un emisora radial o un canal de televisión? Porqué sólo el periodismo tiene que ser ejecutado por empresas privadas que, además tienen como función primordial el lucro o la ganancia. Entonces apoyo, fervientemente esta ley.
En mi caso y muchos otros colegas estamos ansiosos por esta ley. Sin embargo no somos bien vistos por el grueso del gremio en Buenos Aires. Son opciones y en todo caso a uno le quedará la tranquilidad de que actúo conforme a sus principios, a su idea original y a su coherencia política o laboral. Sucede que aquellos que en algún momento tenían un discurso progresista o revolucionario, hoy se ponen del lado de los medios. En algún momento se arrepentirán o no…pero quedara en su conciencia porqué actúan así.

GP: Luego de la derrota electoral del kischnerismo y al anticiparse en la agenda mediática impulsando ésta ley. ¿Consideras que este tipo de medidas apuntan a confrontar con el modelo neoliberal?

CD: Más allá que por allí el gobierno confunde porque toma medidas que surgen de repente y que no fueron pensadas mejor para que tengan mayor consenso; y más allá de ciertas inconsecuencias de este gobierno, creo que apunta a confrontar con el modelo neoliberal. Hoy los medios de comunicación forman parte de ese poder del neoliberalismo, ese poder económico. Históricamente, los diarios funcionaron como voceros de los sectores dominantes porque además en un sistema capitalista es lógico que funcionen de esa manera. Hoy ya han superado esa etapa y son parte de ellos. Clarín siendo un medio de comunicación participa del negocio de la exportación de soja. Procede como un bloque de poder económico y financiero, y como la renta o la bicicleta cambiaria no es tan rentable como la soja juegan su dinero allí. Entonces, sin duda confrontar a los grupos mediáticos por la información es confrontar con el modelo neoliberal.

GP: Y la crítica que se le hace a este gobierno sobre la pobreza estructural ¿Cómo lo analizas?

CD: Creo que la pobreza en general sigue existiendo. Es evidente ya nadie lo puede negar. Pero hay que cambiar el eje del debate. ¿Porque no hablamos de la riqueza en lugar de hablar de la pobreza? Hubo un gobierno que el año pasado, y de hecho lo consiguió por momentos apropiarse de una renta extraordinaria que ha ganado un sector de la producción Argentina. Y a eso se lo presenta como algo irresponsable e inconveniente. Al mismo tiempo al gobierno se le pide que pague mejor a los maestros, policías, médicos, y es verdad. Pero ¿Cómo hace un gobierno para obtener recursos si no le pide o le saca al que más tiene?
Cualquier modelo de distribución se hizo así, digo por vías democráticas. En algunos casos, hubo revoluciones que cambiaron las relaciones de clase, pero acá nadie la quiere porque luego dirán que se realizó a través de fuego y sangre y son así como obtienen las cosas. Entonces hay que hacerlo de forma democrática y decirles: Usted gano mil millones de dólares en tres años. ¡Mire de ese dinero le vamos a pedir cien millones porque nosotros tenemos a 15 millones de nuestros hermanos que integrar a la mesa de todos¡ ¡A no…¡ pero yo no la pongo¡ te dicen.
Entonces: ¿Cómo se hace una distribución?
Por otro lado es muy hipócrita la posición de la iglesia. Ni que hablar de los empresarios y de la clase política que viven diciendo que la pobreza aumenta cada vez más y cuando el gobierno quiere atenuarla enviando dinero para que disminuya ponen el grito en el cielo. Si se discutieran, de una vez por toda, los índices de la riqueza extrema que muchos de los sectores de la Argentina siguen detectando, por allí la solución de la pobreza sería mucho más efectiva y mucho más cercana, pero es un tema tabú y lo que ganan los ricos no se puede discutir

GP: ¿Los periodistas del Grupo Clarín son meros empleados o concuerdan completamente con la línea editorial de la empresa?

CD: Podemos decir que hay de todo. Hay algunos periodistas que están ya en los lugares más encumbrados como secretarios de redacción, editores de las secciones de política y economía que si repasara su trayectoria (…) No sólo periodísticamente, si no cual era su ideario político puede concluir que han tomado esta postura cerrada del grupo por intereses económicos. Porque cobran muy bien y no quieren cambiar su modo de vida a partir de grandes sueldos. No son periodistas de La Nación o Ámbito Financiero que uno sabe, positivamente, que son cuadros del liberalismo que actúan en el periodismo y hacen coincidir sus intereses ideológicos con los del medio. Los de Clarín la mayoría vienen de partidos políticos cercanos o no tan cercanos pero directamente del peronismo, del radicalismo, y hoy, sin embargo, mantienen una defensa del establishment económico. Hay otros periodistas que no dirigen las principales secciones y que cumplen con su tarea de una manera relativamente digna. Que no se suben al carro de defensa del grupo Clarín. Hay muchos que quizás no tengan otro trabajo y una familia que mantener y siguen trabajando y no me parece mal, mientras no sean deshonesto consigo mismo y no tengan que publicar cosas que contradicen su idea.

GP:¿Los periodistas dejan de creer en el medio en el que trabajan…?

CD: Lo que pasa es que se despersonaliza tanto y pierden su identidad con el medio o grupo económico para el que trabajan, que lamentablemente ni siquiera conservan un pedacito de independencia para decir: yo trabajo en este medio, pero no adhiero a las posturas tan radicalizadas que tienen hoy. Hasta te puedo decir que han perdido el decoro. Los grandes medios de Córdoba, Santa Fe o Mendoza y por supuesto en Buenos Aires han caído en una falta de ética y son panfletos. El panfleto en la historia quedó como algo muy malo. Es aquel medio que como tiene una posición política tomada publica todo a favor de lo que defiende. Por eso los partidos políticos se dicen: panfletarios. Porque toman una postura política concreta. Ahora los diarios que posan de ser independientes, neutrales, serios no pueden tomar la posición como es el caso de las empresas del grupo Clarín ya sea en Córdoba: La Voz del Interior o los Andes en Mendoza, empresas del Grupo Uno. De modo que hoy tienen una actitud panfletaria vergonzosa de lo que he visto en la historia Argentina.

12 oct 2009

Los educadores de Córdoba en el horno

Por Pedro Agüero D.

En estos últimos meses, los docentes de la provincia de Córdoba se encuentran cada vez peor debido a sus bajos salarios y la desidia del gobernador Juan Schiaretti.

Mientras matutinos del grupo Clarín vanaglorian en sus editoriales la actitud conflontativa de dicho gobernante frente al ejecutivo nacional, los docentes ganan migajas.
Juan Schiaretti condonó al sector rural la quinta cuota del impuesto inmobiliario, como también despilfarró dinero de las arcas públicas para sponsorear los eventos que conmemoraban los 50 años de las academias de karate Miyasato y otras eventos que significaron más de un $1.5 millones.


En tanto los docentes cordobeses habían recibido en marzo, un mísero aumento de $200 en algunos casos o $107 en otros con excusas de que la provincia no podía afrontar los “gastos” de salario.

Con este discurso ignominioso y soberbio, este ex mano derecha del otrora ex gobernador Juan Manuel de la Sota, dirige los destinos de una provincia de tamaña importancia y de recursos que han sido expoliado por dichas gestiones.
El actual gobernador ha incrementado la planta política en 10000 empleados cuyas funciones en su mayoría es asistir a los actos partidarios.
De tal forma que la provincia de Córdoba se encuentra en default financiero y por tal motivo hasta el día de hoy los docentes privados de la provincia no han cobrado sus haberes de Septiembre.
La dura realidad de los educadores de nivel medio es tan cruel que con sus salarios no pueden
cubrir la canasta básica.
Mas aun es la situación de aquellos, quienes trabajan en colegios privados cuyos dueños presionan al paupérrimo docente para que no proteste o reclame sus salarios. Amenazas de despidos, de no otorgarles horas cátedras, son muy comunes en estos ámbitos.
Si analizamos en profundo aquellos colegios católicos, sus dueños y el organismo que los nuclea el CONSUDEC(Consejo de educadores católicos) no apoyan las masivas protestas de los docentes por considerarlas “utilitaristas”.

Que bueno sería que los medios tradicionales dijeran que los sueldos de aquellos que amenazan o presionan a los docentes superan los $6000 o de representantes legales que en su mayoría hacen negocios con sus establecimientos educativos y superan esos salarios.

Mientras tanto los docentes luchan por mejorar sus condiciones laborales y llegar a fin de mes.

Por su parte La Voz del Interior solo muestra con mensajes subliminales a los docentes como responsables de las perdidas de las clases y con maquiavélica táctica manipulan a sus lectores para luego criticar abiertamente las acciones de protesta de los maestros y profesores.

Al gobierno de Juan Schiaretti solo le interesa cumplir los 180 días de clases por las meras estadísticas pero de allí, todo lo que tenga que ver con los incrementos salariales y la capacitación profesional a los educadores, no se tienen en cuenta.
Cabe recordar que en la provincia de Córdoba la capacitación docente no existe y los propios docentes deben pagarlos por su propia cuenta.

Mientras el propio gobernador sigue dándole prebendas al sector rural, los docentes siguen bregando por subsistir y hoy en día están en el horno

11 oct 2009

NUEVA LEY DE MEDIOS APROBADA

Por Marcela Valente


Acompañado de severos cuestionamientos de medios de comunicación privados, el Congreso legislativo de Argentina logró sancionar la Ley de Servicios Audiovisuales que restringe los monopolios y cuenta con apoyo de una amplia red de organizaciones sociales que la reclamaban.
Con 44 votos a favor y 24 en contra, el Senado aprobó este sábado sin cambios la iniciativa votada en la Cámara de Diputados a mediados de septiembre.
La nueva ley de reemplaza una norma vigente desde de la última dictadura militar (1976-1983) y era un reclamo que la sociedad civil había presentado a todos los gobiernos democráticos desde entonces.
El senador Ernesto Sanz, líder del principal bloque opositor, la Unión Cívica Radical, admitió que de 166 artículos del proyecto su partido respaldaba más de 100. Pero no hubo acuerdo en otros puntos y el oficialismo impuso la mayoría de que dispone hasta el 10 de diciembre, cuando sean investidos los legisladores elegidos en los comicios del 28 de junio.
Las empresas del sector, como el grupo Clarín, fueron acérrimos críticos del proyecto, y la oposición política se hizo eco de algunos de esos cuestionamientos por considerar que sería un instrumento para que la presidenta Cristina Fernández y su esposo, el ex mandatario Néstor Kirchner (2003-2007) ampliaran su influencia en los medios. "Kirchner ya tiene ley de control de medios", tituló este sábado el diario insignia del grupo homónimo, propietario de más de 250, entre canales de cable y de televisión abierta, radios y diarios. "Con la ley de medios sancionada Néstor Kirchner festejó su resurrección", apuntó el diario Crítica de la Argentina.
Para Sanz la ley es "mala", pues podría desatar una ola de juicios de empresas que se vean afectadas por el cambio de reglas de juego, si bien es posible modificarla cuando exista una nueva composición parlamentaria.
El proyecto era un viejo reclamo de diversas organizaciones de derechos humanos, radios comunitarias, universidades y otras entidades sociales que habían formado la Coalición por una Radiodifusión Democrática que planteaba 21 puntos básicos por el derecho a la comunicación. "Esta ley era nuestro proyecto", dijo a IPS su coordinador, Néstor Busso.
De hecho, la coalición y organizaciones políticas, sindicales y estudiantiles manifestaron el viernes su apoyo a la sanción en un acto público frente a la sede del Congreso Nacional, mientras los senadores deliberaban.
La norma establece que su propósito es la "desconcentración" de la propiedad de los medios y para ello restringe el número de licencias en manos de un mismo grupo. Considera a la comunicación como "un servicio público" y abre el juego a entidades privadas sin fines de lucro, a las que se otorgará 33 por ciento del espacio radioeléctrico.
Para cosechar más apoyo, la presidenta aceptó eliminar la propuesta original de incluir en el negocio a empresas telefónicas. Los críticos sostenían que si se habilitaba el ingreso de esas firmas había el peligro de que un monopolio sustituyera a otro.
En la cámara baja, el oficialismo aceptó 200 modificaciones al proyecto, lo que permitió sumar el apoyo de partidos de izquierda. La norma fue aprobada en Diputados por 146 votos a favor, tres en contra y tres abstenciones, pero el principal bloque opositor abandonó el recinto en señal de protesta y no votó. En el Senado, los principales cuestionamientos apuntaban a la autoridad de control.
Los partidos de izquierda habían logrado en Diputados darle un carácter autárquico y descentralizado, con mayor número de integrantes, pero reduciendo la participación de representantes de Poder Ejecutivo. Pero aún así persistió la oposición.
La nueva autoridad que reemplazará al Comité Federal de Radiodifusión --creado por la dictadura y controlado por el gobierno de turno-- tendrá siete miembros: dos designados por el Poder Ejecutivo, tres por el parlamento, elegidos por las tres primeras minorías y dos provenientes de un consejo federal formado por expertos.
También fue criticado el artículo que fijó solo un año de plazo para que las empresas que acumulan más de 10 licencias para explotar medios se adecuen a las nuevas restricciones. La oposición teme que esta premura fuerce a los propietarios a malvender empresas que podrían ser adquiridas por amigos del gobierno.
El semiólogo Eliseo Verón lo advirtió en una columna publicada en el diario Perfil. "En el fondo, la lucha encarnizada por una nueva ley de medios es un enorme esfuerzo de recuperación de poder por parte del gobierno destinado a despojar de ciertos negocios mediáticos a los enemigos para dárselos a los amigos", sostuvo. Finalmente, los senadores opositores cuestionaron la atribución del Estado para adjudicar licencias del espacio público en aquellas ciudades con más de 500.000 habitantes, siempre con un previo concurso público. Argumentaron que eso significa crear un nuevo monopolio, esta vez estatal. Pese a todo, en vísperas de su tratamiento en el parlamento, el proyecto fue avalado y elogiado por el relator especial de las Naciones Unidas para la Promoción y Protección de la Libertad de Opinión y Expresión, el guatemalteco Frank La Rue, que lo puso como "ejemplo para los demás países" por garantizar el acceso de todos los sectores sociales a los medios de comunicación. "Es un avance en América Latina frente a la progresiva concentración de medios", sostuvo.
Varios académicos y activistas humanitarios apoyaron con firmeza la ley. Por su parte Adolfo Pérez Esquivel, galardonado en 1980 con el premio Nobel de la Paz, consideró que un imperativo aprobar la norma. "No podíamos seguir con una ley de la dictadura, creada por (Jorge Rafael) Videla", dijo el activista, que es crítico de muchos aspectos de la gestión del gobierno. "Hay resistencia porque afecta los intereses de las grandes corporaciones como el grupo Clarín, que hizo una campaña muy grande para que no se apruebe, pero esta no es una ley K", aclaró en alusión a la señal de noticias TN, de Clarín, que presentaba la norma en sus títulos como "ley de medios K" por el ex presidente Kirchner. "Lo quieren presentar como si fuera una ley del gobierno, pero desde hace 25 años que las organizaciones sociales estamos trabajando por una ley de medios de la democracia", remarcó Pérez Esquivel, galardonado por el Comité Noruego del Nobel por su compromiso en la lucha por los derechos humanos durante el régimen dictatorial.

10 oct 2009

Del Lado de los pobres

Por Cristian Maldonado publicado en Revista 23
Fotos: Cristian Pérez



Nicolás Alessio es el cura de la parroquia San Cayetano de barrio Altamira. Desde hace un largo tiempo ha decidido seguir los pasos de los teólogos de la liberación y tener una activa participación en diversos conflictos sociales y luchas populares. Sostiene que a la Iglesia no le molesta quedar pegada a la derecha financiera y se muestra a favor de la Ley de Servicios Audiovisuales.
Todos lo conocen, pero semanas atrás su voz sonó contundente al advertir que le parece “casi inmoral” que Hugo Biolcati y Mauricio Macri hablen de la pobreza, los acusó de ser cómplices en los 90’ de “la exclusión más tremenda” que sufrió el país. Ahora, en esta entrevista Alessio desmigaja el tema de la utilización política que se está haciendo de la pobreza y admite que existe una profunda fragmentación dentro de la institución católica y dice que es imprescindible crear un nuevo modelo de Iglesia.

-¿Por qué creés que algunos sectores de la oposición han elegido por estos días hablar de la pobreza?
-Hoy sin duda, desde muchos sectores, entre ellos la sociedad rural, incluso los monopolios mediáticos u oligopolios, están haciendo uso de la pobreza de una manera hipócrita, porque el único interés que tienen con esto es pegarle al gobierno. Y tienen argumentos, porque la pobreza sigue siendo un problema, la pobreza es un escándalo, la exclusión no se ha resuelto; este gobierno mantiene una estructura económica, una ideología económica que sigue siendo capitalista, y eso favorece la concentración económica. Entonces, la derecha y los sectores concentrados de poder se aprovechan políticamente de este tema tan sensible para la sociedad que es la pobreza.


-¿La Iglesia también?
-Entre esos sectores está la Iglesia. Y aquí la hipocresía no tiene que ver tanto con el derecho a hablar de los pobres, porque si hay una institución que bien o mal ha estado cerca de los pobres es la Iglesia. Y digo bien o mal porque a veces ha estado de una manera meramente asistencialista. Tratando en todo caso de solucionar lo inmediato pero nunca buscando las razones y las causas ideológicas de la pobreza. Pero el problema es que hoy el discurso eclesiástico queda muy pegado, y yo sospecho que no le molesta, a estos otros sectores de la oligarquía, de la derecha financiera, de un Macri, de un De Narváez, de una Sociedad Rural. Y la prensa, el Grupo Clarín para nombrar uno con toda claridad, saber usar una conferencia como la que hizo días atrás el cardenal Bergoglio, eligiendo algunas frases del discurso para decir “ves, la Iglesia también dice lo que decimos nosotros”. Qué quiero decir con esto, que por un lado reconozco que la Iglesia tiene un discurso muy pobre, y a veces incluso cómplice cuando habla de la pobreza, porque no ataca las cusas de la pobreza, pero que por otra parte la derecha es muy hábil, como en este caso, para usar los dichos del cardenal Bergoglio a su favor. Yo he leído todo el discurso de Bergoglio y lo que dice es indiscutible. Pero claro, leer ese discurso en este contexto, cuando anteriormente Bergoglio y (Jorge) Casaretto habían usado el tema de la pobreza para decir “esto es lo importante, no la discusión de los medios”, entonces es un discurso que se presta, y me parece que a Bergoglio no le molesta, a que sea usado como titular de Clarín.


-¿Solamente no le molesta o existe otra intención al hacerlo?
-Creo que no le molesta que lo use la derecha. No sé si lo hace a propósito, me inclinaría a pensar que sí. ¿Cuál es el problema del episcopado nuestro con este gobierno? Que este gobierno es progresista en temas sensibles para la Iglesia, como lo es el análisis de la historia de la dictadura militar, los temas relacionados a la salud reproductiva, la posibilidad de una ley de despenalización del aborto o del consumo de drogas. Estos temas ponen los pelos de punta a los obispos y entonces los obispos ven con agrado y se suman, no de manera ingenua, al discurso de la derecha para socavar al gobierno. Lo que no me gusta es que por ejemplo Clarín o Cadena 3 titulen “la pobreza es un escándalo y la nación no hace nada por resolverlo”, porque esa frase daría la impresión de que fue un palo directo al gobierno, y si vos leés todo el discurso, no es directamente un palo al gobierno sino que lo dice como una generalidad. Entonces digo que la prensa lo usa, y bueno él se deja usar y probablemente no le disgusta. De hecho, aparecer con (Sergio) Bergman y la Chiche Duhalde, bueno, hay que tener estómago para estar ahí.



-Si se mira en perspectiva, son muy puntuales los momentos en que aparecen determinadas declaraciones y queda la sensación de que hay directamente una utilización de la pobreza.
-Yo creo sí. Más allá de este discurso puntual de Bergoglio, si uno hace una mirada general, yo creo que sí. Cuando la Iglesia sale a hablar de la pobreza y monseñor Casaretto también, no sólo Bergoglio, sabe que la está usando para pegarle al gobierno, lo saben perfectamente. Lo saben y lo hacen. Y saben que es un tema delicado, un tema sensible que preocupa a la gente.

-Parecería existir una fragmentación muy marcada entre distintos sectores de la Iglesia, ¿es así?
-Bueno, yo creo que hoy en la institución (los obispos, la jerarquía, el pueblo fiel cristiano) hay rupturas que se dan en la mayoría de los temas, y se dan muchas veces de manera dramática. Gente que no renuncia a su fe cristiana, pero que no quiere saber nada con la jerarquía. Se da en los temas teológicos, en los bíblicos, en los de moralidad sexual, en los temas políticos. Esta fractura se da sin virulencia, pero son rupturas muy profundas. De hecho acá en Córdoba nos estamos reuniendo un grupo de curas en actividad y otros curas que no están en actividad, y ahí hemos expresado claramente que queremos otro modelo de Iglesia. Y la adhesión de una enorme cantidad de gente común que adhiere a esta idea de ser una Iglesia diferente, de pensar otro modo de vivir la fe, recorre el país a lo largo y a lo ancho, y recorre en definitiva toda Latinoamérica.

-Otro tema que divide posicionamientos es el de la Ley de Servicios Audiovisuales, ¿cuál es tu punto de vista acerca de esto?
-A la ley vigente hay que cambiarla, esto es obvio, es evidente, y ésta es una oportunidad buenísima. Yo estoy a favor de que se apruebe la ley, por más de que pueda tener algún artículo que haya que discutir. Quién puede dudar que los medios de comunicación tienen hoy en un poder tremendo, fuertísimo; y que si eso es monopólico entonces estamos condenados a una sola voz, o a cuatro o cinco. Yo estoy convencido de que el poder financiero ha usado como ariete a los medios de comunicación para instalar sus políticas. En Latinoamérica no hubiera sido posible instalar el discurso neoliberal sin el apoyo mediático. Las consignas del neoliberalismo, los engaños del neoliberalismo no hubieran sido posibles de no ser por la influencia mediática.

-¿Por qué creés que la ley de educación sexual generó tanto revuelo? El arzobispo de La Plata dijo incluso que tiene contenidos "neomarxistas".
-Hay un sector de la Iglesia, muy de la derecha eclesiástica, y los obispos se suman mucho a este discurso, que en todos los temas de sexualidad quieren tener la última palabra. De hecho nunca se van a oponer de lleno que haya educación sexual en las escuelas, lo que les preocupa en realidad es perder la hegemonía de la palabra en estos temas. “Nosotros somos los que le tenemos que enseñar a los pibes lo que está bien y lo que está mal; cuándo y cómo se puede gozar y cuándo y cómo no. La Iglesia quiere hablar como la única voz autorizada. Con un discurso que en mi opinión es retrógrado, moralista, anacrónico, prejuicioso. Y en esa disputa estamos. Claro que en estos temas se nota más, pero la Iglesia en todos los temas quiere ser la voz autorizada. Y más a partir de este papa, Benedicto XVI, que está convencido de que la verdad es un don que Dios le dio a la Iglesia y que la Iglesia se lo tiene que dar al mundo. Ése es un esquema muy jodido. Pero a mí me parece fantástico que el Estado abra las puertas en este tema, que la cuestión se debata, que entren muchas voces.

-¿Cuál es tu postura respecto de la posibilidad de despenalizar el aborto?
-Con todo lo complejo, sensible y urticante que es el tema, yo creo que es claro que si se mueren los pobres por abortos clandestinos, esto tiene que tener un remedio. No es justo que se pueda hacer un aborto quien tiene dinero, con todos los cuidados, y que mueran los pobres porque no lo puedan hacer, porque es clandestino, porque no hay dinero, porque el Estado no lo permite, porque se los persigue. Yo en general estoy en contra de todo lo que sea control y prohibición. Prefiero que haya error por libertad, a que haya acierto por prohibición. Creo que a la larga las personas y las sociedades maduran más incluso en el error que puedan cometer.

-¿Por qué la Iglesia sigue siendo una institución tan machista?
-Es machista, patriarcal, jerárquica, dogmática. Más allá de todos los esfuerzos que desde el 60’ para acá se vienen haciendo desde algunos sectores para cambiar, para adecuarse al mundo, para escuchar otras voces, hoy el lugar que ocupa la mujer sigue siendo muy secundario. En una institución donde la mayoría de las que colaboran son mujeres, que la mujer no tenga una voz importante dentro de esa comunidad, bueno, te está indicando que algo está funcionando mal. Y la dureza, la manera intransigente de decir no al sacerdocio de las mujeres es… porque el sacerdocio es el lugar de poder de la Iglesia. Y bajo esa concepción de decir “acá la mujer no entra”, es simplemente decirle que acá no manda; que puede ayudar, colaborar, que se las va a escuchar, que se las va a respetar, pero que acá mandan los hombres.
-¿No es contradictorio que en una institución basada en la fe prepondere de tal modo la burocracia?
-Es un debate que tenemos en este grupo de curas y curas casados. Nosotros no es que pretendamos que el episcopado se convierta, nuestra lucha es para crear un espacio para los muchos que sienten que quieren vivir su fe y no encuentran ese lugar en este modelo de Iglesia. Y queremos mostrar que hay otro modelo, menos burocratizado, más humanizado, más simple, más cercano a la gente.

-Pero para crear otro modelo de Iglesia, ¿no es inevitable el conflicto?
-Sí, el choque es inevitable, el conflicto con la autoridad eclesiástica es inevitable. Lo que decía es que no tenemos como prioridad un problema eclesial. Nuestra prioridad hoy es estar al lado de los excluidos, al lado de las víctimas, ser fieles a un evangelio que tiene que ser liberador, concientizador. Ahora, esto tarde o temprano nos va a enfrentar contra esta Iglesia que no quiere este discurso.

-¿Qué propuestas tienen para ese nuevo modelo de Iglesia?
-Muchísimas. Por lo pronto hay que plantear otra manera de evangelizar. No podemos evangelizar al estilo de “yo tengo la verdad y vos me la tenés que creer”. El mensaje no puede ser desde un lugar de hegemonía de la verdad, sino que debemos evangelizar en un diálogo interreligioso. Para nosotros por ejemplo todos los dioses son verdaderos. Y tiene que haber otra manera de celebrar. La gente necesita rezar a sus muertos, dar gracias por el nacimiento de sus hijos, pero hay que celebrar de otra manera. La Iglesia no puede seguir manteniendo ritos que la gente no entiende, que son lejanos de la vida. Y otra manera de vivir la comunidad, no como una monarquía, sino una comunidad circular, democrática, podríamos decir.

-¿Para concientizar a la gente es necesario hablarle de política?
-Absolutamente. Cuando digo “otra manera de evangelizar”, uno de los puntos es no disociar la fe: Dios, el cielo, Cristo, de los problemas concretos: la tierra, el hombre, la pobreza, la sociedad, la política. Si yo me quedo con un discurso angelical y no termino de encarnarlo en la realidad, voy a sostener una fe alienante. La iglesia tradicional ha fomentado una obediencia casi infantil. Nosotros proponemos una fe absolutamente adulta y madura. Hay que tomar partido hacia los más pobres y esto es lo más genuino del evangelio. Es lo que en su tiempo hizo Jesús en toda la corriente profética. Jesús no fue sacerdote, Jesús fue profeta, empecemos por eso. La corriente profética se paraba frente al rey, frente a los jueces, frente a los príncipes y frente a los sacerdotes del templo y les decía: “ustedes están, en nombre de Dios, jodiendo al pobre, al huérfano, a la viuda, al esclavo”.

-¿Por qué razones ha fomentado esa “obediencia casi infantil”?
-Porque prefiere tenerlos cautivos en el templo y no militando en la calle. La Iglesia prefiere tener una masa de fieles obedientes que no cuestione, que no se involucre, y en todo caso sí sacarla a la calle, como ocurrió con la ley de divorcio: ahí no tuvo ningún empacho de sacar hasta las monjas a la calle para manifestarse en contra. Y todo esto en el fondo termina desvirtuando a la fe, porque una fe que no termina en compromisos concretos, en acciones transformadoras, termina siendo una fe vacía, una alienación más. Es una fe alienada, que se queda mirando al cielo y no se compromete con la realidad, con la historia, no se compromete con nada. Y la Iglesia prefiere eso, que los obispos hagan política y que los fieles se queden rezando en el templo.

-¿Cómo ves la situación política en Argentina?
-Fascinante aunque muy compleja. Fascinante porque estamos en una etapa en la que cayó el discurso de la década del 90’, en lo económico, en lo social, en lo cultural, y que permite que podamos hablar de algunos temas de los cuales no se podía hablar. Porque además los dos partidos tradicionales están heridos, no sé si de muerte, pero sí heridos. Y hay espacio para crear algo nuevo. Entonces es un contexto apasionante. Yo sigo muy de cerca a Pino Solanas, estoy trabajando con él, integro la mesa de Proyecto Sur Córdoba. Aún no tenemos en Córdoba la personería, pero estamos creciendo mucho.

-¿Te abriste del juecismo?
-No, y eso me trae algunas tensiones. Tensiones positivas. El juecismo representa para mí en Córdoba la única opción al bipartidismo. Me refiero a opción concreta de poder. Y Proyecto Sur representa un genuino programa con contenidos, con ideas, transformador. Uno tiene lo que al otro le falta y viceversa.

-Pero son muy distintos los discursos de uno y de otro.
-Mirá, Juez es muy ambiguo. En el tema del campo estaba claramente aliado… Cuando se subió al tractor fue una foto nefasta. Después del 28, intentó un discurso de acercamiento al tema de la pobreza. Pero ahora con este tema de la ley de radiodifusión volvió a quedar pegado de nuevo a la derecha, así que no sé en qué va a terminar. Yo creo que el Frente Cívico, una de las tareas pendientes que tiene es su definición ideológica. No se puede seguir en esta ambigüedad de ir según por dónde van los vientos. Si no, esto se derrumba.

7 oct 2009

Stiglitz aclara que a EE.UU no le interesa un dolar fuerte

Por Alberto Ruiz

La apuesta por un dólar fuerte de las autoridades estadounidenses es pura retórica, según el Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien pronostica que “lo más probable”es que el billete verde siga de capa caída.“Los políticos no deciden los tipos de cambio y los discursos tampoco lo hacen”, dijo Stiglitz, quien participó los últimos días en varios actos paralelos a la Asamblea Anual conjunta del FMI y el Banco Mundial que se celebra en Estambul (Turquía).


Las fluctuaciones de los tipos de cambio han centrado parte de los debates en la reunión, donde parece haber consenso en que la volatilidad cambiaria es contraproducente para la incipiente mejoría que se vislumbra en la economía global.


El asunto preocupa sobre todo a los países europeos, que temen el efecto adverso que la debilidad del dólar frente al euro pueda tener sobre el sector exportador en Europa.Las quejas públicas desde Europa originaron la reacción la semana pasada del secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, quien dijo que a EEUU le interesa “un dólar fuerte”, una declaración que fue bien recibida por las autoridades de la Unión Europea (UE).


Pero el Nobel de Economía estadounidense cuestiona que a Washington le interese que suba el valor de su divisa, y dice que se trata de una simple declaración política.“Un dólar fuerte perjudicaría a nuestro sector exportador que ya ha sufrido un montón”, explicó el economista, quien señaló que factores como el elevado déficit estadounidense hacen prever que el valor de la moneda seguirá bajo.


Stiglitz no cree que un déficit elevado sea malo por principio, siempre y cuando el dinero se invierta de forma inteligente y haya resultados que mostrar.El problema, en su opinión, en el caso de Estados Unidos es que el dinero se ha derrochado y ha ido a causas como el rescate multimillonario de los bancos y a sufragar guerras como la de Afganistán.“Me preocupa que malgastemos tanto dinero”, dijo el economista de la Universidad de Columbia (Nueva York).Insistió en que en lugar de invertir 700 mil millones de dólares en ayudar a los banqueros, EEUU pudo haber destinado parte de ese dinero en ayudar a los países en desarrollo, lo que a su vez habría estimulado la demanda global.“Los 700 mil millones que dimos a los bancos muestran que podríamos permitirnos ayudar a los países en desarrollo. Elegimos no hacerlo pero podríamos si quisiéramos”, añadió.


Un número creciente de expertos cuestiona la supremacía del dólar y la propia continuidad a largo plazo de la superioridad que durante las últimas décadas ha ejercido Estados Unidos en el contexto económico internacional.


El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dio la semana pasada la voz de alerta al señalar que Washington no podía dar por hecho que el dólar mantendría indefinidamente su estatus de divisa reserva internacional.Stiglitz dijo que respalda esa teoría, y recomendó abrir un debate multilateral sobre las alternativas.Economistas como Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard (EEUU), considera que es un debate que los países emergentes deben mantener abierto.“Creo que es algo que a las naciones en desarrollo les conviene plantear porque sería deseable tener un sistema financiero internacional más multipolar sobre todo debido al creciente déficit estadounidense”, dijo Rogoff, quien aventuró que la próxima gran crisis financiera será la de “los déficit públicos”.


Los datos muestran, por lo demás, que el proceso de diversificación de reservas por parte de los bancos centrales es ya una realidad.Así, un informe publicado la semana pasada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) mostró que los bancos centrales de todo el mundo acumularon menos dólares durante el segundo trimestre de 2009 que en ningún otro momento de la última década y que incrementaron su tenencia de euros.

6 oct 2009

Marina Silva: una mirada nueva sobre Brasil

Por Leonardo Boff
(escritor-filosofo)

Se equivocan las personas que piensan que la salida del PT de la senadora Marina Silva obedece a propósitos oportunistas de una eventual candidatura a la Presidencia de la República. Marina Silva salió porque tiene sobre Brasil, sobre el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) una mirada distinta a la del gobierno que identifica desarrollo con crecimiento meramente material y con mayor capacidad de consumo.
La nueva mirada, adecuada a la creciente conciencia de la humanidad y a la altura de la crisis actual, exige una ecuación diferente entre ecología y economía, una redefinición de nuestra presencia en el planeta y un cuidado consciente sobre nuestro futuro común. Para estas cosas la dirección actual del PT está ciega. No es que no vea, es que no tiene ojos, que es peor.
Para profundizar en esta cuestión, voy a valerme de una correspondencia con el sociólogo de Juiz de Fora y Belo Horizonte, Pedro Ribeiro de Oliveira, un intelectual de los más lúcidos que articula la academia con las luchas populares y las Cebs, y que acaba de organizar un libro sobre La conciencia planetaria y la religión (Paulinas 2009). Escribe:
«Efectivamente, estamos en una encrucijada histórica. La candidatura de Marina no hace más que hacerla evidente. El sistema productivista-consumista de mercado insiste en sobrevivir, alegando que solamente él es capaz de resolver el problema del hambre y de la miseria, cuando en realidad lo causa él. Sucede que se impuso desde el siglo XVI como lo mejor que la humanidad ha producido, ayudado por el iluminismo y la revolución cultural del siglo XIX, que nos convencieron a todos de la validez de su dogma fundador: hemos sido llamados al progreso sin fin que la ciencia, la técnica y el mercado proporcionan. Esta inercia ideológica que continúa moviendo al mundo se cruza hoy con otro camino, que es el de la conciencia planetaria. También es una senda, pero va en otra dirección».
«Muchos pensadores y analistas descubrieron la existencia de esta vía y llamaron la atención del mundo sobre la necesidad de cambiar la dirección en la que caminamos. Cambiar el camino del progreso sin fin por el camino de la armonía planetaria.
Esta inflexión era la voz profética de algunos, pero ahora ya no clama en el desierto, sino ante un público que aumenta cada día. Esa vía ya no aparece como el camino exclusivo de algunos ecologistas, sino como un camino viable para toda la humanidad. Ante él, el paradigma del progreso sin fin, desposeído de su validez teórica y su dogma, antes incuestionable, amenaza con caer.
En este momento se reúnen todas las fuerzas para mantenerlo en pie, menos por medio de una argumentación consistente que por la repetición de que “no hay alternativas” y de que cualquier alternativa “es un sueño”».
«Aquí es donde sitúo la candidatura de Marina. Es evidente que el PV es un partido que hasta puede haber sido fundado con buenas intenciones, pero hoy se ha convertido en una cajón de sastre. Nadie imagina que Marina ―en la hipótesis de que ganase las elecciones―, va gobernar con base en el PV. En la eventualidad de que ganase, tendrá que seguir el camino de otros presidentes sudamericanos elegidos sin base partidaria, y recurrir a los plebiscitos y referendos populares para romper las amarras de un sistema que “primero tomó la tierra de los indios y después escribió el código civil”, como escribió el argentino Eduardo de la Cerna».
«Aunque no gane, su candidatura será un gran momento de concientización popular sobre el destino de Brasil y del planeta. Marina Silva prescindirá de los profesionales del marketing político y entrarán en campaña los seguidores de Paulo Freire».
«Esta es la diferencia de la candidatura de Marina. Serra, desde la altura de su arrogancia, estimula la candidatura de Marina para derribar a Lula y mantener la política de crecimiento y concentración de riqueza. Lula, a su vez, levanta la bandera de la unión de la izquierda contra Serra, pero también para mantener la política de crecimiento y de concentración de la riqueza, aunque mitigada por políticas sociales».
«Marina representa otro paradigma. No más la mala utopía del progreso sin fin, sino la buena utopía de la armonía planetaria. Nuestra visión no se restringe a 2010-2014. Estamos mirando la gran crisis de 2035 y buscando evitarla mientras hay tiempo, o en la peor de las hipótesis buscando alternativas para afrontarla».
Por amor a nuestros hijos, nietos y nietas, tenemos que dar fuerza a la candidatura de Marina. Y que Paulo Freire nos ayude a hacer de esa campaña electoral una campaña de educación popular de las masas.
Yo digo con Víctor Hugo: «No hay nada más poderoso en el mundo que una idea cuyo tiempo ya llegó».

5 oct 2009

La Ley y la palabra

Por Jorge Huergo

El proyecto oficial de Ley de Comunicación (aunque su nombre es otro) en varios sentidos patea el tablero de la comunicación, pero también el de las políticas culturales en Argentina. En especial, porque revoluciona el campo de la palabra.A mi juicio, hay cuatro aspectos centrales de la Ley que contribuyen a revolucionar el campo de la palabra: la des-monopolización de la palabra (y la imagen), la democratización de la palabra, el quiebre de una prolongada des-politización de la esfera pública y el impulso de unas políticas culturales otras.


La desmonopolización de la palabra

El proyecto de Ley quiebra la concentración mediática, los monopolios y los oligopolios de la comunicación. La Ley desmantela el monopolio de la palabra y de la imagen a partir de la desconcentración de la propiedad de los medios. De hecho, esto garantiza el derecho a la información en condiciones de diversidad, así como la libre expresión. Instaura el derecho a recibir, a difundir y a investigar la información y las opiniones, sobre la base de diferentes tratados de Derechos Humanos que reconoce la Ley. Esto quiere decir que nos pone en situación de sujetos autónomos, no ya de sujetos cautivos.Por otra parte, la Ley quiebra los circuitos diferenciados (la desigualdad y la consecuente segmentación social) en la producción, distribución, circulación y recepción de información y comunicación. Con la situación legal anterior, el Estado sólo podía dar servicios en áreas no rentables para los sectores privados. En la nueva Ley, el Estado puede brindar servicios a través de frecuencias asignadas, con objetivos democráticos y con participación y control comunitario y social. Esto desplaza al Estado de un lugar subsidiario, a un lugar de productor de situaciones de igualación y compensación; un actor que incide en el quiebre de la segmentación social de la comunicación.De hecho, la Ley va a demandar la des-mercantilización de las comunicaciones. Por una parte, regularizando a los medios comunitarios o medios de propiedad social. Cabe recordar, además, que con esta Ley el 33% del espectro es para las antes llamadas “asociaciones libres del pueblo” (organizaciones sociales, sociedades locales, mutuales, etc.). Por otra parte, en la situación legal anterior, si bien las restricciones estaban basadas en las necesidades de la Seguridad Nacional (sometiendo la “libertad de expresión” a la Doctrina de la Seguridad Nacional), en los hechos y en el uso estaban basadas en el carácter predominantemente comercial de los medios de comunicación. Además, la titularidad de las licencias estaba condicionada por la riqueza y el patrimonio, mientras que esta Ley somete dicha titularidad a criterios de idoneidad y trayectoria. Lo que substrae a la palabra de su mercantilización y la ubica en un campo social poblado de voces, imágenes y acciones múltiples.El pedagogo brasileño Paulo Freire decía que: “La existencia, en tanto humana, no puede ser muda, silenciosa, ni tampoco nutrirse de falsas palabras sino de palabras verdaderas con las cuales los hombres transforman el mundo”. Nuestro ecosistema comunicacional ha sido asediado y depredado por las falsas palabras del mercado y de los intereses políticos que sostiene. La Ley hace posible quebrar esta lógica y consagrar el campo para pronunciar las palabras verdaderas, esas que se relacionan con la transformación del mundo de la vida. Esas palabras que pronuncian diversas identidades y formas de organización, diferentes estrategias para vivir mejor, luchas por el reconocimiento social y para garantizar los derechos de todas y todos.


La democratización de la palabra

La Ley establece la democratización de las tecnologías y la comunicación. Pero da un paso más: no sólo se trata de la propiedad y acceso social a los aparatos o soportes técnicos; también se trata de la democratización de la alfabetización audiovisual. Sienta las bases de un nuevo mapa político cultural. El Estado toma la iniciativa fuerte de generar políticas culturales, no dejándolas en las manos del mercado. Y esas políticas culturales vinculan a la educación y la cultura con la comunicación y la información.La Ley incluye estrategias de educación masiva, de programas educativos mediados por tecnologías y medios o de difusión de contenidos educativos. Pero la democratización político-cultural no sólo se restringe al acceso o al uso de diversos materiales y soportes educativos. También avanza en la democratización de la producción, de la distribución y de la recepción de voces, imágenes, ideas, identidades, búsquedas, formas de organización. En este sentido, sienta las bases para anudar las nuevas formas de la educación popular con el amplio, complejo y rico ecosistema de la comunicación. En todas sus formas, esto implica el achicamiento de la brecha comunicacional y la incidencia que eso tiene en procesos que marchen hacia situaciones de igualdad educativa. Pero además implica una situación novedosa: la cultura mediática y la tecnicidad (como esas transformaciones producidas en las culturas cotidianas, en las subjetividades y en las formas de percepción, en virtud de los medios y tecnologías) no quedarán casi exclusivamente configuradas por el mercado, lo que abre a una situación y una forma imprevisibles.Un tópico importante de la Ley es el referido a la niñez y la adolescencia. No sólo se piensa “para” ellos. Se propone la elaboración de un Programa de Recepción Crítica (destinado a docentes, niños, adolescentes) y la creación de un Consejo Asesor del Audiovisual y la Niñez, con representación de niños y adolescentes. (El primero es un Programa sobre el que tenemos algunos reparos, sobre todo a partir de la duda sobre si será un programa regido por la lógica de la racionalización y de la escolarización, y no por las lógicas de la “razón sensible” hecha de experiencia, de juego, de imaginación, de sueños). Sin embargo, ambas estrategias permiten promover la creación de redes de niños y adolescentes. La política cultural se piensa “con” ellos, que han sido asediados y estereotipados (incluso puestos en producciones plagadas de eufemismos –y a veces no tanto– pornográficos que nada tienen que ver con sus identidades) y que ahora son considerados según sus propias características. La Ley permite revivir aquella máxima del pedagogo cordobés Saúl Taborda: considerar y reconocer al niño como niño y al joven como joven, y no como adultos en potencia.El reconocimiento de la “sociedad de la información y la comunicación” no queda atrapado en la imagen omnipresente de la globalización neoliberal, sino que significa en la Ley el espacio complejo donde se expresan múltiples y diferentes voces y visiones del mundo. De modo que aporta a considerar a la sociedad de la comunicación como el nuevo nombre del espacio público y –en todo caso– de la polis, ese espacio de la política centrado en la palabra.


El quiebre de la prolongada despolitización de la esfera pública

Aristóteles decía en su libro La política que la razón por la que el hombre es un ser político es que posee la palabra. La palabra sirve para interpretar las experiencias y el mundo, para pronunciarlas; pero también para hacerlas posibles, o para constreñirlas. La palabra manifiesta posiciones, visiones, valores, y lo hace bajo la forma de una lucha no violenta, una disputa, una discusión sobre el mundo común. Si no hubiese expresión de la palabra, no habría política. Incluso cuando el monopolio de la palabra haya inscripto sus marcas en los cuerpos, en especial de los sectores que el mercado comunicacional nombró como peligrosos e insignificantes. Esas biopolíticas mediáticas suponían el silenciamiento de una multiplicidad de palabras otrasVenimos de vivir un tiempo prolongado de monopolización de la palabra, de mercantilización de su expresión. Un tiempo prolongado donde esa situación se articulaba con formas de des-politización de la esfera pública, debido a las restricciones y la ausencia de múltiples palabras y voces. El mercado comunicacional actuó como un dios que –como en el mito de la torre de Babel– castiga al pueblo por un pecado: pronunciar distintas palabras con la sonoridad de voces diferentes. Ese mercado fue la prolongación, a su vez, de la divinización de la Seguridad Nacional de la dictadura.Aristóteles decía que el que no puede vivir en una sociedad política es un dios o una bestia. El dilatado tiempo de mercantilización y despolitización llevó a la consagración de ciertos “dioses” que tenían la propiedad de las riquezas y las palabras, y nos imponían sus visiones del mundo. Concentraciones mediáticas y periodistas “tenderos” o mercachifles que contribuyeron a que muchos fuéramos relegados al lugar de las bestias: sin la posibilidad de pronunciar nuestras palabras y visiones del mundo a través de los medios; confinados a sólo irrumpir en el espacio público con formas que tenían que aparecer en los medios para poder existir en la sociedad política, pero que inmediatamente eran descalificadas por los buenos ciudadanos mediáticos.El filósofo italiano Giorgio Agamben afirma que “El interrumpirse de la palabra es el paso hacia atrás en el camino del pensamiento”. Con la Ley, asistimos a esa zona de desplazamiento de la interrupción a la irrupción de la palabra; y esa irrupción hace posible reabrir el camino del pensamiento. La concentración mercantilizada de la palabra, cuya contracara fue la ausencia pública de otras palabras y otras voces, ha contribuido a hacer árido el pensamiento propio. La Ley, al instalar la posibilidad de la expresión de la palabra, es parte de una política-cultural pública que avala la recreación del pensamiento propio: nacional, popular y latinoamericano.Sin embargo, nos preocupa uno de los caminos posibles: el simulacro de la expresión de la palabra que representan tanto el modelo comunitario de Estado (de Álvaro Uribe, que uno sospecha que puede ser proyecto de algunos de los neo-políticos de la nueva derecha argentina) como la cartelización de la socialidad. En ambos se coopta y se simula la expresión de la palabra. Los consejos comunitarios de Uribe (como formas de participación en un nuevo juego social entre demanda y gestión) instalan la nueva posibilidad de ausencia de la palabra, como así también las formas de vaciamiento político de la sociedad democrática. Y lo hacen cooptando modalidades que son propias de la educación popular y de la comunicación popular.Otro grave peligro es el de la cartelización de la socialidad y la palabra, que ha llevado a que muchos adolescentes y jóvenes intercambien no ya palabras o imágenes de sí mismos, sus lazos y sensibilidades, sus formas de pensar y soñar, sino sus propios pellejos, sus vidas, como si fueran insignificantes, pero nuevas formas descarnadas de la mercancía. La esfera pública se les ha cerrado a esos jóvenes, dominada por el discurso del mercado de la seguridad y por las formas de gestión del miedo. Es la irrupción de lo siniestro, como lo afirman Cristian Alarcón y Rossana Reguillo. Las vidas de esos jóvenes son consideradas desechables; ellas y ellos son considerados por los buenos ciudadanos como anómalos, prescindibles, carentes de sentido; son sólo objetos de pánico moral (en gran medida construidos por los relatos y las imágenes de los medios) y una amenaza pública. La Ley nos permite y nos avala a trabajar en otro sentido: el de la apuesta a que los niños, los adolescentes y los jóvenes puedan decir su palabra; puedan contar sus vidas, construirlas al narrarlas, narrar sus sueños, sus dolores, sus luchas; y, en ese pronunciamiento, puedan contarse con su propia voz y su propia imagen, para hacer posible el reconocimiento mutuo.


El impulso de unas políticas culturales otras

La Ley instituye un campo para pronunciar la palabra. Pero este debe ser un objeto de lucha colectiva, para no dejarlo en manos de nuevos intentos del negociado que implica el acallamiento de la palabra del pueblo. La Ley instala una política cultural dialógica en los dos sentidos del diálogo: como reconocimiento de que la cultura es una urdimbre de palabras y de voces, de identidades y visiones del mundo, y como larga construcción de lo político y de la sociedad política, más igualitaria y justa.De este modo, la Ley permite el desplazamiento de unas políticas culturales centradas en el multiconsumo y en los consensos forzosos, hacia unas políticas culturales basadas en las diferencias culturales que se tejen y se expresan en nuestra sociedad. En las primeras, el mercado posee un papel definitorio en la construcción de “la” cultura dominante. El sujeto es un consumidor, un usuario, un cliente; autónomo, pero en un sentido individual. Las irrupciones o los conflictos producidos por las minorías o los diferentes se deben (en esta perspectiva) a la persistencia de intereses desordenados socialmente, que terminan siendo peligrosos y objetos de distintos grados de pánico moral. En las segundas, en cambio, se admite el conflicto, que no es acallado o disimulado por el consenso, provenga del mercado o de las políticas oficiales que lo sostengan. Aquí se admiten las narrativas que buscan contar las diferencias y, en todo caso, cómo ellas han sido fraguadas en procesos históricos de desigualdad (que la hegemonía ha soslayado, disfrazado o ignorado). El sujeto, como en nuestros antecesores latinoamericanos (Simón Rodríguez, Artigas, Bolívar, Mariátegui, etc.), es colectivo: es el pueblo, lo que no implica que el pueblo sea un sujeto acabado, monolítico o cristalizado, sino que está configurado por diferencias, atravesado por conflictos y por procesos de búsqueda y de lucha, histórica y culturalmente situados.La Ley promueve unas políticas culturales que apuntan a la resignificación de la sociedad política, sobre la base del reconocimiento de las diferencias culturales. Esa sociedad política se nos hará posible en la medida en que sean posibles las luchas por vivir y expresarse en este mundo compartido. Se nos hará posible en la medida en que se produzcan cada vez más escenas y procesos de reconocimiento mutuo y de sentido de pertenencia a esta sociedad. Quien es expulsado o es insignificante para los buenos ciudadanos del mercado comunicacional, nunca podría experimentar el sentido de pertenencia social debido a la imposibilidad de ser reconocido. La Ley abre el camino de ese reconocimiento. Podemos volver a soñar lo imposible; o, como decía Rodolfo Walsh: “Hay que empezar a pensar cómo se pueden romper las ataduras del sistema”. La Ley rompe ataduras, nos coloca en un camino de esperanza, pero también en el desafío de seguir luchando por otro mundo posible.

4 oct 2009

Clarín se llamó a silencio

Por Eduardo Anguita
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La diferencia entre un capricho y una decisión correcta suele ser la diferencia en la relación de fuerzas. En ese sentido, Clarín, acostumbrado a extorsionar y disciplinar legisladores, tuvo el poderío de evitar que el debate sobre los medios llegara al recinto. Jorge Rendo, director de Relaciones Externas de Clarín, tenía cita en el plenario de comisiones del Senado el viernes pasado para dar a conocer el punto de vista del monopolio.
Fue el mismo grupo Clarín el que pidió un lugar en las audiencias convocadas por las cuatro comisiones que analizaron el tema. Pero, a último momento, Rendo pegó el faltazo. Mandó una nota de aviso y punto.
El hombre que mandó faxes y correos electrónicos, videos, invitaciones a conversaciones reservadas en hoteles cercanos, el que premiaba con espacios generosos en los medios del grupo a los dóciles y castigaba con silencios cerrados a los indómitos, justificó su ausencia en que “el oficialismo no está dispuesto a hacer modificaciones”.
Una vez que los senadores se enteraron que Rendo los desconocía, procedieron a firmar el despacho, requisito necesario para que la media sanción de Diputados llegue al plenario de la Cámara alta el próximo viernes 9.Rendo, en nombre del CEO, Héctor Magnetto, y de la directora del grupo, Ernestina Herrera de Noble, cometió un error muy grave: le restó legitimidad al Congreso nacional para legislar sobre medios audiovisuales. ¿Lo hicieron desde la fuerza del multimedio o desde la impotencia para modificar las cosas? Magnetto, Herrera de Noble y Rendo jamás concibieron un debate sobre los medios sin el lobby de los medios. Arpa, Ata, Adepa y tantas entidades creadas a la medida de una concepción que perduró un cuarto de siglo: “la mejor ley (de medios) es la no ley”.
El silencio de Rendo fue acompañado por la edición de ayer de Clarín: ni una palabra sobre el faltazo al Senado. Ni siquiera el texto que sus mismos acreditados en el Congreso tuvieron disponible en la Sala de Periodistas y que surgió, precisamente, de las oficinas de la calle Tacuarí, donde tiene la sede Clarín.
El primer razonamiento es que Clarín hizo lo de siempre. Error. Hasta ahora, más allá de los deseos, tendían las redes y sacaban suficiente cantidad de pescados. Esta vez, se las llevan vacías.
El monopolio tenía un libreto que se fue derribando paso tras paso. Empezaron con que se trataba de un enojo personal de Néstor Kirchner que quiere comprarse todo. Siguieron con que no es legítimo que los diputados y senadores actuales se ocupen de las leyes, que para eso el pueblo votó el 28 de junio ¡Hay que esperar al 10 de diciembre! Después recurrieron a que TN puede desaparecer, como los amigos del barrio. Eso sí, que ninguno de los redactores o editores de las empresas del grupo hablen del origen de Felipe y Marcela, los hijos adoptivos de la directora.
Ahora quedaba la pelea por el desguace: que el Senado modifique el plazo de un año para que los monopolios se desprendan de algunas de las señales. Clarín quiere tres años; es decir, que se hagan efectivas recién después del cambio de gobierno, con la esperanza de forzar la ley y que un gobierno amigo de Clarín se ocupe de hacer la vista gorda cuando los testaferros queden a cargo. Pero entre esas pequeñas escaramuzas y este faltazo hay una distancia muy grande. Porque ya no se trata de pelear cosas puntuales.
Esta vez es un desconocimiento directo del Parlamento. Es, sin más ni menos, que una vuelta a las fuentes. Fueron los gobiernos dictatoriales, especialmente la dictadura genocida de 1976, la que le dio más privilegios a Clarín y, a su vez, la que embretó al grupo en la historia que más silencio requiere. Magnetto y Herrero de Noble no quieren que se hable de Papel Prensa pero mucho menos quieren que se hable del origen de Marcela y Felipe.
Quizá porque fue un pacto de sangre, quizá porque el Grupo, sin saberlo, entró en el pacto de sangre y silencio del que fueron –y son- parte muchos oficiales militares y civiles. Una nueva ley no significa sólo un conjunto de normas que disponen cursos legales para el futuro. Las leyes son el resultado de un ambiente social, de un clima de época.
Clarín acumuló poder trivializando hechos dramáticos y dramatizando historias menores, desplazando competidores, echando delegados, promoviendo energúmenos en las redacciones y en los programas de radio y televisión, extorsionando políticos y funcionarios públicos, evitando que sus socios de la AFA siquiera pudieran auditar las cuentas de la televisación del fútbol. Sus directivos evaluaron mal. Creyeron que los opositores serían su escudo protector y se encontraron con que los senadores radicales están que trinan porque los diputados de su partido hicieron al pie de la letra lo que quiso Clarín. Creyeron formar parte de los llamados poderes permanentes. Porque no dejaron casillero por llenar.
Desde Expoagro para ser parte del negocio sojero hasta la Asociación Empresaria Argentina, donde Clarín creyó que iba en tándem con Techint, pasando por la relación con el Episcopado. Pero, uno a uno, esos poderes tradicionales siguieron su curso sin intentar siquiera influir sobre los senadores o diputados que les resultan afines. Clarín dejó de lado que la historia de la lucha por esta ley lleva 26 años. Que así como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo lucharon por la Verdad y la Justicia, muchos comunicadores de radios truchas o de cooperativas, los académicos y los intelectuales, los sindicatos de periodistas y actores, querían esto que está por llegar. Fue una cuestión de tiempo. Pero sobre todo de derecho.
El derecho a la pluralidad de voces, a la multiplicidad de emisores. En definitiva, Clarín se llama a silencio porque, en el fondo, saben que la acumulación de privilegios y poder tiene un límite. Ahora, más allá de intentar trabar esto con presentaciones judiciales y desconocimientos fácticos, los directivos del grupo Clarín tendrán por delante tratar de evitar que las internas empresarias, editoriales y periodísticas estallen. Como a todos, les tocará vivir que la victoria tiene cien dueños y la derrota es guacha.

2 oct 2009

Ex candidato presidencial venezolano pagó para matar a Chavez

Por Milton Sanchez
El paramilitar colombiano Geovanny Velásquez Zambrano, actualmente preso y aislado en Colombia, confesó haber recibido una oferta de 25 millones de dólares de parte del ex presidenciable venezolano de oposición Manuel Rosales, para asesinar al presidente Hugo Chávez, según un video difundido ayer por la cadena de Qatar Al Jazira.
El presunto mercenario revela que fue llamado por Rosales y en una reunión secreta en 1999 le fue hecha la oferta.
Velásquez Zambrano asegura en el video que un grupo paramilitar colombiano, el cual no identificó, sí aceptó la oferta de Rosales.
El periódico estadunidense El Nuevo Herald confirma la versión difundida en el video de Al Jazira al destacar en sus páginas del pasado jueves el testimonio del propio paramilitar, quien confirma que Rosales participó en un complot con escuadrones de la muerte para matar a Chávez.
EN LA MIRA. El ex líder opositor venezolano Manuel Rosales escapó de la justicia venezolana en abril pasado hacia Perú, gobierno que le otorgó asilo político por considerar que el funcionario era presuntamente un perseguido del gobierno venezolano.
A Rosales se le acusa de enriquecimiento ilícito durante su gestión como gobernador y ha sido pedida su captura a la Policía Internacional (Interpol).
Los primeros detalles del presunto plan de asesinato de Chávez fueron publicados por El Nuevo Herald desde abril de 2003, cuando Rafael García, el destituido jefe de informática del Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia (DAS), dijo al rotativo que funcionarios de alto nivel del gobierno de Colombia, entre quienes se encontraba el director del DAS, Jorge Noguera, realizaron reuniones para asesinar a líderes de Venezuela, entre los que figuraban Chávez, Jesse Chacón, Isaías Rodríguez y José Vicente Rangel, y desestabilizar políticamente a ese país.

1 oct 2009

OBAMA no cerrará Guantanamo en Enero


El cierre de la prisión en Guantánamo, donde Estados Unidos ha mantenido a cientos de supuestos terroristas, es “un asunto complicado” y probablemente llevará más tiempo que lo planificado, afirmó el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates.
“Ha resultado más complicado de lo que se anticipó”, dijo Gates en una entrevista con el programa “State of the Union” difundida ayer por la cadena CNN de televisión.
En enero, a poco de su investidura presidencial, Barack Obama firmó un decreto que fijó para enero de 2010 el cierre del campo de concentración donde Estados Unidos empezó a recluir en 2002 a individuos capturados en diversas partes del mundo por sus supuestas actividades terroristas.En algún momento hubo en el Campo Delta de Guantánamo unos 750 hombres detenidos. Actualmente se encuentran en esa base naval estadounidense unos 230 prisioneros.
Gates admitió que él había apoyado la idea de que se diese un plazo específico para el cierre de la prisión pero, reconoció que “hay que extender el plazo del cierre”, pero añadió que “al menos tenemos un plan firme que muestra que estamos haciendo progresos en esa dirección”.
En una entrevista con el programa “This Week” de la cadena ABC de televisión, Gates dijo que la clausura de la prisión dentro del plazo fijado por el decreto de Obama “será difícil”.El proceso encuentra dificultades de diferentes tipos. Los grupos defensores de derechos humanos sostienen que muchos de los detenidos han sido torturados, de modo que los testimonios y confesiones no tendrían validez legal si estos hombres fuesen transferidos a tribunales civiles de Estados Unidos.
En otros casos, se trata de individuos capturados en zonas de conflicto y como resultado de delaciones, venganzas personales o la mera obtención de recompensas.Los tribunales militares especiales establecidos por el gobierno del presidente George W. Bush también han tenido dificultades para el enjuiciamiento de los hombres considerados como terroristas más peligrosos por la falta de pruebas del gobierno norteamericano.En otros individuos a los que Estados Unidos quiere dejar en libertad la situación se complica porque ellos no desean ser devueltos a sus países de origen, por temor a que sean torturados allí.